Opinión Deportes

El VAR (y sus interpretaciones diabólicas), en la picota, por Guillermo Jiménez

El VAR (y sus interpretaciones diabólicas), en la picota

 

Modelo de sala VAR en uno de los estadios españoles.De entrada parecía que el poderoso Real Mallorca, por su calidad y diferencia sideral en palmarés y presupuestos (masa salarial de 19 millones de euros frente a los 5,2 del Efesé) iba a llevarse el partido de calle bajo las luminarias desvencijadas del guapo estadio. Y al final los ensaimados de cabello de ángel no se llevaron de calle los tres puntos   sino de callejón sin salida para el Cartagena, un equipo animoso cuyo buque con bandera albinegra terminó (atracado) en la isla de la bochornosa actuación  del VAR, el invento repelente y diabólico, a modo de tómbola loca que estadísticamente viene sirviendo para que los ricos se lleven la mejor tajada y a los modestos que les den. Que les den por donde amargan los pepinos, hala.

MÁS DE 150.000 EUROS POR TEMPORADA PERCIBE UN ÁRBITRO DE LA SMARTBANK

¡Viva el arbitraje teledirigido desde la caseta del VAR! Qué buen texto para una artística gran pintada en la fachada del Cartagonova. La persona que decide soltar los efluvios, tufos, fluidos y los peores vahos del VAR tiene todos los monitores a su disposición con las moviolas engrasadas para dictar sentencias.

Creo no exagerar si digo que el árbitro catalán  Rubén Ávalos Barrera (33 años), de Igualada, no fue el dique que frenó la galerna y los impulsos del crecido Efesé cuando echó de casta y con el golazo de un inspirado Elady (88′), el resucitador del equipo,  puso a los mallorquinistas nerviosos y pidiendo la hora al final.  Porque, no nos engañemos, el que movía los hilos del guiñol era el colegiado responsable esta vez  en la garita del VAR en el estadio Cartagonova, fue el coruñés de Pontedeume don Javier Iglesias Villanueva, quien ya se ensañó en el Montilivi pitando de escándalo el Gerona-Cartagena hasta ser determinante de la derrota albinegra.

Ya no pongo solo sobre el tapete de la crítica los dos penaltis que encajó el debutante Bulka, faltas máximas que en La Verdad ha calificado de muy discutibles un periodista con miga, Moya, FJ. El inventor o los inventores de la nueva normativa, quienes sean incluido Lucifer y su parentela, se cubrieron de gloria al dejar a extrañas interpretaciones la señalización del penalti por manos  en las áreas.  Porque hay jugadas que se revisan y otras que caen en el limbo. Al Cartagena siempre le toca: cuando no un pito, una pelota. La tómbola de esta feria se ríe de los débiles y caprichea cuando quiere para equivocarse casi siempre. ¿O es que en el área del Mallorca no hubo el miércoles ningún presunto penalti del hoy convertido en líder de la Smartbank? Un árbitro de esta Liga de prodigios con el silbato percibe 150.000 euros por temporada y sus ayudantes, 75.000. Aparte dietas por desplazamientos, viajes pagados en avión… Ya son profesionales o poco les falta. Más rigor en sus decisiones es lo que cabe esperar de todos ellos.

Al 2-2 llegó a aspirar el equipo repupas con todo derecho. Borja había resuelto que con el 0-2 Rubén Castro se retirase (85′) y fue su recambio Álex Martín, a quien le faltó el canto de un euro para marcar gol del empate que habría sido muy merecido. Manolo Reina comenzó a perder tiempo con descaro antes y durante el extra, y aunque Ávalos Barrera lo amonestó con tarjeta, en el tiempo de prolongación no hubo un mísero añadido a los minutos para guardar las formas.

Los primeros sustos el miércoles 25 los dio Borja al dar a conocer la alineación. Dejar a Marc Martínez en el banquillo. ¿Pondría cara de poker el barcelonés? Parecía una herejía para mandar al joven entrenador a la hoguera, pero al polaco Bulka lo paradójico es que no le dieron masivo trabajo el artillero Dani Rodríguezy la compaña. Solo lo batieron dos veces desde el punto de penalti y en la segunda ocasión ese cuerpo de dos metros del megac cedido por el PSG se estiró bien para desviar en vano el balón.

La resaca del vendaval del VAR dejó el balance de la auto expulsión de Carlos David para cargar las pilas de los problemas en la línea de defensa. Estuvo bien el extremeño mientras jugó (tanto esperar  una oportunidad, señor, señor…)  pero su jaimitada,  patinazo, error o lo que fuese le dará dolores de cabeza al saco de los golpes que es Borja. Pobretico el muchacho, que  tiene este sábado 28 (18:15 horas) en Vallecas la papeleta del Rayo, un rival que metió en la boca del lobo al Zaragoza y quiere fulminar a El Pupas-2. Estoy por ponerle un 2 a la quiniela, tal vez es mi fe por el equipo. A pesar de todos los pesares. Desde mi banco particular de ilusiones, le doy crédito.

Y el miércoles 2-D, a las 19:00 horas, el Espanyol en el Cartagonova presto a darse un festín. Ochenta y cinco temporadas en Primera División llevan los periquitos. «Pero hay que meterlos en la jaula»,  advierte un sufridor peñista al puro estilo Pencho Angosto.

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