Sociedad y Cultura

CARTAGENA Y UN PASEO REAL

CARTAGENA Y UN PASEO REAL

Durante los días dos, tres y cuatro de Enero, Cartagena nos ha invitado a soñar en un viaje al pasado. Pero no un viaje cualquiera, uno muy divertido donde pequeños y mayores han sido partícipes de encontrar la estrella que guía a Melchor, Gaspar y Baltasar para llegar a Belén.

Porque siguiendo el sendero de césped sobre el que se levanta la Muralla del Mar, una puerta que hasta ahora siempre habíamos encontrado cerrada, se ha abierto a la ilusión, a los juegos, a las risas y a la mirada más emotiva de los más chiquitines.

Y allí nos han recibido los pajes de los Reyes Magos, que siguiendo todas las medidas de seguridad, nos han mostrado cómo vivían en aquella época en la que se celebraba el nacimiento de Jesús.

Y a nosotros nos ha tocado el paje del Rey Baltasar, que nos ha mantenido la sonrisa todo el recorrido, por su espontaneidad y asombro ante nuestra indumentaria y curiosidad por saber qué era ese artilugio que llevaba colgado a mi cuello. Nosotros hemos aprendido con él y él hoy se va contento a la cama, porque ha descubierto lo que es una fotografía.

Y rodeados de molinos, ocas, ovejas, un burrito dócil y tierno, y saludando a los que en la posada aprovechaban para tomar un vaso de vino, las lavanderas, los agricultores….., nos han ayudado a conseguir unir todas las piezas de la Estrella de Navidad, que ha sido la que hoy nos ha abierto la ventana a LA MAGIA DE LA NAVIDAD.

Y en sólo un instante, las hadas bailaban, los regalos flotaban en el aire a modo de malabares, las pompas gigantes de jabón brillaban con todos los colores del arcoíris…..y nadie ha podido disimular la emoción bajo las mascarillas.