Una pareja denuncia una agresión homófoba en Cartagena tras colocar una bandera arcoíris en el balcón de su vivienda

Una pareja denuncia una agresión homófoba en Cartagena tras colocar una bandera arcoíris en el balcón de su vivienda

Una pareja de jóvenes ha denunciado haber sido víctima de una presunta agresión homófoba en el casco histórico de Cartagena después de colocar una bandera arcoíris en el balcón de su domicilio, un hecho que ha provocado una fuerte condena social y ha vuelto a poner el foco sobre la persistencia de los delitos de odio.

Los afectados, dos hombres de 29 y 31 años, relataron ante la Policía Nacional que el episodio comenzó tras exhibir la bandera como muestra de apoyo y visibilidad hacia el colectivo LGTBI. Según su denuncia, un vecino inició entonces una escalada de insultos y amenazas de carácter homófobo que fue aumentando en gravedad con el paso de los días.

De acuerdo con el testimonio trasladado por las víctimas y difundido posteriormente por el colectivo GALACTYCO, el presunto agresor profirió expresiones vejatorias y amenazas directas de muerte. Entre ellas, habría llegado a advertir que prendería fuego a la vivienda con la pareja en su interior. El hostigamiento no se limitó a un único episodio, sino que se habría repetido en varias ocasiones, generando una situación de miedo e inseguridad para los denunciantes.

La situación motivó la intervención de varios vecinos del inmueble, que intentaron mediar para frenar los insultos y amenazas. Sin embargo, según las publicaciones conocidas hasta el momento, sus intentos resultaron infructuosos y los afectados decidieron formalizar la denuncia ante las autoridades.

El presunto autor fue detenido por la Policía Nacional y, tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad con una orden de alejamiento respecto a la pareja denunciante hasta la celebración del juicio. Será ahora la investigación judicial la que determine el alcance de los hechos y si finalmente son constitutivos de un delito de odio.

Desde GALACTYCO han condenado enérgicamente lo sucedido y han reclamado que este tipo de comportamientos no queden impunes. El colectivo ha advertido de que los discursos de intolerancia pueden acabar traduciéndose en agresiones reales contra personas cuya única pretensión es vivir con libertad y expresar su identidad sin miedo.

El caso ha causado una notable conmoción en Cartagena, especialmente a las puertas de la celebración de los actos del Orgullo. Precisamente, la programación del Enorgullécete 2026 se presenta este año bajo el lema "Cartagena libre de odio y llena de cariño. No a la LGTBIfobia", una reivindicación que cobra especial significado tras los hechos denunciados.

Más allá del recorrido judicial del caso, esta agresión ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar la educación en valores, la protección efectiva de las víctimas y la tolerancia cero frente a cualquier manifestación de odio. Porque colocar una bandera en un balcón nunca debería convertirse en motivo de amenazas, miedo o violencia.