Economia

CCOO denuncia el cese de más de un centenar de personas en el Servicio de Empleo y Formación (SEF) de la Región de Murcia

CCOO denuncia el cese de más de un centenar de personas en el Servicio de Empleo y Formación (SEF) de la Región de Murcia

En opinión de Andrés Cayuela, responsable en el SEF de CCOO “Es inadmisible el despido de los más de 140 personas  procedentes de todos los cuerpos de funcionarios. Este deterioro incide en la ejecución de tareas esenciales en desarrollo de las políticas de empleo  de la Comunidad. Y lo más importante, pone en peligro la recuperación, ante la imposibilidad de  implementar los fondos europeos, hoy día más necesarios que nunca“.

En los próximos días 140 personas van a cesar en el SEF. Esto supone, la cuarta parte del organismo autónomo. Hablamos de auxiliares administrativos, técnicos de seguimiento, técnicos de gestión, periodistas tanto en la Subdirección de Formación,  secretaría general  y oficinas de empleo que los despiden, que se van a la calle, sin solución de continuidad hasta la fecha, pudiendo la Administración ponerle solución.

La estructura de personal del SEF, del año 2005, se ha  mantenido siempre por debajo del personal necesario, paliada con personal temporal,  para atender las necesidades reales de desempleados, trabajadores en activo y empresas. Con la contradicción de que el personal del SEF, en situación precaria, debía propiciar la estabilidad y la mejora de las condiciones para la búsqueda de empleo y colocación de los desempleados.

De tal manera, la subdirección de formación (perteneciente al SEF y en la que aplica un  modelo cuasi privado para ejecutar los cursos para desempleados y trabajadores)  no puede hacer sus labores mínimas que tiene encomendadas como es la programación de cursos para desempleados.  Ésta subdirección no ejecuta directamente la formación para desempleados y trabajadores en activo (excepto en CNR Cartagena, que lo hace en una pequeñísima parte, y por debajo de su potencial) y aun así se encuentra con muy serias dificultades para hacer el mínimo, es decir diseñar la oferta formativa que deben hacer las entidades y empresas, supervisarla ( velar por buen uso de los fondos públicos) así como la justificación económica de la misma.  

No menos halagüeña es la situación de la atención directa a desempleados, que se refleja en las oficinas de empleo. Se pone en peligro la atención a desempleados, y a empresas, especialmente autónomos y micropymes (la mayor parte del ecosistema empresarial de la Región)  que buscaban en el SEF  el  reclutamiento y selección de candidatos para sus puestos vacantes. Y por supuesto se pone en muy serias dificultades a los ayuntamiento y municipios para la selección de desempleados para los programas municipales de empleo que ejecutan los Ayuntamientos como  empleo público local, consejos comarcales, programas mixtos empleo-formación, etc..

Este cese constante, además de la  perenne temporalidad, no solucionada, de técnicos de gestión, técnicos de seguimiento,  auxiliares administrativo y  orientadores, así como la rotación de personal y la minoración del mismo en  un ámbito hiper especializado como es las intermediación laboral, orientación, formación, que requiere de elconocimiento acumulado por la experiencia, así como  en un periodo clave de modificación y transición hacia la modernización de las políticas de empleo (nueva ley de empleo, entrada en vigor de ley de formación profesional con una nueva clasificación de la oferta formativa), hace más urgente la certidumbre de continuidad de los empleados públicos.

Así, el SEF se puede encontrar en la situación de ser incapaz de cumplir con sus competencias ante nuevos retos como la reforma de la ley de formación profesional, que cambia parte del subsistema de formación para el empleo; también, con  la pronta entrada en vigor de la nueva ley de empleo; o el cambio de estructuras hacia una modernización de los servicios de empleo con la creación de nuevas estructuras como el Centro Público de Orientación, Emprendimiento e Innovación para el Empleo, con la contradicción de que la existe financiación, pero que carece de estructura de personal cualificada para el mismo.

Ahondando en el tema, el proceso por el cual se está promoviendo el acceso de funcionarios de nuevo ingreso a la CARM, con la ley 20/2021 de reducción de la temporalidad en la Administración Pública, no es un obstáculo para las soluciones transitorias que deben mantener el personal y los servicios públicos.  Las medidas para dar continuidad a los trabajadores del SEF deben ser aplicadas de manera inmediata.

Los  perniciosos efectos inmediatos son claros:

Paralización Fondos europeos Next Generation y la ejecución del plan de resiliencia, que debe servir para ayudar a salir de la crisis previa, que ahonda en la actual situación de crisis.

Abandono a desempleados en un mercado laboral salvaje. La atención a desempleados y la gestión de intermediación en oficinas de empleo quedaría paralizada y gravemente dañada.

Ausencia de cursos para desempleados, ante la paralización  de formación para el empleo, y por tanto ausencia de capacitación ante un mercado laboral que lo solicita urgentemente.

La inacción va a provocar una brecha demasiado grande en la línea de flotación del SEF. No es aceptable volver a unos servicios de empleo que creíamos haber dejado atrás, abandonando al sector productivo y desempleados a su suerte.

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