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PENSANDO EN VOZ ALTA: SUSPIROS EN Y DE ESPAÑA

PENSANDO EN VOZ ALTA

SUSPIROS EN Y DE ESPAÑA

“En el día de hoy, ni vencido ni desarmado el bichito, los habitantes de España disfrutan de la segunda jornada sin estado de alarma. Por lo que entramos, suspirando, en lo que se ha venido a denominar nueva normalidad”.

¿Cuántos suspiros escaparan al aire en estos días? Aprovecho para hacer patria chica en referencia a los suspiros: ‘Suspiros de España’ es un pasodoble compuesto por el maestro Antonio Álvarez Alonso en Cartagena, año 1902. En 1928, le puso letra José Antonio Álvarez Cantos, sobrino del compositor.

Es una sensación rara la que experimento personalmente. Rara porque ya andábamos con una rutina marcada por los políticos de turno para el pueblo. Las horas del día se contaban por las apariciones de los ‘¿responsables?’ y ‘¿sabios?’ de sanidad y de los distintos departamentos para contarnos lo que a bien tuviesen. Las semanas venían determinadas por la comparecencia, del máximo entre ellos, durante más de una hora -normalmente atragantaba la comida a más de uno- los fines de semana para justificar, la más de las veces, lo injustificable. Entre una y otra aparición teníamos la bronca y tirarse los trastos a la cabeza en el Congreso y el Senado español.

Deseo de corazón que esta nueva normalidad se haga realidad en la grey política. Deseo que cambien la marcha, el lenguaje, los modales y, porque no, los catecismos ideológicos en lo que puede hacer referencia a la buena gobernanza y al interés de España. No a los intereses particulares y en función de si toca o no toca elecciones. Reflexionen señores políticos y salgan de sus urnas de cristal y no prometan y prometan hasta engañar y después de engañados nada de lo prometido.

Les aseguro que el personal de a pie, en general, es bastante más serio y normal que todos ustedes. El pueblo se preocupa por el pueblo, ¿ustedes?

Me consta que el lunes 9 de marzo, el señor presidente del gobierno de España suspiró muchas veces, pues muchas fueron las presiones a las que se vio sometido -ese día se contabilizan 1204 contagiados y 16 muertos-. El martes, 10, los suspiros corren entre presidentes autonómicos y ministros… los contagios y muerte seguían aumentando y los días pasaban con las cifras disparadas. Hasta que el sábado 14, deja escapar todo el aire del cuerpo y declara el estado de alarma. Las cosas entre los elementos que conforman el consejo de ministros no estaban claras, ni mucho menos, pues la presencia del Sr. presidente se anuncia para las 14:00 horas… y, finalmente, se hace presente en las pantallas de todas las cadenas televisivas pasadas las 20:00 horas.

El pasado sábado, día 20, suspiró: “España debe entenderse con España”. Profundo. Yo añado, los políticos españoles deben entenderse con los políticos españoles. Demostrado queda que el pueblo se entiende con el pueblo.

Para ir acabando éste pensando en voz alta comparto con todos ustedes algunos suspiros lanzados al espacio, algunos más dañinos que el propio bichito:

Vox no acudirá al homenaje a las víctimas por ser “una ceremonia exculpatoria” de un Gobierno “criminal”.

“Mi máscara me protege, tu máscara me protege”. El uso de mascarillas es una de las herramientas más eficaces para evitar una segunda oleada de contagios (Universidad de Cambridge, Reino Unido).

Retiran el gel hidroalcohólico de la cárcel de Brians porque las reclusas se hacían cubatas con él.

El sector turístico nacional, en manos de un Gobierno trufado de turismófobos.

El confinamiento ha sido un regalo: Conocer una parte de mi porque nunca encontraba tiempo porque siempre tenía cosas que hacer.

La turba derriba en San Francisco la estatua de Fray Junípero Serra, el español defensor de los indios. He de reconocer que en la defensa de la igualdad entre las razas se está pasando del suspiro al vómito.

Hasta aquí mis suspiros en y de España.

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