Deudas imposibles y subastas evitadas, un autónomo de Cartagena cancela casi 99.000 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad
Deudas imposibles y subastas evitadas, un autónomo de Cartagena cancela casi 99.000 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad
Acumuló deudas tras impagos, pérdidas de ingresos y ventas forzadas de propiedades, hasta que la Ley de la Segunda Oportunidad le permitió reorganizar su vida financiera. Hoy, con un plan de pagos ajustado, mantiene su vivienda y empieza de nuevo.
Cuando las deudas se acumulan sin poder salir
En diciembre de 2011, un autónomo de mediana edad de Cartagena recibió la noticia de que la Agencia Tributaria había iniciado embargos sobre todas sus propiedades por una multa de 120.000 euros derivada del IRPF. La asesora encargada no le informó debidamente, firmando la resolución sin notificarle y dejando al cliente en situación crítica. Para cubrir parte de la deuda, el autónomo tuvo que abonar 26.000 euros en quince días, con ayuda de su familia y la venta de uno de sus vehículos.
Poco después, firmó una hipoteca sobre una segunda residencia sin conocer los problemas previos, quedando con tres hipotecas: vivienda habitual, local comercial y segunda residencia. La crisis económica, las limitaciones legales y la pérdida de ingresos por cambios en la normativa de venta de tabaco hicieron que, pese a vender propiedades heredadas y alquilar locales, la situación financiera se volviera insostenible. Incluso antes de la pandemia, problemas con inquilinos y pérdidas de puntos de venta agravaron la presión económica.
El esfuerzo constante por cumplir con sus obligaciones resultó insuficiente: subastas judiciales, venta de bienes y la imposibilidad de cubrir nuevas mensualidades llevaron al autónomo a una situación de insolvencia definitiva, sin posibilidad de seguir pagando sus deudas pendientes.
La Ley de la Segunda Oportunidad, una vía legal de rescate
Ante esta situación, el autónomo acudió a la Asociación Ayuda al Endeudamiento, que estudió su caso y confirmó que cumplía los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. El procedimiento se tramitó ante el Juzgado de lo Mercantil nº 4 de Cartagena como concurso sin masa, al no existir bienes que liquidar. Gracias a la intervención de profesionales especializados, se pudo presentar toda la documentación y demostrar la insolvencia real y sobrevenida del deudor.
“Este es un ejemplo claro de cómo una persona puede llegar a una situación límite pese a actuar de buena fe y trabajando duramente”, explica José Domínguez, letrado de la Asociación Ayuda al Endeudamiento. “La Ley de la Segunda Oportunidad permite proteger a quienes cumplen con la ley pero se ven atrapados por circunstancias económicas sobrevenidas”.
El proceso incluyó la negociación de un plan de pagos que evitó cualquier subasta judicial de sus bienes y ajustó la cuota a las posibilidades del deudor, ofreciendo seguridad y estabilidad mientras se completa la exoneración definitiva.
Exoneración total y tranquilidad financiera
El pasado 12 de diciembre de 2025, el Juzgado dictó sentencia concediendo la Exoneración del
Pasivo Insatisfecho, cancelando un total de 98.891,18 euros en deudas con bancos, la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Hoy, el afectado solo debe afrontar 146 euros al mes durante cinco años para mantener su vivienda habitual, quedando libre de reclamaciones, subastas y ficheros de morosidad.
“La Ley de la Segunda Oportunidad no solo libera de deudas, sino que devuelve la tranquilidad y la posibilidad de empezar de nuevo”, añade Domínguez. La historia de este autónomo de Cartagena muestra que incluso en situaciones complejas y prolongadas, existen soluciones legales y profesionales que permiten reconstruir la vida económica con dignidad.
Quienes se encuentren en situaciones similares pueden contactar con la Asociación Ayuda al Endeudamiento, que asesora y gestiona estos procedimientos, acompañando a los afectados en cada paso del proceso para garantizar la máxima seguridad y eficacia.