Desde la Barrera

Ortega Cano, pronuncia un sentido y completo pregón de la Feria Taurina de Murcia

Ortega Cano: “La plaza es democracia en estado puro y caben todas las ideas y todas las clases sociales”.

”Acepte hacer este pregón porque supone estar en mi tierra, con mi gente, a la que quiero y de la que siento su cariño, estoy en mi amada Región de Murcia y eso siempre es especial para mí.”

MURCIA. Miércoles, 11 de septiembre de 2019. -C.P.- Fotos: Sotomayor. El diestro José Ortega Cano ha pregonado esta noche la Feria Taurina de Murcia de este año, en un acto organizado por el Real Club Taurino de Murcia y celebrado en el Auditorio y Centro de Congresos “Víctor Villegas” de la ciudad.

En su pregón, el diestro explicó los motivos por los que aceptó ser pregonero: Primero, porque supone estar en mi tierra, con mi gente, a la que quiero y de la que siento su cariño, estoy en mi amada Región de Murcia y eso siempre es especial para mí; segundo, me lo pedía un amigo, un orteguista de pro; y, en tercer lugar, porque vengo a hablar de mi gran pasión, a pregonar el toreo. Siempre seré torero y los toros han sido y son mi vida”.

El cartagenero, expresó su gratitud con esta tierra, de la que salió de niño, pero en la que siempre ha sentido el cariño de sus paisanos. José afirmó que: “Cumplo 45 años de alternativa, y el tiempo deja ver a aquel niño que un día fue a los toros con su padre a la plaza de toros de Las Ventas a ver a Antonio Ordóñez, Antonio Bienvenida y Antoñete y quedó para siempre enganchado por aquel rito, en el que un hombre y un toro se reunían para crear arte. Aquella tarde fue cuando descubrí que yo iba a ser torero. Al ver aquello, yo ya no quería ser otra cosa”.

En ese repaso por sus inicios, recordó que: “Fue en el Puente de Vallecas dondehice mis primeros pinitos como torero. Allí di mis primeros capotazos. Lo hice toreando a un perro que teníamos de raza pastor alemán y que se llamaba Tarzán”.

Fueron muchos los amigos, tanto de Cartagena como de Murcia para los que tuvo palabras de recuerdo y agradecimiento: Ángel Bernal Romero, Pepe Belmar, Manolo González, Andrés Salas, el doctor Sánchez Parra, Benito Belmar, o González Barnés, entre otros, estuvieron en el recuerdo de los que ayudaron al torero en sus comienzos, junto a sus paisanos Ropalo, Ginés Martínez, Díaz Manresa o Eduardo Bonet, cuya magnífica colección hoy enriquece el Museo Taurino de Murcia.

Ortega puso en valor la actividad del Real Club Taurino de Murcia, el decano de los Clubes Taurinos de España, y la labor realizada por Alfonso Avilés por modernizarlo y actualizarlo al siglo XXI, así como la importancia de la plaza de toros de Murcia –en la que actuó 26 tardes-, por su gran aforo y por su gran feria en la que siempre han estado presente las grandes figuras de cada época. Para Ortega Cano la feria de Murcia es una de las más importantes de España.

El maestro de Cartagena también tuvo presentes a los toreros murcianos de distintas épocas. Recordó a Cascales, del que dijo puso mucho en su Juncal el gran actor aguileño Paco Rabal; Alfonso Romero, Pepito Soler, Pepín Jiménez, Cascales hijo, Antonio Mondéjar, Pepín Liria, Victoriano Marín, Gitanillo de Murcia, Guerrita, Paco Ureña, Rafaelillo y Conchi Ríos, entre otros; y expresó su deseo de pasar un día con los alumnos de la Escuela Taurina y transmitirles lo que aprendió de las grandes figuras a las que admirado, como Marcial Lalanda, Domingo Ortega, Rafael Ortega, y especialmente Antonio Ordóñez, el que fuera su espejo y de quien dijo que cuando se presentó en su hotel un día que toreaba en Valencia fue como si hubiera ido un dios a verle.

Ortega Cano hizo una defensa a ultranza de la fiesta, y pidió a los políticos valentía para defenderla en estos tiempos difíciles: “La plaza es democracia en estado puro y caben todas las ideas y todas las clases sociales”, afirmó, añadiendo que: “Para entender el toreo se necesita una sensibilidad especial. El aficionado la tiene. Es agraciado por ello, por tener la capacidad de que el arte le traspase los poros de la piel transmitiéndole unas sensaciones únicas”.

Puso en valor la afición de García Lorca, políticos y artistas a los que ha conocido durante su larga trayectoria profesional, como Tierno Galván, Alberti, Botero, García Márquez y otras personalidades de gran sensibilidad, porque según Ortega Cano, el aficionado a los toros tiene una sensibilidad especial.

No desaprovechó la oportunidad de reivindicar un nuevo coso para Cartagena. Una plaza que necesita su tierra y toda la Región, como también necesita la de Lorca, por lo que mostró su apoyo al Foro de Cartagena y al Club Taurino de Lorca en sus respectivas luchas, al grito de: ¡Sutuyena ya!

Finalizó su pregón animando a los murcianos a acudir a La Condomina: “Solo me queda pedir a nuestra Virgen de la Fuensanta que no haya percances, que los toros embistan, que los toreros triunfen y salgan por la puerta grande, y que los aficionados se emocionen. Porque esta es una fiesta de emociones. ¡Apasionante!… Señoras, señores, doy por pregonada la Feria de Murcia 2019. ¡Que Dios reparte suerte!, ¡viva la Tauromaquia! y ¡viva Murcia!”.

El diestro fue presentado por el crítico taurino Francisco Ojados, que hizo un brillante retrato de la faceta personal y profesional del pregonero. Curro Piñana puso la nota musical en un acto al que asistió el consejero de Presidencia, Javier Celdrán -que cerró al acto-; los matadores de toros Rafaelillo y Pepe Soler; el empresario Ángel Bernal; una representación de los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de la Región de Murcia; diputados regionales; miembros de la corporación municipal; directores generales del Gobierno Regional; Coroneles Jefes de la AGA y de la Base Aérea de Alcantarilla, Comisario Jefe de Policía de Murcia e Inspector Jefe de Policía Local, entre otros.

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