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La Consejería finaliza los tratamientos aéreos para controlar la procesionaria del pino en la Región de Murcia

La Consejería finaliza los tratamientos aéreos para controlar la procesionaria del pino en la Región de Murcia

 

Han sido tratadas 2.300 hectáreas con un producto biológico compatible con la agricultura ecológica y se han invertido 150.000 euros

 

 

La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente lleva a cabo trabajos para minimizar los graves daños que está provocando la procesionaria del pino en la Región de Murcia. El director general de Medio Natural, Fulgencio Perona, presenció hoy en el Collado del Cuerno (Cieza) los tratamientos aéreos que se realizan. Las fumigaciones comenzaron el pasado 25 de octubre, y han abarcado 2.300 hectáreas repartidas en montes de utilidad pública de los municipios de Moratalla y Cieza.

 

Perona explicó que “este año se ha adelantado varias semanas la lucha contra la procesionaria, porque el cambio climático favorece la agresividad con la que esta plaga ataca a los pinos. El coste del tratamiento por medios aéreos en los montes de utilidad pública, único posible dada la orografía de los terrenos, ha sido de 150.000 euros”.

 

Para erradicar la procesionaria del pino se utiliza un producto biológico, compatible con la agricultura ecológica, que no es tóxico ni peligroso para el medio ambiente ni para los organismos acuáticos.

 

Las zonas con más altos niveles de infestación son las Sierras de Moratalla y Villafuerte, en concreto los montes Loma Parrilla, Puerto Hondo, Casa Manta y las Salinas con una superficie tratada de más de 1.000 hectáreas. El resto de superficies se reparten entre los montes de El Salmerón y Collado Buendía, en el municipio de Moratalla, y Collado del Cuerno, en Cieza.

 

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pytiocampa) es el más importante defoliador de coníferas en el ámbito mediterráneo. Los intensos daños que pueden ocasionar en el arbolado cuando sus poblaciones alcanzan niveles elevados llegan a impactar temporalmente en el paisaje forestal, generando una importante alarma social. A esto se une un fuerte carácter alergénico, con capacidad de episodios de alergia en el ser humano y animales domésticos, con síntomas que van desde manifestaciones cutáneas leves a riesgo de shock anafiláctico grave, pasando por manifestaciones respiratorias más o menos severas.

 

Uno de los mayores problemas emergentes generados por la presencia de las orugas en los árboles viene derivado del mayor uso público de los espacios naturales forestales y del aumento de la interacción urbano-forestal. Ambos fenómenos han incrementado el contacto entre la población humana y la procesionaria, de forma que se ha convertido en un problema social y de la salud pública.

 

Además de estos tratamientos directos sobre la plaga, en el primer trimestre de 2022 se realizarán actuaciones complementarias de lucha integrada contra la procesionaria del pino, como la colocación de 200 nidales para aves insectívoras y cajas refugio de murciélagos, medidas biológicas orientadas a favorecer la fauna que depreda la procesionaria.

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