Región

El PSRM celebra la entrada en vigor de la esperada Ley de la eutanasia

El PSRM celebra la entrada en vigor de la esperada Ley de la eutanasia

La diputada nacional Marisol Sánchezmanifiesta la satisfacción por la entrada en vigor de una norma garantista que responde a una amplia demanda social

Sánchez explica que el PSRM permanecerá vigilante para que, todo aquel ciudadano de la Región de Murcia que lo necesite, pueda ejercer este nuevo derecho con total libertad y plenas garantías

La diputada socialista en el Congreso Marisol Sánchez ha manifestado una emocionada satisfacción por la entrada en vigor de la regulación de la eutanasia, una norma garantista que responde a una amplia demanda social.

“El PSRM permanecerá vigilante para que, todo aquel ciudadano de la Región de Murcia que lo necesite pueda ejercer este nuevo derecho con total libertad y plenas garantías”, ha señalado.

Sánchez ha defendido que esta es una ley plenamente garantista, que no obliga a nadie y en la que prevalece por encima de cualquier otra cuestión la exclusiva voluntad del paciente, fruto de la decisión libre y responsable en consonancia con sus valores.

“Con esta norma estamos garantizando, a su vez,los derechos de los profesionales sanitarios a través de la objeción de conciencia contemplada para los mismos en el articulado de la ley.

En ese sentido ha lamentado una vez más el atraso de un PP que cuando se trata de conquistar nuevas libertades y derechos para la ciudadanía demuestra su verdadera cara”, en alusión a la decisión del PP de recurrir la Ley de la Eutanasia en el Tribunal Constitucional, al igual que hicieron con la ley del matrimonio igualitario”, ha explicado.

Para el PSRM esta nueva ley pretende asegurar que un paciente pueda decidir cómo será el proceso final de su vida con plena libertad, facilitándole en todo momento que esté acompañado por su familia, y apoyado en todo momento por un equipo de profesionales sanitarios.

Los socialistas de la Región de Murcia han defendido que este nuevo derecho individual dignifica la condición humana ya que la enfermedad y el dolor son parte de la propia vida y cuando existe la certeza de un final cierto, no inmediato, con enorme dolor y sufrimiento; ya no por compasión, sino por propia aceptación de la condición humana.

“No se puede condenar a vivir a quien no tiene otra expectativa que una vida de inmenso sufrimiento, por lo que no han ocultado su gratitud por poder formar parte de lo que han denominado un

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba