El PSOE aprueba el Plan General “para que Cartagena avance con un documento que hemos mejorado con propuestas viables y que protegen el interés general”

Manuel Torres ayto

El PSOE aprueba el Plan General “para que Cartagena avance con un documento que hemos mejorado con propuestas viables y que protegen el interés general”

 

Manolo Torres recuerda que la protección del Mar Menor, la potenciación de la vivienda pública y la descontaminación son líneas rojas que se han incluido  en el texto final gracias al trabajo de los socialistas, “que somos un partido de Gobierno y hacemos política útil para los ciudadanos”

 

El Grupo Municipal Socialista ha apoyado la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de Cartagena “porque Cartagena necesita avanzar y no puede hacerlo con un PGOU de hace cuarenta años. No vamos a bloquear nuestro municipio. Hemos logrado mejorar el documento inicial con propuestas viables que protegen el interés general”, ha destacado el portavoz del PSOE, Manolo Torres.

 

El edil ha recordado que los socialistas forman parte de un partido de Gobierno que apuesta por el desarrollo del municipio y no por el bloqueo, poniendo siempre por delante los intereses de los cartageneros. Asimismo, ha señalado que  el texto final que se aprueba contempla la protección del Mar Menor frente al urbanismo descontrolado; medidas para que el suelo de propiedad municipal se destine a viviendas protegidas para jóvenes y familias trabajadoras; y la regeneración de los suelos contaminados, asegurando que quien contamina paga.

 

“Con el PSOE, el Mar Menor no es negociable, se protege en el papel y en la práctica. Además, queremos vivienda protegida y asequible para todos, no operaciones para unos pocos y también hemos logrado que se ordenen los núcleos rurales consolidados. Y con respecto a la contaminación, los cartageneros no podemos mirar hacia otro lado ni permitir que ese suelo sea objeto de especulación. Quien contamina paga y después se ordenará”, ha explicado Torres.

 

Además, los socialistas han logrado que el Plan que se aprueba hoy contemple:

 

-          Protección real del patrimonio natural y los corredores verdes del municipio

-          Equilibrio territorial y justicia urbana para barrios y diputaciones. Cartagena no puede tener barrios de primera y barrios de segunda: el planeamiento debe repartir futuro, no concentrarlo

-          Transición energética sí, pero con orden, reglas y protección al vecino.

 

“Los socialistas somos serios y estamos aquí para defender los intereses de los cartageneros. Por eso hemos modificado el Plan, para mejorarlo, aunque no sea el nuestro, porque el nuestro habría sido mucho más sostenible, más verde, con más alternativas de movilidad y con una mayor ambición social y climática, pero también tenemos claro que Cartagena no puede pararse. No podemos seguir rigiéndonos por unas reglas pensadas para la Cartagena de hace 40 años que nada tiene que ver con la nuestra”, ha señalado el portavoz socialista.

 

Por último, Torres ha indicado que el PSOE va a fiscalizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno “porque nuestro sí es para que Cartagena avance, no para que el Ayuntamiento se descontrole”.

 

El PSOE quiere una Cartagena:

•          Sostenible: con protección real de su entorno natural y medidas que reduzcan riesgos.

•          Cohesionada: que no abandone barrios, diputaciones ni el mundo rural.

•          Habitable: donde moverse no sea una condena y donde el espacio público sea de la gente.

•          Justa: donde la vivienda protegida no sea propaganda, sino política pública.

•          Con futuro económico: pero sin sacrificar patrimonio natural, salud y bienestar.

 

“Y por eso insistimos en que el plan debe estar alineado con los grandes objetivos de sostenibilidad y justicia social. No por una etiqueta, sino porque es lo que toca a una ciudad que quiere ser moderna y competitiva”, ha concluido Manolo Torres.

APROBACIÓN PLAN GENERAL

 

Permítanme empezar esta intervención con tres premisas muy claras, porque son la clave de nuestra posición hoy:

 

Primera. Este no es el Plan General de Ordenación Urbana que habríamos elaborado los socialistas. Nosotros lo habríamos enfocado de una manera diferente: más sostenible, más verde, con más alternativas de movilidad y con una mayor ambición social y climática. Sería un plan distinto y más contundente en muchas cuestiones. Es un plan mejorable y lo decimos con honestidad.

Segunda. Pero también tenemos claro que Cartagena no puede pararse. Tras más de cuatro décadas, nuestro municipio tiene por fin la posibilidad real de disponer de un PGOU adaptado al siglo XXI. La Cartagena de finales de los 80 no es la Cartagena de hoy. Y no podemos seguir rigiéndonos con reglas pensadas para otra época, con otra población, otra economía y otros retos.

 

Tercera. El PSOE no es un partido de bloqueo. Somos un partido de gobierno, lo hemos sido en Cartagena y aspiramos a volver a serlo. Por eso no practicamos la política del “no” por el “no”. Practicamos algo mucho más útil: la política de las soluciones.  Proponer, negociar y mejorar.

 

Con estas tres premisas, hoy comparecemos en un pleno decisivo. Y quiero que se entienda bien, dentro y fuera de este salón: nuestro voto no será un cheque en blanco.  Será un apoyo crítico, exigente, condicionado por una idea central que debe quedar clara a la ciudadanía:

 

“El PSOE votará a favor porque ha conseguido mejorar el Plan con propuestas concretas, viables y protectoras del interés general”.

 

Esa es la verdad política del día de hoy. Si el PSOE no hubiera trabajado, presionado, propuesto y acordado, este documento sería peor. Y si hoy puede salir adelante con garantías, es porque el PSOE ha hecho lo que debe hacer un partido serio: ser útil, poner condiciones y mejorar la vida de la gente desde la oposición.

 

1) Cartagena no podía seguir anclada en 1987, pero tampoco podía avanzar a cualquier precio

 

Conviene recordar algo que a veces se olvida: en 1987, un gobierno y un alcalde socialista lograron el consenso para aprobar un Plan General que ha durado más de cuarenta años. Aquel plan salió adelante con el apoyo de las fuerzas políticas de entonces y sin votos en contra. Eso fue política útil. Y ese espíritu es el que hoy reivindicamos.

 

Pero también hay que decirlo con claridad: el urbanismo ha cambiado radicalmente. Hemos pasado de un modelo centrado en crecer sin límites y depender del coche, a un urbanismo que debe priorizar la calidad de vida, la movilidad sostenible, la renaturalización, la eficiencia energética, la resiliencia climática y el acceso a vivienda asequible.

 

Por eso también una alcaldesa socialista, un equipo de gobierno socialista, con esa visión y los objetivos del PSOE, inició en 2018 el proceso de renovación del Plan General que hoy culminamos.

 

Y quiero resaltar algo que no vamos a maquillar:

El plan que hoy viene a este Pleno no  tenía en la propuesta inicial que hizo el Partido Popular ese nivel de ambición. Por eso el PSOE ha trabajado para empujarlo en la dirección correcta. No para ponerle un sello, sino para meterle contenido y meterle garantías.

 

Porque Cartagena necesita un PGOU, sí. Pero necesita un buen PGOU: equilibrado, justo, con límites claros, que proteja lo que nos da futuro y que ordene el crecimiento con cabeza, no con improvisación.

 

2) Nuestro “sí” tiene un motivo: hemos pactado mejoras concretas que benefician a la mayoría social

 

Quiero que la ciudadanía lo escuche sin rodeos: el PSOE apoyará este Plan porque ha conseguido incorporar condiciones y prioridades que para nosotros eran irrenunciables.

 

Y este es el mensaje que debe queda claro ahí fuera, para el vecino que está pagando un alquiler imposible, para la familia que teme una inundación, para quien vive cerca de un suelo degradado, para quien ve el Mar Menor como una herida abierta:

 

“No hemos venido a aplaudir: hemos venido a proteger y a corregir. Y eso es lo que hemos hecho.”

 

Hemos trabajado con técnicos, con colectivos sociales, empresariales y vecinales; hemos hablado con quien había que hablar; y defendimos algo esencial: más participación pública, más transparencia y más capacidad de alegación. Por eso impulsamos que se ampliara el periodo de exposición pública.

 

Y de ese trabajo salen compromisos y líneas rojas que explican nuestro voto.

 

3) Primera línea roja: el Mar Menor no admite más urbanismo salvaje

 

Si hay un símbolo de algo que no puede repetirse, es el Mar Menor. Y aquí el PSOE ha sido claro, firme y constante: la protección del Mar Menor y la prohibición de seguir construyendo en su entorno tenían que quedar blindadas en el planeamiento.

 

Aquí no hay matices. El Mar Menor no admite más excusas, ni más ambigüedades, ni más decisiones que abran la puerta a repetir errores del pasado.

Porque el Mar Menor está herido. Y porque no sirve de nada que otras administraciones actúen si desde lo local se vuelve a abrir la puerta a un modelo que lo destruye.

 

Este Plan debe proteger el Mar Menor y su entorno, y cerrar definitivamente la puerta a un urbanismo expansivo e irresponsable en su área de influencia.

 

Todos los grupos tienen que entender la dimensión del debate: no estamos hablando solo de metros cuadrados. Estamos hablando de un patrimonio natural, económico y emocional de toda la comarca.
Y por eso el PSOE ha exigido que el PGOU ponga freno definitivo a esa locura. Que no dependa del capricho del gobierno municipal de turno. Que quede fijado: aquí no se vuelve atrás.

 

Este es un titular que quiero que quede claro:

 

“Con el PSOE, el Mar Menor no es negociable: se protege en el papel y se protege en la práctica.”

 

4) Segunda línea roja: vivienda y acceso real a un hogar, especialmente para jóvenes y familias trabajadoras

 

La segunda gran prioridad es la vivienda. Y aquí quiero hablar claro, como habla la mayoría de la gente: hoy hay demasiadas personas que sienten que trabajar ya no garantiza poder vivir dignamente.

 

La vivienda es un asunto que hoy atraviesa a todas las familias Y en un PGOU serio, la vivienda no puede ser una nota a pie de página. Tiene que ser un eje.

El PSOE ha sido muy claro: todo el suelo de propiedad municipal debe destinarse a vivienda protegida. Para facilitar el acceso a un hogar a la juventud y a las personas con más dificultades.

Por eso defendemos una política clara y global dentro del planeamiento:

 

·    Movilizar el suelo público para vivienda protegida y asequible.

·    Priorizar vivienda para jóvenes y familias con dificultades de acceso.

·    Ordenar y reconocer con seguridad jurídica los núcleos consolidados, también en el ámbito rural, para evitar desigualdad territorial y abandono.

 

Y aquí quiero dejar un mensaje político nítido, con un compromiso que la gente entienda:

 

“Si el suelo es de todos, la vivienda debe servir a todos: vivienda protegida y asequible, no operaciones para unos pocos.”

 

Lo que estamos viviendo con los precios del alquiler y la compra no se arregla con discursos. Se arregla con instrumentos. Y el urbanismo es uno de los instrumentos más potentes que tiene un ayuntamiento.

 

 

 

Nuestro voto favorable está vinculado a esta orientación: que el plan no sea un catálogo de expectativas, sino una herramienta para generar oferta de vivienda protegida y para ordenar un crecimiento más justo.

 

Y en este ámbito también es una cuestión esencial como he dicho anteriormente, el reconocimiento y ordenación de los núcleos rurales existentes. Porque si no ordenamos bien el mundo rural, lo condenamos a la desaparición. Y si lo ordenamos con criterio, garantizamos que futuras generaciones puedan vivir donde nacieron, con servicios y con seguridad jurídica.

 

 

5) Tercera línea roja: suelos contaminados, responsabilidad de quien contaminó y futuro con espacios verdes

 

La tercera prioridad que el PSOE ha puesto sobre la mesa es la de los suelos contaminados.

 

Cartagena no puede construir su futuro sobre un pasado sin reparar. Hay suelos marcados por actividades industriales que exigen una respuesta: descontaminación, responsabilidad y regeneración.

 

Aquí defendemos una política global muy clara:

·    Inventariar, priorizar y planificar la recuperación de los suelos degradados.

·    Aplicar un principio esencial: quien contaminó, paga la limpieza

·    Y orientar el destino urbano de esos espacios hacia la regeneración donde primen los equipamientos, los espacios verdes y la utilidad social frente a la construcción desorbitada.

 

Porque esto va de salud pública, de seguridad y de dignidad urbana. Y va también de modelo urbano: esos suelos no pueden acabar siendo otra operación especulativa.

 

Lo digo con un  mensaje inequívoco:

“Primero se repara y se limpia; después se planifica y se construye. Cartagena no puede mirar hacia otro lado.”

 

El PGOU tiene que ser también una herramienta para coser el municipio, recuperar espacios y generar calidad de vida donde durante años hubo deterioro.

 

 

6) Líneas estratégicas generales:

 

A partir de esas tres prioridades —Mar Menor, vivienda y suelos contaminados— hay otras líneas estratégicas que explican el sentido de nuestro apoyo crítico.

 

 

 

a.   Protección real del patrimonio natural y los corredores verdes del municipio

 

La primera es una política global que el PSOE defiende con firmeza: la protección real del patrimonio natural y de los corredores verdes del municipio, no como eslogan, sino como estructura de municipio.

 

Cartagena necesita que el planeamiento:

·    Preserve espacios verdes y sistemas naturales con valor ecológico y social.

·  Asegure conectividad ambiental y corredores que actúen como infraestructura verde.

·  Evite que espacios de alto valor terminen siendo, con el paso del tiempo, “suelo disponible”.

 

Por eso era fundamental proteger espacios que forman parte de nuestra identidad ambiental y de la calidad de vida de muchos barrios y diputaciones.

 

Un ejemplo que hemos dicho y repetimos: el palmeral y la pinada de San Ginés  y el bosque del Alacrán deben estar protegidos, incorporados al catálogo para impedir que se conviertan en una urbanización más y para garantizar su valor como zona verde real.

 

En un municipio como Cartagena, donde convivimos con presión urbana, con espacios naturales y con un litoral frágil, proteger no es frenar: proteger es ordenar para vivir mejor.

 

“Los espacios verdes no son el sobrante del urbanismo: son su columna vertebral.”

 

Eso es lo que debe consolidarse en este PGOU: una visión en la que la naturaleza y el bienestar formen parte del modelo de ciudad.

 

 

b. Equilibrio territorial y justicia urbana para barrios y diputaciones

 

La segunda política global tiene que ver con algo que en Cartagena se sufre demasiado: la desigualdad entre territorios.

 

Un PGOU no puede diseñarse solo desde el centro ni solo desde los mapas. Tiene que servir para equilibrar y para corregir desigualdades históricas entre barrios, diputaciones y zonas que han soportado impactos ambientales o falta de inversión.

 

 

Por eso el PSOE defiende que el plan incorpore una orientación clara:

·    Priorizar actuaciones que mejoren servicios, equipamientos y oportunidades fuera del centro.

·  Planificar la regeneración en zonas especialmente castigadas por impactos del pasado.

·  Garantizar que el crecimiento urbano no signifique abandono del entorno rural y de los núcleos consolidados.

 

Y aquí, como ejemplo, el municipio tiene casos muy claros:

 

El Llano del Beal ha vivido condicionado por la minería y representa precisamente esa necesidad de planificar con justicia, reparar y generar futuro donde durante décadas se ha acumulado deuda ambiental y social.Y el urbanismo tiene que servir para dar oportunidades, no para condenar al abandono.

 

Por eso el PSOE ha defendido medidas específicas para impulsar su futuro, incluyendo ajustes que permitan una planificación más realista y útil para el pueblo, ligada a la regeneración del entorno y a la mejora de condiciones de vida.

 

El mensaje político es este:

“Cartagena no puede tener barrios de primera y barrios de segunda: el planeamiento debe repartir futuro, no concentrarlo.”

 

 

c. Transición energética sí, pero con orden, reglas y protección al vecino

 

Cartagena debe contribuir a la transición energética, por supuesto. Pero transición energética no puede significar barra libre.

 

La política global que defendemos es simple:

·    Renovables sí, pero con ordenación, compatibilidad con el entorno y protección residencial.

·  Distancias suficientes y planificación para evitar conflictos innecesarios.

 

El PSOE ha defendido una medida muy concreta: ampliar la banda de protección a 600 metros —y no 200— para instalaciones fotovoltaicas junto a suelos urbanos residenciales y urbanizables.

 

Esto es sentido común. Se puede avanzar en renovables y al mismo tiempo proteger el paisaje, la salud, la convivencia y el valor de los entornos habitados.

 

Nuestro mensaje es sencillo:

“Renovables sí. Pero bien ubicadas, con distancia, con reglas y con respeto al vecino.”

 

7) Este voto favorable tiene condiciones: cumplimiento, seguimiento y revisión si se incumple.

 

Ahora bien, dicho todo esto, hay que decir también lo que muchos ciudadanos piensan: “muy bien, ¿y ahora qué?”.

Pues ahora viene lo más importante: cumplir.

 

Porque los planes no mejoran un municipio por sí solos. La mejor norma del mundo sirve de poco si luego no se aplica, si se interpreta de forma interesada o si se convierte en un cajón de sastre para justificar lo de siempre.

 

Por eso nuestro apoyo es crítico. Y lo es en dos sentidos:

 

1.   Vamos a exigir un calendario de desarrollo: plazos, prioridades, instrumentos, y transparencia en cada paso.

2.   Vamos a fiscalizar el cumplimiento de los compromisos que han permitido este “sí”. Y si el gobierno municipal pretende volver a las viejas inercias —expansión fácil, atajos, excepciones— nos va a tener enfrente.

 

Que quede claro el marco político:

 

“Nuestro ‘sí’ es para que Cartagena avance, no para que el Ayuntamiento se descontrole.”

 

 

Y permítanme ser todavía más directo: no vamos a permitir que se use el PGOU como coartada para decisiones que contradigan su espíritu o para beneficiar intereses particulares. El municipio ya ha pagado demasiadas veces ese tipo de política.

 

10) Un PGOU del siglo XXI exige una idea de municipio: más calidad de vida y menos improvisación

 

Detrás de un Plan General hay una pregunta: ¿qué Cartagena queremos?

 

El PSOE quiere una Cartagena:

·    Sostenible: con protección real de su entorno natural y medidas que reduzcan riesgos.

·    Cohesionada: que no abandone barrios, diputaciones ni el mundo rural.

·    Habitable: donde moverse no sea una condena y donde el espacio público sea de la gente.

·    Justa: donde la vivienda protegida no sea propaganda, sino política pública.

·    Con futuro económico: pero sin sacrificar patrimonio natural, salud y bienestar.

 

Y por eso insistimos en que el plan debe estar alineado con los grandes objetivos de sostenibilidad y justicia social. No por una etiqueta, sino porque es lo que toca a una ciudad que quiere ser moderna y competitiva.

 

11) El PSOE ha demostrado utilidad, ha propuesto soluciones y ha movido el plan hacia el interés general

 

Señora alcaldesa, termino.

Hoy el PSOE no viene aquí a hacerse una foto. Hoy el PSOE viene a hacer lo que espera la mayoría social: ser útil.

·    Útil para que Cartagena no siga paralizada.

·    Útil para que el Mar Menor no vuelva a ser moneda de cambio.

·  Útil para proteger espacios naturales que son de todos.

·  Útil para exigir reparación donde hubo contaminación.

·  Útil para poner vivienda protegida donde hay suelo público.

·  Útil para ordenar renovables con reglas y respeto.

·  Útil para dar futuro al mundo rural y a nuestras diputaciones.

 

 

Y por eso damos un voto favorable crítico: porque hemos conseguido mejoras y porque Cartagena necesita avanzar. Pero advertimos: este plan se aprobará hoy, sí; pero su legitimidad se ganará día a día con su cumplimiento.

 

Quiero dejar el último mensaje, claro y directo:

 

“El PSOE vota a favor para que Cartagena avance con garantías: con protección, con vivienda y con reglas. Y estaremos vigilantes para que se cumpla.”

 

Porque el futuro de Cartagena no puede depender de improvisaciones ni de inercias. Depende de decisiones valientes, útiles y justas.

Y eso es lo que hoy ha hecho el Grupo Socialista.

Muchas gracias.