Septuagésima segunda entrega del Rincón Literario por Paco Marín

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TÍTULO:     La espada y la pluma

 

AUTOR:      Javier Rivas

 

EDITA:       Atmósfera Literaria (2014)

 

Encuadernación: Rústico fresado. Tamaño: 15 x 21 cm. Número de páginas: 176. PVP: 13,00 €. ISBN: 978-84-16918-62-2.

 

Hay momentos en que nos toca reconciliarnos con aquello que nos rodea. Más claro: en estos días me siento feliz porque un instituto “IES Mediterráneo” de Cartagena ha sido considerado uno de los mejores institutos de España (cosa nada extraña para los que conocemos la materia gris que lo compone), según datos del informe PISA. Esto se debe a sus alumnos, a jóvenes que vienen empujando, sin atropellar, para hacerse un hueco en la sociedad.

 

Por otra parte acabo de leer La espada y la pluma, una novela escrita por un joven de 17 años, Javier Rivas. Hay quien sostiene, y parece ser que es así, que para escribir, para tener algo que contar, hay que haber “sufrido”, hay que tener experiencias de vida, hay… Posiblemente, no digo que no, pero en esta ocasión, Javier ha escrito una novela que, por su juventud,  le es próxima…AVENTURAS… aventuras de espadachines, arcabuceros, barcos, piratas, corsos… Lo grande es que la ha escrito con una profesionalidad y maestría poco habitual con esa edad.

 

Escritura ágil, clara, trepidante. Un manejo de los personajes soberbio. Más parece un guión cinematográfico, donde los primeros planos están perfectamente dibujados y donde los personajes secundarios interpretan a la perfección el papel encomendado.  Mis respetos y reconocimiento a este escritor que viene empujando, sin atropellar, y que ya se ha hecho su pequeño hueco en el panorama literario. Felicitar a Luis Felipe Galeano, su editor, por el olfato que ha tenido al apostar por él.

 

Fernando de la Cruz, valiente arcabucero en el Santo Antonio, capitán de la fragata Princesa, poeta y espadachín, vive con el firme propósito de vengar la muerte de su padre, asesinado en la colonia de Puerto Cabello por el pirata flamenco Jakob van Horn, de quien se dice que es capaz de vencer a los más feroces monstruos marinos. Acompañado por su fiel y peculiar ayudante el pícaro Mateo Garrote, joven, mendigo y carterista, impertinente y sin

experiencia en la navegación y la guerra, se verá envuelto en aventuras y desafíos que lo conducirán hacia las Indias. Allí, ante esa tierra de oro, plata, enfermedades, corsarios y piratas como aquel que le arrebató la vida a su padre, don Fernando buscará la venganza y la justicia. Entre abordajes y supervivencias transcurre la aventura en el mar de los Sargazos, la lucha contra el Queen Elisabeth, la llegada a Puerto Rico y las intrigas del gobernador, la Santa Inquisición y el encuentro con una hermosa mujer mientras aguardan enfrentarse a Jakob van Horn.

 

 

Javier Rivas (Ferrol, España, 1996). En la actualidad estudia 2º curso de Bachillerato y 6º de Grado Profesional de piano. Además, sus mayores aficiones son la lectura y la escritura, actividad esta última a la que se dedica desde los ocho años.

Ha recibido diversos premios literarios. El primero fue el del XXXIV Concurso Literario Juvenil de Betanzos en 2007. Dos años después ganó el X Certamen de Relatos Curtos e Contos “Xaquina Trillo” en Vilagarcía y el XVIII Certamen Literario de Piñor, en Ourense. En 2010 quedó en la lista de honor del V Premio Jordi Sierra i Fabra para Jóvenes y en el segundo puesto provincial del concurso Jóvenes Talentos de Coca Cola. En 2011, además de ganar el premio de Narrativa de Bolbaite, volvió a ser distinguido en la lista de honor Jordi Sierra i Fabra. Otros premios recibidos en 2011 incluyen un accésit en el XXI Concurso de Contos “Vila de Pontedeume”, Premio en el IX Certamen de Relato Corto de Mugardos y 2º premio en el Certamen “Terras de Chamoso” en Lugo. En 2012 obtuvo el premio en el XXII Concurso de Contos Vila de Pontedeume y, por segunda vez, ganó el Certamen de Relato Corto de Mugardos. En 2013 ha recibido el primer premio en el Concurso de Cuentos Ciudad de Cantalejo, un accésit en la edición XLI de los Premios Literarios Minerva, premio en el XV Concurso Narraciones Breves “Fernando Belmonte”, Trigueros (Huelva) y por tercera vez consecutiva, premio en el Certamen de Relato Corto de Mugardos.

 

 

Javier hace un hueco, en sus múltiples tareas, para atendernos…

¿Cuándo y por qué empezaste a escribir?

Siempre me ha apasionado la literatura y ha sido una parte muy importante de mi infancia. Recuerdo que estaba continuamente descubriendo nuevas lecturas, era un niño a un libro pegado. A los 8 años, decidí plasmar todas las aventuras que se arremolinaban en mi mente (incentivadas por mis otras pasiones, la música y la historia) en una hoja en blanco. La experiencia me encantó, y a partir de ese momento nunca pasó demasiado tiempo sin que escribiera algún relato o novela corta, o al menos el germen de alguna.

¿Qué supone para ti la escritura?

Una manera de expresar las inquietudes, pasiones, sentimientos y aventuras que llenan mi mente. También es una válvula de escape para todo el estrés al que habitualmente estoy sometido. En mi caso lo logro mediante la música y la literatura. Sin duda alguna escribo por placer, aunque siempre es muy agradable que reconozcan tu trabajo.

¿Por qué has elegido un argumento y una historia tan difícil y complicada, a mi juicio, por la cantidad de datos, lenguaje y ambientación?

Siempre defiendo la gran influencia que pueden llegar a tener los profesores en la vida de una persona. En mi caso me considero muy afortunado al haber tenido y continuar teniendo varios profesores de materias humanísticas que me supieron inculcar la pasión por nuestro legado histórico y, sobre todo, la importancia de conocerlo para tener una visión crítica. Para poder considerarnos ciudadanos y tener la capacidad de decidir por nosotros mismos.

De ahí me viene mi gran interés por la Historia. A mí me resulta muy agradable tejer los hilos de una trama con un fondo que ya está prefijado. Además nuestra historia ya está llena de intriga, traición, drama y épica, en pocas ocasiones hay que echar mano de la ficción.

¿Cuál ha sido tu base documental?

Antes de ponerme con el proceso de creación, tiene lugar un largo y muy divertido proceso de documentación, en el cual me imbuyo en el contexto social y político de la época. En el caso de La espada y la pluma, estuve un buen tiempo consultando cartografía de la época y datos monetarios y militares, para procurar cometer los menores errores históricos posibles. También es muy importante (especialmente ya que el protagonista es un literato) conocer la literatura de la época. Obras como El Lazarillo de Tormes o El Buscón han sido vitales para formar la figura cómica de Mateo Garrote, el insolente ayudante de Fernando.

¿Te fue complicado encontrar editorial? ¿Cómo llegaste a Atmósfera Literaria?

Como es por todos sabido, en los difíciles tiempos que vivimos, la entrada de un autor primerizo (aunque en este caso estuviera respaldada por algunos premios literarios) en el mundo editorial es extremadamente complicada. Yo tuve la gran suerte de contactar con una fantástica escritora y persona, Teresa Dovalpage, que tras leer la novela no cejó en el empeño de ayudarme a publicarla, de forma completamente desinteresada. De este modo llegó a manos de Luis Felipe Díaz Galeano, el editor de Atmósfera Literaria y la persona a la que nunca podré agradecerle lo suficiente el haber apostado por La espada y la pluma. Y sobre todo la forma de volcarse en el proceso de promoción, siempre sorteando mis numerosos compromisos académicos y haciendo de lo que podría haber sido una carga más, una experiencia formidable.

La base argumental de tus numerosos premios ¿tiene un factor común o no tiene nada que ver unos con otros?

Hay tres características que suelen cumplir mis escritos, salvo contadas excepciones: la primera es el realismo, que la historia sea coherente y verosímil. Este es un punto muy importante al tratarse de novela histórica, un género denostado por algunos autores que sustituyen la fidelidad histórica por una trama interesante, pero disparatada. Creo que realismo e intriga no están reñidos.

La segunda es la influencia del romanticismo en mi obra. La figura del héroe romántico, independiente y en busca de la venganza a toda costa, me parece fascinante, y se puede ver claramente en las metas de Fernando de la Cruz.

Finalmente, la tercera son las descripciones sumamente detalladas. Me encanta explayarme en estas partes, explicando con detenimiento cada copa, mesa, ventana, dosel, las reacciones de los personajes… Es decir, buscar la belleza en la descripción, al más puro estilo del maestro Galdós.

Como lector que prefieres ¿libro en papel o electrónico?

Le tengo un gran cariño a los libros en papel, al haber estado rodeado de ellos toda mi vida. Además, puede sonar algo romántico, pero para mí tocar un libro, acariciar la textura de sus páginas…eso es impagable. Sin embargo, también es indudable la importancia de las nuevas tecnologías y las grandes posibilidades que abre el libro electrónico, sobre todo para un mayor acceso a la cultura. Por mi parte sin duda me decanto por el libro en papel.

¿Como ves a los jóvenes de tu edad, en relación con la lectura?

Este es otro de los temas que suelo tratar y en el que me muestro más reivindicativo. La juventud actual, salvo honrosas excepciones, no lee. Y eso es un desastre a largo plazo, pues esa juventud acabará por tomar las riendas de nuestra sociedad y… ¿Cómo se nos presenta el porvenir ante unos futuros líderes que desprecian la palabra escrita, que no sabrán expresarse? Como suelo decir, un puñado de borregos fáciles de manejar. Y eso es algo que no podemos permitir.

El origen del problema está tanto en los padres (en mi caso tuve el privilegio, de nuevo, de tener unos que me enseñaron a amar la literatura y me la proporcionaron) y en el nefasto sistema educativo que tenemos. Un sistema educativo que va a la deriva, controlado por unos políticos que se centran en cuestiones políticas banales y no se centran en lo más importante: la efectividad de los estudios, que no haya en bachillerato gorrones, alumnos que van pasando curso tras curso sin ningún objetivo y aprovechándose de que no pueden repetir dos años seguidos. Esto me parece sencillamente indignante y una ofensa para aquellos que nos esforzamos día a día. Y que de verdad intentamos aprovechar los estudios para formarnos.

¿Qué estás leyendo, ahora mismo?

Fausto, de Goethe, una lectura fascinante. A medida que pasan los años intento leer más clásicos, pues creo que para cualquier artista es muy importante conocer lo que se ha hecho en el pasado en su campo. Como dijo una sabia amiga “hay que conocer las reglas antes de romperlas”. Y lo mismo se puede aplicar en el campo de la música. Para aquellos que de verdad desean ser músicos, yo les diría que comenzasen a los 8 años una dura carrera de nada menos que 10 años (14 con el Superior de Música) y se cultivaran en un repertorio clásico. Antes de ir a la vanguardia siempre hay que leer y escuchar a los clásicos.

¿Cuáles son tus géneros y autores favoritos?

A los 13 años (la edad a la que escribí La espada y la pluma) estaba completamente absorto con la novela histórica bien documentada, de la que tenemos ejemplos patrios tan conocidos como Pérez-Reverte o Matilde Asensi. Fuera de nuestras fronteras autores como Ken Follet. Y en un ámbito más naval, las magistrales novelas de Patrick O’Brian.

Con el tiempo me fascinó la fantasía épica con nombres como el gran Tolkien o George R.R. Martin. Nunca me he aventurado en este campo pero puede que en el futuro…

Y en la actualidad, a medida que voy leyendo más y más, y descubro nuevos autores, me veo inmerso en el romanticismo (una de mis lecturas más impactantes de este año ha sido Las penas del joven Werther de Goethe) y especialmente la novela gótica, con ese tinte oscuro, sombrío y aterrador que vemos en Polidori y más tarde en Poe o en Lovecraft.

 

¿Te ves capacitado para vivir de la escritura?

 

No creo que se trate de capacidad. Hay autores desconocidos mucho más capacitados que yo, con un bagaje cultural mucho más grande que el mío y cuyos manuscritos nunca saldrán del cajón. Supongo que sí, con el tiempo y si continúo en este camino, estaré capacitado para dedicarme a ello. Capacitado digo. El mundo editorial en la actualidad, como ya he comentado, es en muchas ocasiones injusto y difícil, y solamente unos pocos privilegiados pueden permitirse vivir de la escritura.

Por otra parte, yo nunca me lo he planteado como sueño, como la meta final. De hecho mi situación ideal en el futuro sería combinar mi actividad literaria con la investigación y/o docencia en el campo de la Musicología.

Me imagino, que a pesar de ser tan joven, habrás tenido alguna curiosidad literaria personal, ¿nos la cuentas?

Una de mis experiencias más importantes, sobre todo por el valor personal, fue cuando me encontré en persona a Agustín Fernández Paz, en una firma de libros. Fernández Paz fue uno de mis autores de cabecera durante mi infancia y sus libros me han acompañado siempre, pese a mis volubles cambios de gustos. Al ganar en 2012 el Concurso Vila de Pontedeume, en el cual él ejerce como presidente del jurado, fue un gran honor saber que había leído mi relato vencedor y éste había logrado el galardón por unanimidad. Y aún mayor honor y placer fue compartir con él unos minutos en la firma de libros, tanto charlando amenamente sobre mi relatocomo aconsejándome sabiamente sobre mi futuro como escritor. Y firmándome un libro, por supuesto.

Mis otras grandes experiencias en lugares como Bolbaite, Santiago, Trigueros o Pozoblanco, siempre se caracterizaron por el impresionante apoyo y cariño de los anfitriones; y por la tan importante apología de la cultura.

¿Cuáles son tus proyectos a corto y largo plazo?

Actualmente estoy en 2º de Bachillerato y en 6º de Grado Profesional de Música. Al estar en los dos últimos cursos de las dos vías de estudio, me es prácticamente imposible dedicar un solo instante al ocio, y con ello a la literatura. No obstante, estoy seguro de que tras la selectividad y la prueba de acceso al Superior de Música tendré ese tan preciado tiempo que deseo para dedicar a la pluma.

En el ámbito académico espero iniciar el próximo curso el grado de Historia y CC de la Música, e intentar compaginarlo con el Superior en Musicología.

En el ámbito puramente literario, tengo que confesar que siempre he tenido una libreta repleta de nuevas ideas para futuros relatos, novelas… ¡e incluso una obra de teatro! Es decir, imaginación por el momento nunca me ha faltado. Lo que puedo decir con toda seguridad es que nunca dejaré de dedicarme con toda la pasión a la literatura.

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