Centésima décimo octava entrega del Rincón Literario por Paco Marín

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TÍTULO:     La señorita Mackenzie

 

AUTOR:      Anthony Trollope

                  Traducción de Rosa Sahuquillo Moreno y

                 Susanna González.

                 Ilustraciones de Iván Cuervo Berango.

 

EDITA:       dÉpoca editorial (Biblioteca Trollope – 2014)

 

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta. Tamaño: 16 x 24 cm. Número de páginas: 480. PVP: 24,50 €. ISBN: 978-84-938972-7-7

 

Tener en las manos un libro de dÉpoca es tener algo más que un libro… es tener una joya bibliográfica, que el paso del tiempo la convertirá en deseo de coleccionistas y objeto de culto. Esta editorial nos ofrece un auténtico regalo tanto en continente como en contenido. No solo son los libros… además cuidan hasta el último detalle los marca páginas, los punto de lecturas y las láminas con ilustraciones con las que suelen acompañar a los volúmenes.

 

Es la editorial de las grandes novelas decimonónicas; porque, como apuntan los responsables, “hay libros cuyo espíritu nunca muere”. Una ocasión única para deleitarnos con los clásicos universales de finales del siglo XVIII, el siglo XIX y principios del siglo XX. Cuatro son las colecciones que vertebran el fondo editorial: Tesoros de Época, Misterios de Época, Lettere de Época y Biblioteca Trollope.

 

La señorita Mackenzie es el primer volumen, ilustrado, de la colección Biblioteca Trollope.

 

La señorita Mackenzie es una heroína en plena Inglaterra victoriana. Margaret Mackenzie es una solterona de mediana edad que ha dedicado toda su vida al cuidado de los demás, recibe una inesperada y considerable herencia tras la muerte de su hermano, y por primera vez en su monótona existencia se siente libre para buscar cierto grado de felicidad. Margaret decide mudarse entonces de su sombría casa de Londres a un alegre apartamento en la próspera y refinada comunidad de Littlebath, donde, tal vez con un ojo puesto en su fortuna, los pretendientes se le van presentando. La bondadosa y amable señorita Mackenzie tratará de sondear su corazón y evitar las trampas que puede tenderle, valorando los motivos de cada uno de los distintos pretendientes en contraste con las cualidades del caballero del que está secretamente enamorada.

 

La vida de Margaret ha sido algo que no puede definirse como vida. Su existencia ha sido monótona, tediosa y de ermitaña… cuidando primero a su padre más tarde a su hermano. Cuando consigue su independencia se enfrenta a un mundo, para ella, desconocido y para el que no está preparada… ha de elegir, por ejemplo, entre una forma de vida liberal –representado por la solterona, señorita Todd- o conservadora –liderado por el reverendo Stumfold-. En esta búsqueda, su vida sufrirá giros, intrigas y complicaciones que harán difícil alcanzar la felicidad deseada.

 

Trollope es un maestro en conducir a sus personajes a través de las presiones que impone la sociedad… gran conocedor y estudioso del alma humana. El autor, con gran delicadeza, da una segunda oportunidad a Margaret Mackenzie… trabaja para que una segunda juventud florezca en ella. Cuando nos enfrentamos al personaje vemos que es una mujer corriente, en todos los aspectos, pero sus dudas, su no saber como actuar algunas veces, su falta de determinación… va haciendo que nos enamoremos de ella y vayamos acompañándola a lo largo de la lectura, sintiendo no poder echarle una mano en algunas ocasiones.

 

No encontramos, en la historia, pasiones desaforadas ni sensacionalistas, encontramos personas corrientes y molientes, en lugares, a su vez, corriente y molientes. La historia está perfectamente hilvanada, personajes de toda jaez, lenguaje real… reflejando una época de manera irónica y con cierto sarcasmo; un sarcasmo amable y sin malas intenciones.

 

Todo esto y todo lo que el lector pueda encontrar es La señorita Mackenzie, una “joya” inédita en castellano que contiene mucho del arte del gran novelista inglés. Su dominio de la intriga –como ya hemos apuntado-, la profundidad psicológica de sus personajes, su inconfundible y aguda sátira social, así como el irónico retrato de la sociedad evangélica, le supusieron la profunda admiración de Henry James, Raymond Queneau o Lev Tolstoi.

 

Lo que más llama la atención, por lo menos a quién esto reseña, es conocer, a través de las descripciones del autor, las costumbres sociales de la época victoriana…los tarjetones de invitación, llevados en mano por los criados, eran los WhatsApp actuales, por ejemplo. Las normas en las visitas… “me visitas, tengo la obligación de devolvértela”… en fin, un lujo de conocimiento que dÉpoca pone en nuestras manos.

 

Anthony Trollope (Londres, 1815 – 1882) fue, junto con Charles Dickens, el más respetado, prolífico y exitoso novelista inglés de la época victoriana. Poseía gran facilidad para la narración, una fértil imaginación para crear personajes y escenas y un estilo que se gana al lector sin esfuerzo. Tanto es así que, durante los bombardeos sobre Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial, las novelas de Trollope eran la lectura favorita en los refugios antiaéreos.

 

Parece ser que su reputación literaria decayó en los últimos años  de su vida, pero a partir de mediados del siglo XX recuperó el favor de la crítica. Se definía como un funcionario de la escritura, con tiempos y esquemas marcados.

 

Sus novelas conocidas se encuentran agrupadas en dos series (en su gran mayoría inéditas en castellano).

La primera de ellas, conocida como «Serie Barsetshire» –ambientadas en una ciudad y sus pueblos circundantes a mediados de la época victoriana… son novelas largas parsimoniosas y detallistas hasta decir basta—incluye El custodio (1855), Las torres de Barchester (1857), El doctor Thome (1858), La casa rectoral de Framley (1861), La casita de Allington (1864) y La última crónica de Barset (1867).

En la segunda saga, la llamada «parlamentaria o aristocrática» –donde se denuncia con crudeza el abandono de los estándares morales, el doble juego económico o la obsesión por el dinero que se esconden tras la fachada aparentemente sólida de las instituciones victorianas–. También conocida como «Serie Palliser», los personajes principales son aristócratas y políticos de distinto rango. Entre ellas se cuentan ¿Puedes perdonarla? (1864), Phineas Finn (1869), Los diamantes de Eustace (1873), Phineas Redux (1874), El primer ministro (1876) y El hijo del duque (1880).

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