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UNA HISTORIA HUMANA DE CONFINAMIENTO

UNA HISTORIA HUMANA DE CONFINAMIENTO

No hay dudas de que esta situación despierta lo mas humano de las personas y máxime cuando nuestros sanitarios y demás fuerzas de choque están sufriendo una carencia tangible de equipos de protección y, así las cosas, NATHALAPA ESTUDIO ha cambiado la alta costura y la pasarela por la confección de mascarillas protectoras. En plena ejecución de la nueva temporada de primavera-verano de su colección, se decretóel confinamiento y las creativas tienen eso, la mente no para, así que, a través de las redes sociales se comenzó a contactar con un equipo de guerreras de la aguja que, con una máquina de coser por arma se disponían a cumplir los objetivos que las demandas de mascarillas que empezaban a llegar al correo y el wasap de Nathalia y a veces de forma casi agónica, algunas farmacias y orfanatos fueron las primeras pero, la red se extendía y apareció un grupo de luchadoras anónimas que conformaban una increíble asociación la de llamada “1000AGUJAS EN ACCIÓN! capitaneada por Mari Paz y Cristina Mateo, una increíble red hasta ahora anónima de voluntarias que armadas conuna máquina de coser están repartidas por decenas en la comarca de Cartagena, desde Los Dolores a Canteras, en La Unión, Santa Ana, en cada rincón de la ciudad, en la Media Sala y en la Urba y un largo etcétera, y además, en el resto de  la región, así, a la decena de voluntarias cartageneras de NATHALAPA ESTUDIO se suman decenas de voluntarias de la asociación  ¡1000AGUJAS EN ACCION! y como todo en esta vida no tiene fin, en este caso para bien, se suma la rama solidaria de ACR REPSOL en Cartagena, como siempre apoyando económicamente, en este caso con la compra de las telas y materiales de protección sanitaria, son confeccionadas las mascarillas en tela de algodón con filtro e impermeables, que ni las mejores homologadas alcanzan tal calidad y también, se suma al proyecto la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días a través de su rama mas humanitaria, “Manos que ayudan” que contemplan la ayuda económica en la adquisición de material y la laboral, prueba de la unión solidaria entre todos, pero hayque destacar a una figura determinante en este entramado organizativo, un Hidalgoguerrero que a lomos de un clásico que no viejo Citroën Xara rojo está toda la jornadade un lado a otro recogiendo telas, entregando a las decenas de voluntarias, recogiendomascarillas y entregando en los lugares de destino, así, sin parar, expuesto a las inclemencias del virus, protegido, pero exultante de arrojo y valentía, este no es otro que Juan Fernández Zafra. Y así, entre este entramado solidario se han repartido hasta lafecha más de 3.000 mascarillas de tela, los destinatarios han sido y son una larga lista;  Bomberos de Cartagena, Policías locales de Murcia y Lorca, Guardia Civil de La Unión y de Torre Pacheco, Policía Nacional de Cartagena y Lorca, Perpetuo Socorro, Residencias de  mayores de Cartagena, San Antón, Canteras, Portman, Casa Cuna, Orpea, SUAP de los Dolores, Centros de salud como san Antón y Los Dolores, Rosell; bloques quirúrgicos y plantas. Ambulancias del 112. Santa Lucia, limpiadoras de quirófanos y habitaciones, Obstetricia, Paritorios, Ginecología, Urgencias pediátricas, Urgencias generales y así una larga lista casi interminable.

Estas letras son un humilde reconocimiento a esa labor desinteresada que se hace desde el más profundo anonimato, y personas que se han quedado sin ingresos, la mayoría autónomos y lejos de desfallecer y lamentarse usan sus energías en ayudar. Grandeza humana.

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