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Que tome nota el Efesé: es muy peligroso cometer errores (aun jugando bien) cuando el Espanyol es el rival, Guillermo Jiménez

Que tome nota el Efesé: es muy peligroso cometer errores (aun jugando bien) cuando el Espanyol es el rival

Desde el cielo, esta noche de miércoles decembrina Karol Woytila se sinceró con su paisano polaco MarciBurka. El Papa Juan Pablo II, que nos dejó hace quince años, conectó a las 19:00 hora española con Movistar Celestial LaLiga y tras presenciar el 1-3 se disculpó ante el joven portero del Cartagena. «Muchacho, no hacía falta que me rezaras tanto. Ya te dije, chiquillo, que haría todo lo posible por el FC Cartagena y ya ves que os han dado tres balones en los postes». Que nadie me tache de irreverente, nunca más lejos, pero en esta fase asesina de Covid-19, los milagros también están en crisis. Porque después de 73 minutos muy potables del Cartagena, los apretones del Español consiguieron el empate (74′) y cuatro minutos después un penalti del guarda Jurado lo clavó Raúl de Tomás. ¡Ay!  Monaguillo Monescillo, ajeno a las buenas intenciones de su Jefe en el Cielo, tuvo que pitar el penalti. Ya estaba el 1-2 en el marcador y Borjita pensando en comprar una maleta de viaje. visto que sus números son pésimos: una longaniza con 96% de pimienta y en la ristra del embutido un solo punto logrado (en Vallecas, con mucho mérito) de 18 disputados. Y con salida el viernes a La Rosaleda de Málaga, el estadio fetiche del Efesé por el ascenso que Marc Martínez nos dio con su estirón a la derecha en aquel penalti decisivo.

Como a cada dos por tres hay partido,  los ganadores Belmonte y Breis (ByB) no paran de salir de un problema deportivo para entrar en otro.  Las estadísticas pueden ser el verdugo del entrenador cuestionado, aunque el responsable principal del Cartagena no es muy dado a desprenderse de los preparadores. Pero ya se ha visto que el horizonte es para remojar las barbas; los antecedentes hacen recordar  que el Lugo echó a Juanfran y contrató a Mehdi Nafti, el Alcorcón le dio la cuenta a Mere para fichar al zorro Anquela, Rubén Baraja salió despedido del R. Zaragoza y llamó a Iván Martínez, y Fran Fernández se marchó de Tenerife (Juan Carlos Cordero le dio al botón del robot de la patada mecánica) y L.M. Ramis fue el elegido.

Insisto: el fútbol es cruel. Y si se hubiese mantenido el 1-0 de Elady Zorrillo hasta el final, el entrenador de Ávila habría salido a hombros virtuales y aclamado por los seguidores del Efesé.  Estamos enfangados en un juego veleidoso, variable, versátil y la leche de puñetero, donde la veleta ordena y manda donde vamos y de rebote nos cambia los humores. Un día el humor es blanco; otro día es negro como la piel del querido William, desaparecido en combate.  Blanquinegra es la bandera que, eso sí, nadie va a arriar ahora llorando. Sin tópicos, pero utilizándolos: queda mucha LaLiga Smartbank.

CADA VEZ QUE RELEVAN A RUBÉN CASTRO PASA LO QUE PASA

Ya es gafe para Borja que cada vez que saca del campo al  formidable Rubén Castro, el jugador 5 Estrellas, cambia el marcador del Cartagena a peor y los quemasangres reciben argumentos para colocar al entrenador en la picota. También es cierto que Castro no es eterno y si juega 90 minutos todos los partidos se puede fundir los plomos del goleador. (Pero, claro, como diría el otro, habrá que reconducir los resultados…) Hasta mi querido nieto universitario Óskar, ya un empollón de fútbol camino de masoquista, me ha puesto un wasap tan urgente como contundente: «El entrenador no se come el turrón».  La respuesta automática que le di waseando me la reservo.

Pero, amigos cofrades en el sufrimiento, lo que Bulka le pedía al Beato Woytila antes del 1-3 final era casi un imposible, porque ante el Espanyol no se pueden cometer errores. Al menor fallo, ¡zas!, te pegan un sartenazo en el lomo. Los errores blanquinegros se extendieron por el banquillo de Borja. Su equipo hizo un jogo bonito, de pausa, de buena colocación, intenso, de tú a tú, con 70 minutos muy dignos  pero el bando periquito pió desde que el  gol 1-0 de Elady, a la remanguillé (mérito de insistir) y a partir de que EmBarba,  sin un jugador del corte de Gillette Fusión Proglide que lo afeitase, hizo lo que quiso por su calidad intrínseca. Y en esa línea de sequía hasta hubo una fase importante en la que la fuente de Carrasquilla se secó. Ya no era el Coco que conocemos, el que se vio en el primer tiempo.

Y bueno, ya el tercer gol catalán fue un obsequio regalo del propio Coco Carrasquilla (84′) con pérdida de un balón que propició que el rápido motorista Javier Puado fuese a todo gas con la pelota controlada a fusilar a Burka con la parabellum. Puado, de 22 años, de la cantera perica, fue objeto de deseo del Real Madrid en 2017-18  para que reforzar al Castilla, pero in extremis lo impidió el dueño del Espanyol, Chen Yansheng.   

Con el Castellón haciendo amago de salir del hoyo (ganó al Zaragoza (1-0 sufriendo lo que no está en los escritos) que ya no vence ni en un Certamen de Jotas Aragonesas, el Cartagena mira de reojo a los que van en el furgón de cola y uno de ellos que visitará enseguida el Cartagonova es el Sabadell (que leo quiere fusionarse con el BBVA) para escapar de la quema. No somos nadie.

Y a todo esto,el Efesé continúa esclafado, que no escalfado, en el puesto decimosexto. Rodeado por una manada de lobos con las orejas tiesas.

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