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La Asociación de Antiguos Aprendices de Bazán presenta un proyecto para que el nuevo centro de Formación Profesional que se va a implantar en Cartagena en los Camachos

Éste es un proyecto que queremos aportar la Asociación de Antiguos Aprendices de Bazán Cartagena a la iniciativa de centro empresarial de Cartagena y comarca para la creación de lo que se ha denominado una Escuela Técnica Naval, el equivalente a nuestra Escuela Técnica de Aprendices adaptada a las circunstancias educativas y económicas actuales.

 

 

¿PODRÍA SER?

Eran otros tiempos.

Las circunstancias que hace un siglo propiciaron la creación de una Escuela Técnica de Aprendices en el Astillero de Cartagena han cambiado.

Por una parte, la aparición de nuevas tecnologías en la construcción naval, poco conocidas y difíciles de enseñar y practicar en los escasos centros de formación profesional existentes hacían necesaria la creación de la Escuela Técnica.

Como queda señalado, la cualificación profesional era escasa. Los jóvenes entraban como pinches en las empresas e iban alcanzando a través de la experiencia en las mismas categorías superiores. Aunque esas categorías sólo eran justificables en la misma empresa.

Hoy en día existen en nuestra ciudad varios centros educativos donde se imparten módulos con alto nivel en calidad formativa, de donde salen cada curso alumnos preparados para integrarse en este campo de trabajo. Citaremos entre otros el IES Politécnico, Salesianos o el IES Hespérides.

Por otra parte, antes Bazán se autoabastecía de todas las profesiones que intervenían tanto en la construcción de los buques como en el mantenimiento y mejora de las instalaciones de la factoría. Apenas entraban profesionales ajenos a trabajar en los mismos. Ello suponía contar con unos 5.000 trabajadores en nómina. Hoy en día apenas una quinta parte de los trabajadores de la factoría forma parte de su plantilla fija.

Estas circunstancias, unidas a la crisis naval y la reconversión producida como consecuencia de ésta provocaron, a pesar de los intentos realizados en los Convenios Colectivos, el cierre de la Escuela Técnica en la década de los 90.

Pudiera ser, ante estas perspectivas, una utopía el valorar en estos momentos una nueva puesta en marcha de la Escuela Técnica. Veamos:

Aspectos desfavorables:

El número de ingresos anuales en la plantilla de Navantia es menor, lo que no haría rentable crear un centro donde se haría necesario un gran número de docentes para tan poca ratio de alumnos.
Determinados trabajos de la factoría han pasado a realizarlos empresas auxiliares.
La titulación debe ser otorgada por un centro autorizado por el Ministerio de Educación.

 

Aspectos favorables:

Está claro que los conocimientos adquiridos en otros centros son de carácter general, por lo que necesitan un largo periodo de adaptación a los trabajos del Astillero.
La preparación recibida en la Escuela Técnica ha dado como resultado el que, durante muchos años, un elevado porcentaje de los trabajadores que han sido ascendidos en la Factoría a mandos intermedios (jefes de equipo, encargados, maestros y técnicos), han sido alumnos de la Escuela Técnica, así como a los que se les han reconocido los estudios de Ingeniería Técnica.
Han sido muchos los problemas en los distintos trabajos en la factoría solucionados por antiguos aprendices, bien por sus conocimientos, por su imaginación o por la transmisión generacional.
Al menos, en los inicios de la entrada de empresas contratadas en Bazán, se daba la circunstancia de que muchos de los trabajadores de estas empresas, si bien conocían su oficio, tenían dificultades para interpretar los planos, por lo que tenían que colocar a esos trabajadores, operarios de 1ª, un compañero, normalmente antiguo aprendiz y operario de 3ª, para subsanar esta deficiencia.
Actualmente se están haciendo cursos de soldadura en Murcia, para cubrir puestos de trabajo en las empresas de Cartagena
De llegar a acuerdos, el citado centro podría servir como campo de experimentación de los proyectos de la Escuela de Ingeniería Naval de Cartagena.

Ya quedó reflejada en la reunión de los directivos de las grandes empresas y empresas auxiliares de nuestra ciudad, celebrada en el Club de Regatas de Cartagena y coordinada por el Consejero de Desarrollo Económico, cuyas conclusiones fueron publicadas el 2 de junio de 2016 en el Círculo de Economía de la Región de Murcia, de las que destacaremos:

“La industria auxiliar debe hablar el mismo lenguaje que las grandes industrias, esto es, deben estar en sintonía tecnológica”. Dirección de Repsol.
“Los astilleros están llevando a cabo una importante digitalización de sus procesos y es absolutamente necesario que «el tejido industrial de nuestro entorno sea capaz de seguirnos en esta digitalización”. Dirección de Navantia.
“Ahora mismo salen 10 ingenieros de las universidades por cada trabajador de Formación Profesional, cuando en las empresas la proporción es la inversa: 10 operarios por cada ingeniero”. Tomás Martínez Pagán. Subdirector de mecánicas Bolea.
“La oferta formativa no es, en estos momentos, la adecuada a las necesidades. Opinión generalizada entre los asistentes.

Por ello, proponemos la nueva creación de una Escuela Técnica Naval en Cartagena, con una programación formativa adecuada a las necesidades del sector.

Buscando su eficacia, sugerimos:

PROFESORADO.

Puede que lo ideal sería una escuela pública, pero ello originaría problemas de coordinación, así como dificultaría la integración en el mismo de Técnicos de la Factoría para transmitir los conocimientos en el área de Tecnología, que tan buenos resultados dio durante la etapa anterior.

​Por ello consideramos que la citada Escuela Técnica Naval podría depender de alguno de los Centros Educativos existentes en la ciudad vinculados con la Factoría. Bien Salesianos, con experiencia laboral, bien elISEM, asentado en el edificio de la 1ª Escuela Técnica, e interesado en el tema.

​Las diferentes Tecnologías de los cursos a impartir serían impartidas por Ingenieros Técnicos de la plantilla de Navantia. A tal fin, se gestionaría con la Universidad Politécnica o con la Universidad a Distancia la realización, presencial, semipresencial o bien “en línea”, de un master en educación para los técnicos seleccionados.

UBICACIÓN.

Aunque podría ubicarse tanto en los locales designados por el Centro Educativo elegido, o bien en terrenos situados dentro de los Astilleros, pensamos que la mejor solución, teniendo en cuenta el reducido número de alumnos, consistiría en construir aulas adosadas, bien interior o exteriormente, al antiguo Taller de Aprendices, en la Carretera de la Algameca. De esta forma, en el resto de la antigua Escuela Técnica de Aprendices podrían continuar realizándose las funciones a que ha sido destinada.

El espacio de Contempolis, en el Polígono de los Camachos

FINANCIACIÓN.

​Poner en marcha este proyecto para dar entrada a los futuros aprendices que tengan que ocupar las vacantes del personal de Navantia que cause baja parece, en principio, un esfuerzo y un gasto exagerado.

​Ahora bien, aunque por una parte la plantilla de Navantia se ha reducido considerablemente, por otra han aumentado el número de empresas que normalmente son contratadas para realizar trabajos en la Factoría. Prueba de ello es que algunas de ellas están ocupando actualmente espacios de la Escuela Técnica. Por lo tanto, si la preparación de calidad para conseguir buenos trabajadores para la construcción naval es interesante para Navantia, también ha de serlo para las empresas auxiliares.

​De tal forma que, cada curso escolar, se sumarían a las plazas previstas con destino a la plantilla de Navantia las que necesitaran las empresas colaboradoras.

​Consecuentemente, cada empresa colaboraría económicamente en proporción al número de aprendices requeridos.

Así mismo, tras convenios con la FREEM y la UPCT, se podrían conseguir subvenciones de estas entidades.

Incluso sería un detalle el invitar a alguna de ellas un puesto en el equipo docente de Tecnología.

EQUIPO DIRECTIVO.

​Al ser el eje aglutinador del proyecto, pensamos que la Dirección de la Escuela Técnica Naval debería recaer en Navantia. Puede que, considerando sus conocimientos globales y su capacidad de relación con las diferentes partes implicadas, sería apropiado que el Jefe de Comunicación de Navantia, o persona relacionada con este cargo, ocupara la Dirección del Centro.

​Por otra parte, creemos que el centro educativo que daría apoyo al mismo, con mayores conocimientos y experiencia de la Legislación educativa, podría aportar la persona encargada de la Jefatura de Estudios, e incluso de la Secretaría.

De implicarse otras entidades, se podrían considerar la incorporación, tanto en el equipo directivo como en el docente, de profesores de la Escuela de ingeniería Naval de la UCTP

MODULOS.

​Los módulos a impartir cada año se corresponderían con las necesidades demandadas por las empresas incorporadas en el proyecto.

​Dado el reducido número de aprendices que, supuestamente, ingresarán cada año, buscando rentabilidad a su funcionamiento, se procurará agrupar a los alumnos a la hora de impartir materias comunes, desglosándose para las materias específicas.

PLAN DE ESTUDIOS.

Una vez determinado el punto de partida para el ingreso en la Escuela Técnica Naval se podría determinar el plan de estudios del módulo a impartir.

ALUMNADO.

​Quedaría a criterio de la Comisión dictar las normas para el ingreso en la Escuela Técnica naval.

​Habría que decidir si se prefiere que tengan un módulo elemental o superior de la materia.

​Igualmente, si se impartiría en uno o dos cursos.

​Si se puntuarían para la selección otros estudios (módulos parecidos, idiomas, etc.

ENSEÑANZAS ESPECÍFICAS.

​Si bien las áreas o materias generales se corresponderían con las de estudios similares del ciclo a impartir, habría que afinar a la hora de diseñar las materias específicas relacionadas con la construcción naval.

​A título de ejemplo, aportamos algunas ideas que pudieran ser interesantes para su consideración;

Funcionamiento de un Astillero.
Buques de superficie
Denominación de las partes de un buque (proa, popa, babor, estribor, línea de centro, brusca, arrufo, etc.).
Denominación de los elementos de un buque (cubierta, mamparo, cuaderna, bao, vagra, varenga, corbata, polín, asiento, etc.).
Formación de profesiones en el astillero, (Delineantes, Ajustadores mecánicos y montadores, Fresadores y Torneros de control numérico, Electricistas, Electrónicos, Informáticos, Tuberos, Herreros, soldadores, Chapistas, Carpinteros, etc.)
Formación en la Interpretación de planos.
Seguridad y riesgos laborales en la construcción naval.
Técnicos en pruebas. Tanto en tierra como a bordo delbuque
Control de calidad: Verificador. (Medidoras tridimensionales) Metrología dimensional y calibración de equipos.
Conocimientos de Materiales.
Formación en la construcción y montaje de líneas de ejes. Motores, Periscopios, sonar demás antenas de un submarino.
Formación en la construcción de anillos para la unión con soldadura homologada en la construcción de un submarino
Formación de la construcción y mantenimientoposterior del sistema de propulsión (AIP) en submarinos
Formación en la construcción y mantenimiento del sistema de torpedos y misiles de largo alcance.

ESPECIALIDADES.

Las especialidades o módulos que se impartirían serían las adecuadas a las necesidades de las empresas implicadas en el proyecto.

CURSOS.

La duración de cada módulo dependerá de los requisitos de partida para la admisión de los alumnos que se incorporarían al mismo.

 

ASIGNACIÓN DE APRENDICES.

​Lo más normal es que los aprendices vayan eligiendo, en orden a su calificación final, en cuál de las empresas desean, una vez finalizado su aprendizaje, desean desempeñar su año de prácticas lo que, en definitiva, salvo excepciones, sería continuar su vida laboral.

​En principio, esta forma de asignación podría parecer que supone una ventaja de las empresas más potentes respecto a las más humildes. Al respecto queremos señalar que está comprobado que no siempre los estudiantes que obtienen mejores resultados en sus estudios coinciden con los que posteriormente ofrecen mayor rendimiento profesional en el desempeño de su trabajo.

​De todas formas, las empresas se guardan la posibilidad, al terminar el año de prácticas, de contratar definitivamente, o no, al trabajador.

​No obstante, sería conveniente un acuerdo en este sentido entre las empresas involucradas en este proyecto.

​Igualmente, se podría acordar entre las distintas empresas el tiempo límite que el antiguo aprendiz tendría que desempeñar su trabajo en la empresa designada antes de marchar a realizar el mismo en otra, así como la indemnización en caso de hacerlo.

NOTA.

​La Asociación de Antiguos Alumnos de la Escuela Técnica de Aprendices de la Empresa Nacional Bazán de Cartagena, actual Navantia, se ofrecería a colaborar con la puesta en marcha de la Escuela Técnica Naval, así como el apoyo de antiguos aprendices con contrastada experiencia en los módulos a impartir para participar en prácticas junto a los futuros aprendices.

SUGERENCIA.

​Hace poco nos han dejado dos personas que han demostrado su fe en la bondad, durante su funcionamiento, de la Escuela Técnica de Aprendices de Bazán. Son:

MARIANA PÉREZ. Hija y nieta de aprendices. Ingresa en la factoría, llegando a ocupar el cargo de Secretaria de Dirección. Persona muy respetada y querida tanto dentro como fuera de la Empresa. Colaboró activa y generosamente en los eventos organizados por los aprendices. Aceptó el nombramiento de Madrina de éstos. Soñaba con la reapertura de la Escuela Técnica.

PEDRO SAURA. Aprendiz de la promoción de 1970. Destinado al Taller de electricidad y después trasladado ala oficina técnica. Finalizados sus estudios de Ingeniería pasa a trabajar en la empresa familiar Mecánicas Bolea, ocupándose de la dirección de la misma durante los últimos años. Se mantiene en todo momento en contacto con sus compañeros de promoción. Al crearse la Asociación de Aprendices colabora desde su empresa en todos los proyectos que, organizados por ésta, se le solicita ayuda. Poco antes de su fallecimiento organizó, a través de Mecánicas Bolea, un curso acelerado de aprendizaje.

​Es por ello que sugerimos el colocar a la Escuela Técnica Naval y al Taller de Aprendices los nombres de Mariana Pérez y Pedro Saura, en homenaje a estas dos personas relacionadas con la antigua Escuela de Aprendices.

​Proyecto realizado por José Manuel Marín Garre, con la colaboración de Eugenio Cegarra, Antonio Ros y José Antonio Lorca.

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