Cartagena refuerza la protección del Mar Menor con nuevas inversiones en saneamiento y gestión del agua
Cartagena refuerza la protección del Mar Menor con nuevas inversiones en saneamiento y gestión del agua
El Ayuntamiento destaca un plan cercano a los 70 millones para modernizar el ciclo integral del agua, junto a actuaciones para controlar las aguas pluviales, mejorar la depuración y mantener limpio el litoral
El Ayuntamiento de Cartagena continúa reforzando las actuaciones destinadas a proteger el Mar Menor mediante inversiones en saneamiento, depuración, control de aguas pluviales y modernización de las infraestructuras hidráulicas, además del mantenimiento diario de las playas y la retirada de biomasa y residuos.
El concejal de Litoral, Álvaro Valdés, ha puesto en valor estas medidas durante una visita a los trabajos de mejora de la red piezométrica del Mar Menor en Playa Honda, impulsados por la Comunidad Autónoma. Esta infraestructura permite realizar un seguimiento de la evolución de las aguas subterráneas y de su relación con la laguna.
Valdés ha visitado la zona junto al consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, y ambos han destacado la importancia de disponer de información precisa sobre el comportamiento del acuífero y mantener la coordinación entre administraciones.
Vázquez ha advertido de que durante el último año hidrológico los niveles del acuífero han sido “muy elevados” y ha reclamado actuaciones al Gobierno central para reducir el impacto de las aguas subterráneas y superficiales sobre el ecosistema. Según los datos aportados por el consejero, durante este año han entrado más de 10 hectómetros cúbicos de agua cargada de nutrientes a través de la rambla de El Albujón.
Más de cinco millones para el tanque de tormentas de Playa Honda
Entre las infraestructuras destacadas se encuentra el tanque de tormentas de Playa Honda, ejecutado por la Comunidad Autónoma con una inversión de 5,6 millones de euros.
La instalación permite recoger aguas de lluvia y sedimentos antes de su llegada directa al Mar Menor y conducirlos posteriormente hacia la depuradora.
A esta actuación se suma el proyecto aprobado recientemente por el Ayuntamiento para dotar de red de saneamiento a Los Chaparros, al sur de Playa Honda. La inversión supera los 770.000 euros y permitirá conectar las viviendas de este núcleo a la red y mejorar la gestión de las aguas residuales en las proximidades de la laguna.
También está prevista la ampliación de la EDAR de Cabezo Beaza, mediante una actuación valorada en 12 millones de euros destinada a mejorar el tratamiento y favorecer la reutilización de las aguas depuradas.
Por su parte, la EDAR Mar Menor Sur incorporará un nuevo sistema para incrementar la eliminación de fósforo durante la depuración. La actuación contará con 351.869 euros de inversión financiados por ESAMUR.
Cerca de 70 millones para modernizar el ciclo del agua
El Ayuntamiento mantiene además un plan de inversiones cercano a los 70 millones de euros para modernizar el ciclo integral del agua en Cartagena, renovar las redes y avanzar en la digitalización y el control de los consumos.
Dentro de esta estrategia figura CARTADi, uno de los principales proyectos de transformación de la gestión del agua del municipio, con una inversión próxima a los 15 millones de euros.
También se han aprobado nuevas actuaciones para renovar infraestructuras hidráulicas y mejorar el drenaje. Solo durante julio se autorizaron proyectos por más de 317.000 euros en el Polígono de Santa Ana y el Ensanche.
Retirada de biomasa y residuos de las playas
Álvaro Valdés ha incidido igualmente en que la protección de la laguna no depende únicamente de las grandes infraestructuras, sino también del mantenimiento cotidiano del litoral.
Los servicios municipales trabajan durante buena parte del año en la retirada de algas, biomasa y residuos, la recogida de residuos sólidos urbanos y el mantenimiento de los arenales, especialmente en las playas del Mar Menor.
La retirada de biomasa se lleva a cabo, según el Ayuntamiento, siguiendo criterios ambientales y empleando medios adaptados a las características de cada zona para reducir posibles afecciones sobre los arenales y los fondos.
“Proteger el Mar Menor también significa cuidar su litoral todos los días. Cada tonelada de residuos o de biomasa que retiramos de una playa es material que no vuelve al agua y que gestionamos de forma adecuada”, ha señalado Valdés.
El Consistorio defiende así una estrategia que combina grandes inversiones hidráulicas, mejora del saneamiento y la depuración, control de las aguas de lluvia y mantenimiento permanente de las playas, con el objetivo de reducir las presiones sobre el Mar Menor y avanzar en la conservación de su ecosistema.