AFORCA reclama una intervención integral en las baterías de Cabo Tiñoso ante su creciente deterioro
AFORCA reclama una intervención integral en las baterías de Cabo Tiñoso ante su creciente deterioro
La asociación advierte de que las fortificaciones de Castillitos, Atalayón y Jorel “están muriendo de éxito” por la demanda turística y la falta de una puesta en valor definitiva
La Asociación de Amigos de las Fortificaciones y Defensa de Cartagena (AFORCA) ha reclamado una intervención integral y urgente en las baterías de Cabo Tiñoso, uno de los enclaves patrimoniales y paisajísticos más visitados de la Región de Murcia. La entidad considera que el actual estado de conservación y gestión resulta insuficiente ante el aluvión constante de visitantes que reciben.
Las baterías de Atalayón, Castillitos y Jorel, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), fueron durante décadas instalaciones exclusivamente militares, conocidas solo por los profesionales del Regimiento de Artillería de Cartagena y por quienes realizaron allí el servicio militar. Tras su desmilitarización en 1995, quedaron fuera del foco institucional y su proyección comenzó de manera espontánea, impulsada por el boca a boca y por el atractivo de su arquitectura, su entorno natural y sus impresionantes cañones Vickers de 38,1 centímetros.
El impulso definitivo llegó con las redes sociales y, especialmente, en 2013, cuando la batería de Castillitos fue semifinalista en el concurso al Mejor Rincón de España de Guía Repsol. Desde entonces, el enclave forma parte imprescindible de cualquier propuesta turística de la Región.
Actualmente, el complejo depende del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Demarcación de Costas. Desde su traspaso se han realizado diversas actuaciones, entre ellas la restauración de la batería del Atalayón en 2016, que permitió mejorar las condiciones básicas de seguridad. Sin embargo, AFORCA sostiene que estas intervenciones “no son suficientes”.
Según la asociación, los fines de semana se produce un auténtico desbordamiento de visitantes que supera con creces la limitada capacidad de aparcamiento. A ello se suma el deterioro progresivo de los relieves forjados y elementos arquitectónicos, así como la escasa y fragmentaria información histórica disponible para el público. “Están muriendo de éxito”, resumen desde la entidad.
Comparativa con otras plazas militares
AFORCA subraya que Cartagena es la única plaza militar española con baterías Vickers de 38,1 centímetros que no ha desarrollado aún un proyecto integral de puesta en valor. En Ferrol, el Ayuntamiento mantiene en perfecto estado la batería de San Pedro; en Menorca, la batería de 38,1 forma parte esencial del recorrido por la fortaleza de La Mola; y en el Estrecho de Gibraltar avanza el proyecto de recuperación de la batería de Paloma Alta.
En estos espacios es posible acceder a galerías subterráneas y recorrer salas de carga, depósitos de munición, dependencias de máquinas y puestos de mando restaurados. En Castillitos, sin embargo, estos espacios permanecen cerrados por su estado de deterioro e inseguridad.
Oferta de colaboración
Ante esta situación, AFORCA ha ofrecido su colaboración desinteresada para la elaboración de cartelería histórica rigurosa, la formación de guías especializados y la recuperación parcial de los mecanismos subterráneos que permitirían la visita completa de al menos una pieza Vickers.
La asociación considera que el Ministerio debería impulsar un proyecto definitivo de restauración integral que garantice la conservación y adecuada interpretación de “uno de los conjuntos patrimoniales con mayor potencial paisajístico y cultural de la Región”.
El incendio no alcanzó las fortificaciones
Por otro lado, tras una inspección realizada después del incendio del pasado 16 de febrero en las estribaciones de Cabo Tiñoso, AFORCA ha confirmado que las llamas no llegaron a afectar directamente a ninguna batería o fortificación. No obstante, el fuego se aproximó a escasos metros del puesto grafométrico de la Picadera y de la batería del Atalayón.
La asociación ha documentado gráficamente la zona afectada, señalando los elementos defensivos más cercanos y el único tendido eléctrico existente en el entorno.