Vox fuerza el debate sobre la moción de censura en Cartagena y exige explicaciones a los concejales que se retractaron
La respuesta de Vox frente a la crisis política en Cartagena
Los concejales restantes de Vox en Cartagena, Gonzalo López Pretel y Diego Lorente, presentaron en la mañana del lunes un documento formal ante la Secretaría General del Pleno. Este registro tiene como objetivo que se mantenga la celebración del pleno extraordinario previsto para el martes, donde se debe debatir la moción de censura contra el actual gobierno municipal.
Según indicaron los propios ediles, esta iniciativa responde a la intención de evitar que «una crisis política de esta magnitud desaparezca simplemente por la presentación de un escrito por parte de quienes la provocaron». Se trata de frenar el intento de sus antiguos compañeros, Beatriz Sánchez del Álamo y Diego Salinas, quienes entregaron documentos de desistimiento, retractándose de su apoyo previo, dado ante notario, para facilitar que la oposición pudiera presentar la moción de censura contra la alcaldesa Arroyo y promover la candidatura de Jesús Giménez Gallo, líder de Movimiento Ciudadano.
Maniobra política de los ediles de Vox para asegurar el debate
Vox ha emitido un comunicado en el que denuncia que la ciudad ha atravesado «más de dos semanas de inestabilidad institucional como consecuencia de dos concejales que abandonaron el partido con el que fueron elegidos, apoyaron una moción de censura contra el gobierno al que pertenecían y desataron una crisis política inédita en el Ayuntamiento». Además, critican la intención de estos exconcejales de evitar un debate público y una votación en el Pleno, al presentar los desistimientos para cancelar la moción.
La finalidad de López Pretel y Lorente es que sus antiguos compañeros asuman las responsabilidades derivadas de la moción. Desde Vox exigen que los ciudadanos «tienen derecho a conocer las motivaciones de quienes firmaron la moción, argumentando un supuesto caos económico y de gestión, y que luego apoyan al mismo gobierno que querían desalojar». Subrayan que si existían razones graves para promover la censura, la sociedad debe comprender qué ha cambiado, y si no ha ocurrido nada, conocer por qué se impulsó inicialmente dicha moción. De esta manera, Vox se compromete a impedir que el proceso concluya sin aclaraciones.
Condición política y posición del Partido Popular en la crisis
El registro presentado por los concejales de Vox también busca frenar la estrategia del actual gobierno y los exediles para impedir el debate y la votación de la moción. Indican que si la Secretaría del Pleno y la mesa de edad aceptan los desistimientos de Sánchez del Álamo y Salinas, deberán también admitir esta adhesión para garantizar que la moción se discuta y vote, «asegurando que el Pleno se pronuncie y que ningún procedimiento impida el debate que Cartagena merece».
Por otra parte, Vox aclara que aún no han adelantado su voto sobre esta moción, por lo que resulta «incomprensible que haya quienes pretendan evitar la celebración del pleno». Añaden que el contexto político es complejo, con doce concejales apoyando la moción y en el otro lado diez concejales del Partido Popular junto con dos no adscritos que decidieron mantener el gobierno municipal. Esto refleja que la situación es más delicada de lo que algunos proyectan frente a la opinión pública.
Finalmente, desde Vox lanzan un mensaje al equipo de Gobierno del Partido Popular. Indican que si quieren continuar en la alcaldía, deberán explicar a los vecinos por qué expulsaron del gobierno a los que consideraban leales durante toda la legislatura para complacer a quienes firmaron una moción para desalojar ese mismo ejecutivo. También tendrán que justificar por qué la estabilidad actual depende de quienes hace pocos días calificaban al Gobierno de incapaz de gestionar la ciudad y exigían su cese. «La pregunta no es ya qué hará Vox, sino qué explicaciones están dispuestos a ofrecer aquellos que provocaron esta crisis y cuál ha sido el coste político de su cambio de postura».