MC ‘vetará’ las prácticas dictatoriales de N. Arroyo (PP) en sus últimos plenos como alcaldesa

MC ‘vetará’ las prácticas dictatoriales de N. Arroyo (PP) en sus últimos plenos como alcaldesa

MC ‘vetará’ las prácticas dictatoriales de N. Arroyo (PP) en sus últimos plenos como alcaldesa

  • Jesús Giménez: “Aprovechan las mociones de la oposición para tergiversarlas e impedir que se sometan a votación tal y como se proponen”

Mañana, durante el Pleno municipal, MC Cartagena evitará que el despotismo de la alcaldesa del PP, N. Arroyo, se imponga en el debate público, habituada a alterar la motivación de las iniciativas de la oposición a través de enmiendas que modifican el contenido.

Por ello, al objeto de no entrar en el totalitario juego de Arroyo y pervertir así las necesidades de los cartageneros, MC articulará sus propuestas para exigir soluciones para el decadente municipio que ha devastado la ‘enviada’ de San Esteban.

En este sentido se ha manifestado hoy el portavoz adjunto de MC Cartagena, Jesús Giménez. “En el próximo pleno, MC no presentará  a su votación ninguna de las decenas de sus iniciativas para impedir que N. Arroyo las corrompa”, ha comenzado manifestando a modo de contextualización.

“Como es sabido, en esta última parte de la legislatura se aprovechan las mociones de la oposición para tergiversarlas e impedir que se sometan a votación tal y como se proponen”.

Desprecio a la democracia

“Que fuera porque son vagos y oportunistas no sorprendería a nadie”, ha aseverado el también presidente de MC, “pero la razón principal es que la primera alcaldesa tránsfuga de Cartagena desprecia la democracia como demuestra también censurando casi a diario los comunicados de MC”.

 “También hemos solicitado las respuestas a nuestras treinta y cinco preguntas por escrito para comprobar si dejar sus mentiras negro sobre blanco les produce algo de sonrojo y se esmeran algo más en responderlas”, ha añadido.

Posteriormente, Giménez ha lamentado que el despotismo de Noelia Arroyo, apoyada en los votos tránsfugas de Castejón y sus secuaces, ha degradado la institución a niveles insospechados”.

La buena noticia ha quedado para el final de la intervención del dirigente cartagenerista. “Menos mal que en tres meses los cartageneros votarán botarlas y la libertad volverá a Cartagena”.