titular: Guadalajara, ese es el rival a batir
Está claro que el inesperado descenso del Villarreal a Segunda abre otra via de escape para el Cartagena. Que no baje el cuarto por la cola es algo con lo que nadie contaba hace unos meses y que reactiva la competición, especialmente por la zona baja de la tabla. Es bueno para todos. Para los que estaban en peligro como Guadalajara, Sabadell o Murcia, y, por supuesto, para los que estaban en descenso directo. El Girona está hoy salvado y Alcoyano, Cartagena y Nástic ven algo más cerca su objetivo.
El Cartagena, que hace dos semanas estaba a trece puntos del paraiso, está ahora a cinco. Ha recortado ocho puntos de un plumazo. A lo del Villarreal se ha unido el buen momento que vive el equipo de Ríos, que ha sumado siete de los últimos nueve puntos.
Los albinegros se quedan a cinco del Girona, pero ojo, me da que los girundenses no son el rival a batir. Los catalanes están fuertes y con un calendario tan bueno o mejor que el de los cartageneristas. Mi sospecha es que el Girona acabará superando al Guadalajara, un equipo muy flojo y con enfrentamientos muy difíciles, y que el Cartagena tendrá que rebasar también a los alcarreños si quiere la permanencia. Lo que pienso, y ya sé que el fútbol depara grandes sorpresas, es que el equipo de Carlos Terrazas va a sumar muy pocos puntos de aquí al final de la temporada y que si los albinegros hacen su trabajo acabarán por delante.
El partido de este miércoles en casa ante el Xerez se convierte en el más importante de la temporada. Hay que ganar, sí o sí. Los jerezanos, con Tato y Tati, no se juegan prácticamente nada, salvo la honrilla, y hay que aprovecharlo. Imagínese usted, querido amigo, que, además, el Celta gana mañana al Guadalajara, como sería lógico. El Cartagena se pondría a cuatro de los alcarreños. Eso sin entrar en otras cuentas. Porque el Girona viaja a Tarragona, que es colista, cierto, pero que con el descenso del Villarreal se vuelve a ver en el mercado. En el Murcia, que juega en El Collao, no vamos a confiar porque cualquiera sabe. Los de Iñaki Alonso están muy mal, como demostraron el sábado ante el Guadalajara, y sería una sorpresa que puntuaran. Ojalá, claro, pero confío poco en la ayuda de los granas, que siguen viviendo de las rentas y que se van a salvar porque no queda más Liga.
El Cartagena va a jugar cinco finales y con opciones reales de quedarse en Segunda, algo con lo que ya nadie contaba, ni los más optimistas del lugar. Son cinco finales en las que deberá ir con sus mejores guerreros. Lo comento porque creo que Carlos Ríos debería utilizar únicamente a los futbolistas que están realmente comprometidos. Después de ver la primera parte de Las Palmas, me queda más claro que nunca que Raimondi tiene que ser titular. No se puede prescindir de un hombre que se come el campo. Que Abraham Paz debe ser el repuesto de Font en el mediocampo acompañando a Mariano. Tiene músculo, gran desplazamiento de balón y gol. Además, sólo hay que ver la fe con la que buscó en el segundo palo el balón que dio en el segundo tanto albinegro en el Gran Canaria. Y Font, de no haber estado sancionado, también tendría que ser titular. El que no esté por la labor, a la grada. No debe temblarle el pulso ahora al sanluqueño. Ahora sí que es el momento de conjurarse, de que la plantilla se hable a la cara en el vestuario y se comprometa a partirse los huevos. Es el momento de eso y de que el que no esté dispuesto se baje del carro y se vaya a comer pipas a la grada.
Poder se puede. Y si no, que se lo pregunten al Zaragoza.


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