CCOO denuncia que la Región de Murcia es la tercera comunidad con mayor brecha de género de España

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CCOO denuncia que la Región de Murcia es la tercera comunidad con mayor brecha de género de España

CCOO denuncia que la Región de Murcia es la tercera comunidad con mayor brecha de género de España 

 

• Con motivo del 22 de febrero, Día Internacional de la Igualdad Salarial, la Secretaría de Mujeres, Igualdad y LGTBI+ de Comisiones Obreras Región de Murcia presenta su informe sobre las diferentes brechas salariales de las mujeres

Las mujeres murcianas ganan, de media, 5.324 euros menos al año que los hombres murcianos

 

Murcia, 20 de febrero de 2026

 

Los últimos datos nos indican que la Región de Murcia es la tercera comunidad autónoma del estado español con mayor brecha salarial, arrojando una cifra del 19´15%, siendo el salario medio del hombre de 27.799,19 euros y el de la mujer de 22.474,77 euros. Es decir: las mujeres murcianas ganan de media 5.324 euros menos al año que los hombres murcianos. En España, esa brecha se reduce a 5.158 euros, un 15.74%. Las pensiones de las mujeres por jubilación tienen una brecha del 30,09%, o lo que es lo mismo, 467,03 euros menos que la de los hombres. Esta situación deja a las mujeres en una situación de mayor vulnerabilidad y riesgo de pobreza.

Como venimos indicando en informes anteriores desde hace años, la realidad laboral y social de la Región de Murcia analizada desde una perspectiva de género sigue reflejando sin duda alguna la pervivencia de desigualdades entre mujeres y hombres que se fundamenta en la división sexual del trabajo, instaurada por un sistema androcéntrico y patriarcal y no por la falta de cualificación profesional o formativa de las mujeres. La vida laboral de las mujeres está en peores condiciones y dura por menos tiempo que la vida laboral de los hombres, influida además de por la precariedad y por la dedicación a las tareas de los cuidados que recaen casi en exclusiva sobre las mujeres. 

Si el objetivo es acabar con la brecha salarial de género, hay que actuar sobre los factores estructurales del patriarcado y del capitalismo que determinan y fomentan desde la infancia la desigualdad y subordinación de las mujeres. Se precisan medidas en el ámbito laboral, pero también en el educativo, el familiar, el reparto de roles, de poder... en los espacios públicos, privados, domésticos y hasta simbólicos.

La igualdad es un principio rector del orden social moderno que se ve vulnerado en el caso de las mujeres. Urge tomar medidas efectivas desde los poderes públicos para abordar estas diferencias salariales entre hombres y mujeres, porque incluso con políticas públicas eficaces es cuestión de tiempo y harían falta más de dos décadas para cerrar la brecha salarial.

La discriminación salarial es el resultado de la mayor explotación y desigualdad laboral que sufren las mujeres en su inserción y trayectoria en el mercado de trabajo, que a su vez tiene su origen en la desigualdad social, cultural, educativa, en las tareas de cuidados... que soportan las mujeres desde niñas y que las predispone a asumir roles y tareas diferentes durante su vida. La inserción en el mercado de trabajo es una etapa de una trayectoria vital iniciada hace años.

Es tiempo de actuar en todos los frentes contra la discriminación laboral sobre la que se asienta la brecha salarial de género y, para ello, resulta vital actuar sobre la parcialidad, que los puestos de trabajo con jornada completa se oferten previamente a las personas contratadas a tiempoparcial en la empresa. Y que la discriminación laboral femenina tiene que resolverse actuando sobre la redistribución del trabajo.

Sigue siendo necesario no solo seguir aplicando todas las estrategias al uso e incluir cláusulas de acción positiva a favor de las mujeres en la contratación, promoción, formación… sino también acciones que hagan que los hombres realicen tareas de cuidados.

En conclusión: el efecto transformador de la reforma laboral ha sido real, pero no equitativo por sexo, reforzando la necesidad de políticas complementarias con enfoque de género que garanticen una transición justa hacia un empleo más estable también para las mujeres.

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