Editorial

La única verdad es que esto es un “sin vivir”

Miércoles 11/07/2012 20:23 | 1 Comentario

 

 

“La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños, y al final, un disgusto grande.” (Jacinto Benavente).
La única verdad es que esto es un auténtico “sin vivir”. La enorme cantidad de mentiras, que además se pretenden disfrazar contínuamente desde el Gobierno, o desgobierno según se mire, ya que se está desmantelando la España que tanto nos ha costado fraguar a los españoles en las tres últimas décadas, es un auténtico insulto a la inteligencia.
Si ya estábamos atenazados por el pánico y el pesimismo, como lo prueba que el 90% de los españoles, según el Centro de Investigaciones Sociológicas, veían la situación económica mala o muy mala y más del 70% estimaban que el próximo año la situación estará igual o peor, ¿qué opinarán ahora tras el cuarto salvaje reajuste?, con el cúmulo de de recortes dramáticos y el enorme catálogo de injusticias presentado, como no podía ser de otro modo, otro maléfico día 11, aunque esta vez del caluroso, del infernal mes de julio, por Mariano Rajoy en el Congreso de Diputados, jaleado por su mayoría absoluta, aunque todo ello y más será concretado el viernes 13 en el preceptivo Consejo de Ministros.
Con toda lógica, la ciudadanía ve estériles los sacrificios, incrementados muy significativamente en estos seis meses del año con reformas y recortes a golpe de decreto un viernes sí y otro también, que culmina, ¿o no?, con el gran jarro de agua fría vertido hoy, para colmo de nuestra tremendamente gélida situación económica.
Medidas que esprimen aún más un limón casi seco, sin apenas jugo ya, con el aumento del IVA, dejar sin paga de Navidad a los funcionarios, con recortes también a las prestaciones de desempleo, a la dependencia, a los servicios sociales…, que se unen a los que ya sufrimos en relación con la sanidad o la educación.
La mezcla de especulación y desconfianza en un pais con absoluta carencia de credibilidad, nos condena a un estado de máxima tensión.
Las actuales cargas, que recaen siempre sobre los mismos: funcionarios, asalariados, autónomos, profesionales liberales, es decir la sufrida y cada vez más exhigua clase media, son ya inaguantables e inasumibles.
Ya no podemos más, la crisis nos está maltratando con gran dureza y las familias ya no tenemos margen para soportar más recortes, más impuestos, poder ayudar a familiares en paro, seguir cobijando a nuestros hijos, nuestros jóvenes sin perspectivas y desesperados por poder conseguir un empleo aunque sea precario, ahora tampoco poder dedicar el necesario tiempo de cuidado y dedicación a nuestros mayores…
Por todo ello, tomen ya las medidas que haya que tomar de una vez por todas, y por supuesto consensuadas por las distintas fuerzas políticas y sociales, y practiquen una austeridad responsable y que acote despilfarros.
Es buen momento para la reflexión y el análisis, para tener claro, por una parte hasta qué punto podemos y debemos plegarnos a las exigencias , como también lo que realmente debemos esperar de Europa, y por otra de dónde hay que realmente recortar (¿lo digo? Pues de Diputaciones, que por contra y curiosamente se potencian, Senado innecesario, el desmesurado número de personas que viven de la política y sus aledaños, y un largo etcétera que supondría tal ahorro que no serían necesarias las medidas que improcedentemente se están adoptando, pese al beneplácito europeo, y por contra, no tocar más el bolsillo ciudadano que no da para más.
Todas estas desafortunadas medidas nos van a asfixiar aún más y no van a facilitar en absoluto nuestra salida de la tremenda crisis que sufrimos.
Por enésima vez clamamos por generar medidas de estímulo y crecimiento en lugar de tanta austeridad, tanto recorte y tantos impuestos. Lamentablemente no disponemos de los medios productivos y la capacidad de exportación de otros paises como Alemania ni de una financiación similar y por tanto estamos y estaremos en inferioridad ahora y siempre si no hay una reforma europea adecuada y de donde partir.
Por último, también discrepar del Sr. Rajoy (he de reconocer mi tremendo enfado y desilusión), en mi modesta opinión de que España y los españoles “sí podemos elegir”.
“La verdad es la que es y sigue siendo la verdad aunque se piense al revés” (Antonio Machado).

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1 comentario

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  1. Básicamente de acuerdo. Hemos pasado de la inacción culpable del gobierno Zapatero, incapaz por completo de afrontar la crisis, a las medidas exclusivamente de ajuste del gobierno Rajoy, quien no parece haber aprendido de su propia experiencia de gobierno, enrocándose en sus posiciones, de manera que no hay diálogo con el resto de fuerzas políticas, ni instituciones, ni agentes sociales, ni Comunidades Autónomas, ni………….. Hace una política muy favorable al gran capital (recordemos la amnistía fiscal) y se ceba sobre el bolsillo de la ciudadanía sin promover ningún incentivo a la inversión y sin tomar esas medidas que realmente puedan activar la economía.
    El enfermo podría quedarse sin pulso en cualquier momento.

    Comentario de Fernando — 1 agosto, 2012 @ 22:45

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