Partido Cantonal: El promotor de la restauración de la Casa Llagostera aparca el proyecto porla demora del permiso de Cultura

Partido Cantonal: El promotor de la restauración de la Casa Llagostera aparca el proyecto porla demora del permiso de Cultura

El promotor de la restauración de la Casa Llagostera aparca el proyecto porla demora del permiso de Cultura

La Comunidad Autónoma valora ya durante dos años la propuesta arquitectónica y 

ante tanta tardanza el grupo inversor apuesta por otros edificios en Canarias y Marbella

Otra oportunidad perdida por culpa de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. El grupo inversor alemán, que lidera la restauración de la Casa Llagosteray el puerto romano de su subsuelo en la calle Mayor de Cartagena, aparca su proyecto por la tardanza de más de dos años del permiso de la Consejería de Turismo y Cultura con el pertinente visto bueno para el inicio de las obras. Desesperados ante tanta demora administrativa, los promotores centroeuropeos apuestan por otros planes turísticos en Canarias y Marbella. Los inversores germanos presentaron a la Administración regional un completo estudio arquitectónico que convertía el emblemático edificio de Víctor Beltrí en un hotel con encanto y contemplaba también un museo en el yacimiento altoimperial. 

​El arquitecto Manuel Herrera, del prestigioso estudio totanero Muher y autor del proyecto en espera de la aprobación de Cultura, ha confirmado esta información al Partido Cantonal de Cartagena. Herrera también siente decepción por el retraso de la tramitación administrativa aunque tiene esperanzas de que después de la constitución del nuevo Gobierno autonómico haya algún tipo de impulso. “Los inversores no han abandonado la iniciativa pero, ante tanto tiempo de espera en Cartagena, la dejan de lado de momento por otros planes en España con menostrabas burocráticas”, asegura al PCAN.

​La obra, a la espera del consentimiento de la Dirección General de Cultura, prevé la construcción de un establecimiento hotelero de estilo modernista. Para ello, tal y como establece el grado de protección de la Casa Llagostera, conserva toda la azulejería y elementos decorativos de la fachada. Durante la demolición del interior del inmueble fue desmontada la escalera, elementos de carpintería y molduras cuya recolocación ayudará a la recreación del ambiente de este movimiento arquitectónico. Los importantes restos portuarios de época romana del subsuelo imposibilitan la realización de un aparcamiento subterráneo pero, en contraprestación, el proyecto recoge una nueva planta retranqueada como ático con piscina y zonas de esparcimiento con el aliciente de las espectaculares vistas del casco histórico. 

Hace dos años, los inversores también adelantaron el interés de un chef con dos estrellas Michelín para la regencia de un restaurante con suelo acristalado que permita la visión de un pequeño sector de los restos arqueológicos. El tramo de mayor valor histórico formaría parte de un museo con entrada independiente al hotel, según marcan las directrices de Cultura. El cantil, de finales del siglo I, muestra un gran muro de sillares de arenisca bien escuadrados y reforzado en su interior con otro muro de mampostería trabado con mortero de cal. De forma paralela destaca otra estructura de sillares de arenisca, coronada por lajas de caliza gris y, uniendo ambos, otros muros perpendiculares que harían las funciones de sujeción. Esta disposición posee una singularidad constructiva consistente en la inserción de troncos de madera en su interior y conforman así una obra mixta muy poco común. El yacimiento ocupa 23,5 metros de longitud y 1,25 de alto con orientación hacia la Plaza del Rey donde estaba el Mar de Mandarache. Hace siete años quedó paralizada la obra de un anterior proyecto deedificio de viviendas ante la aparición de esteyacimiento y la obligación de su conservación.

                                         Cartagena a 20 de octubre de2023                                               

                                         Fdo. D. Antonio Conesa Meroño