“Este mar que nos baaaña…..”, de Lorenzo Vergara Pagán

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LORENZO VERGARA PAGÁN

CARTAGENERO (ESPAÑA)

ESTE MAR QUE NOS BAAAÑA

 

Queridos lectores. Con el título de este articulo, empieza una preciosa canción dedicada a nuestra “perla” de la región, el ¡Mar Menor!, en su primera “estrofa” dice. Este mar que nos baaaña, rinconcito de Espaaaña… ¡cuánto me gustaría! seguir escuchándola. Y desde luego, aunque ya soy muy mayor, espero y deseo que, ese mar tan bonito, y tan nuestro, siga otros dos millones de años “VIVO”.

 

Diariamente, no paro de leer y oír, artículos relacionados con el Mar Menor, periódicos, radio y televisión. Este mar nuestro, se ha convertido en el tema estrella, para todo el que es capaz de coger un micrófono o un ordenador y lanzarse a escribir. Todo el mundo “quiere salvarlo”. Políticos, Periodistas, Biólogos, Oceanógrafos, Ecologistas… Servidor, también me he sentido atraído por esta ola literaria, y me lanzo sin paracaídas, a opinar sobre esta maravillosa laguna, (la más grande de Europa) que tenemos en nuestro querido rincón del sureste de España.

 

Deseo hacer un inciso, para decir que entre los muchos artículos que he leído (y son la tira) hay algunos “muy tiernos”, en el que se evocan (con tintes nostálgicos) aquellos tiempos, con barracas de madera a pie de playa, embarcaderos de madera. Unos cuantos pisos y algún restaurante para hacer un caldero. ¡Qué tiempos más bonitos! ¡¡Por leches!! Cuando miles de niños Cartageneros (entre los que me incluyo) no sabíamos ni lo que era el Mar Menor. Cuando oíamos hablar de la “raya azul” como si se tratara de algo “etéreo”, cuando a lo máximo que aspirábamos aquellos niños era ir el día de San Pedro o el día de Santiago, con cuatro cañas, y una manta agujereada al rompeolas y… leo que, evocan esas barracas a pie de playa y esos embarcaderos, hechos en una época en la que, cualquiera con dinero, hacía lo que le daba la gana, comprando voluntades, para instalarse en el  mejor sitio de su playa privada, y convertir los pueblos que, los ricachones o pudientes del momento iban ocupando, en el caos urbanístico que ahora contemplamos. Aquellos tiempos, este servidor no los recuerda con odio, porque afortunadamente no tengo esa capacidad. Pero sí con cierta tristeza al recordar cómo los niños, hijos de “papá” de la época, se montaban en las galeras y se marchaban a veranear a aquel “sitio” tan bonito que decían era el Mar Menor.

 

Pero ocurrió que apareció lo que se ha dado en llamar “el desarrollo industrial” y, claro, los padres de aquellos niños, a los cuales apenas habían podido darles de comer, ahora se encontraban con un sueldo “fijo” y con las justas aspiraciones de que sus hijos metieran “el culo” en ese bendito Mar Menor, al que solo habían tenido acceso algunos privilegiados. Y de esta manera tan lógica han ido creciendo todos los pueblos ribereños de nuestra preciosa laguna.

 

Hasta este momento, todos los artículos que he escrito, han sido (y seguirán siendo, puesto que este caso es una excepción) colaboraciones deportivas. Pero… dada la oleada de opiniones sobre nuestro pequeño mar, casi todas descarnadas, sin darle ni un atisbo de esperanza, ¡como si dos millones de años se pudieran tirar a la basura!, y esto no va a ser así. ¡Y no lo será!, porque el tema es tan importante que, los partidos políticos, sean del color que fueren, no lo pueden permitir. No se puede permitir que, el “diamante” de la región, pierda su esplendor y su brillo, y por todo ello, me permito opinar. Primero, como niño, que recuerda aquella época de la “colonización”, segundo, como Cartagenero que ama su tierra, y tercero  como profesional, que lleva muchísimos años trabajando, y analizando muestras al pie de una vitrina de química.

 

Es importantísimo que deje bien claro, (para ir quitando miedos) que, los tan cacareados arrastres de “estériles” mineros, procedentes de los lavaderos de la sierra, jamás podrán solubilizar en el mar sus metales, por una poderosa razón, el noventa y cinco por ciento de esos metales, están en forma de sulfuros y, estos sulfuros, necesitan cien grados de temperatura y otros cien gramos por litro de ácido, para disolverse. Este dato, que mi propia experiencia analítica me dicta, está refrendado por la Agenda del químico del Eminente Doctor y Catedrático, Don Luis Blas que en su página 170-171 HABLA DE LA SOLUBILIDAD DE LOS SULFUROS. Por otro lado, ya el Mar Menor soportó hace 2000 años, las miles de toneladas de estriles y gachas que, los 60000 esclavos mineros de los Romanos dejaron a su paso para esquilmar nuestra sierra de Plomo y Plata.

 

Estoy seguro de que, el Mar Menor lo vamos a recuperar, porque los males que le llevan a su actual enfermedad son curables. Y son curables porque están detectados, estos males, son producidos por los arrastres por lluvias de tierras de regadío que, aparte de inundar los poblados al llegar al mar y lixiviarse, hacen que las partículas menores de cincuenta micras floten con la más ligera brisa, dándole ese aspecto feo y marronucho y, por supuesto, evitando los aportes de nutrientes, hoy por hoy, el principal problema que afecta gravemente a la aparición de la Eutrofización.

 

Capítulo aparte, merece el entorno del Club Náutico de los Nietos-Cartagena-España. Un Club, con años y años de solera, donde se han realizado campeonatos de España, de Europa y del Mundo de vela, con escuelas náuticas de gran prestigio y cuyos alrededores, a día de hoy, ofrecen un aspecto “Dantesco”, “Asqueroso” y “Vergonzoso” de desidia (adjunto reportaje gráfico) alrededor del Club, podemos ver la eutrofización en todo su “esplendor” con organismos muertos y putrefactos, desprendiendo olores a gas sulfhídrico, producto de la propia descomposición de la materia orgánica. Es indigno, de quien sea la responsabilidad, permitir esa horrenda visión, que tanto daño está haciendo al Club, al pueblo de los Nietos, y al propio Mar Menor. No hay excusa, muchísimos trabajos científicos atestiguan que, una de las primeras estrategias para luchar contra la eutrofización (aparte de poner los medios para que no se produzca) es el dragado. Esta es la única manera de retirar los organismos muertos, que se pudren haciendo inviable el ecosistema para los originarios seres vivos y pestilente el ambiente para los humanos. Ya sé que, habrá voces que se alzarán en contra de este artículo. Pero yo les aseguro que el dragado se hace en Bilbao, en Sevilla, en todos los puertos de España y en Europa y en el Mundo. No podemos, ni debemos ser más papistas que el papa, antepongamos la lógica y la coherencia a nuestro “Ego” y limpiemos ese, y otros lugares de nuestra laguna.

 

Creo que he dejado bien clara mi opinión, pero por si acaso la repito punto por punto: 1ª evitar las escorrentías, con el consiguiente arrastre de áridos y de fertilizantes, que tanto daño hacen al Mar Menor, incluido la influencia en la granulometría del lecho marino; 2ª evitar a toda costa la llegada de fertilizantes a la laguna, para evitar la proliferación de algas con la consiguiente putrefacción una vez muertas; y, 3ª procurar que en todo momento se mantenga la salinidad, sin adicciones de salmueras que alteran el ecosistema.

 

Este artículo, lo escribo en mi afán de colaborar con mi querida región. Les aseguro que, en ningún momento he “cortado” y he “pegado” por ello es posible que tenga errores; pero estos, serán producto de mis “ganas” de colaborar para que todo se “normalice”. Hay regiones que tienen una patata y te venden un huerto entero. Nosotros, no tenemos un huerto, tenemos el Jardín del Edén, por ello hemos de lucirlo en todo su esplendor y venderlo como la joya que es NUESTRO MAR MENOR, ÚNICO EN EL MUNDO.

 

Muchas gracias a mis posibles lectores.

 

Ilustraciones gráficas

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2 Comentarios

  1. Hola Loren, esto que dices aquí, es algo de lo más sesudo que he oído sobre los problemas que tiene nuestro Mar Menor. Es una pena que los que lo tienen que rehabilitar, pasen totalmente del tema. Por eso te decía yo el otro
    día, que es una pena que esto no tenga más publicidad a nivel nacional, aunque ya se que efectivamente la tiene, pero aquí en Cartagena.

    Bueno, Enhorabuena por ese análisis tanto profesional como científico que haces de esa barbarie que se está cometiendo en el Mar Menor. Ojalá que esto llegue a alguien que con poder, sea capaz de solucionar este problema tan grave y podamos en breve disfrutar nuevamente de nuestra riqueza natural

  2. Muchas gracias “Paco” Requena, por tu comentario sobre mi articulo, en el que opino sobre los males del mar menor. Pero te ampliaré que, la salinidad de nuestro mar menor es de 52 g/L frente a los 39 g/L del mar “mayor” esto demuestra que la evaporación es superior a la aportación de agua procedentes del “mayor” puesto que hace unos 8-9 años la salinidad del “menor” era de 46 g/L . Por ello, una de las soluciones para regularizar el ecosistema es DRAGAR y limpiar las golas, que se han ido colmatando, impidiendo la entrada de aguas que regularicen las perdidas ocasionadas por ese motivo. Todo ello, acompañado de otras medidas que ya se han apuntado en otros trabajos, y por supuesto, limpiar todos los organismos muertos que producen el “peligroso” sulfhidrico que, en algunas partes donde la eutrofización está haciendo “estragos”. Muchas gracias y esperemos que, el buen juicio de nuestros rectores, nos devuevan esa “perla” de la naruraleza.

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