La joven de Cartagena que rompió con la tradición familiar para crear su propia empresa con 20 años
La joven de Cartagena que rompió con la tradición familiar para crear su propia empresa con 20 años
Lucía Blaya creció rodeada de profesores y pensaba que seguiría el mismo camino, pero un proyecto universitario junto a dos compañeras la llevó al emprendimiento
Cartagena, 6 de agosto de 2026. En la familia de Lucía Blaya, la enseñanza siempre había formado parte de su historia. Padres, abuelos y bisabuelos dedicaron su vida a la educación y ella también imaginaba su futuro en un aula. Sin embargo, con apenas 20 años decidió alejarse de ese camino para apostar por una empresa nacida junto a dos compañeras de universidad.
Su decisión no solo rompió con la tradición familiar, sino que también la llevó a abandonar Cartagena para estudiar en Valencia. Allí cursó el grado de Emprendimiento y Liderazgo, aunque admite que nunca dejó de echar de menos su ciudad. “He tenido una relación complicada con Valencia. Al final, en Cartagena está mi familia”, afirma. Por eso, considera que una de las mayores ventajas de haber creado su propia empresa es la libertad para decidir dónde vivir: “Lo que más valoro es poder decidir dónde quiero estar”.
Lucía Blaya reconoce que nunca imaginó que acabaría emprendiendo. De hecho, asegura que probablemente no habría dado el paso sola. Sin embargo, aquel proyecto universitario que comenzó junto a Adriana Durà y Marta Ortells se ha convertido, apenas dos años después de constituirse como empresa, en una agencia de comunicación que trabaja con compañías de alcance internacional como McDonald's, Naturgy y Openbank.
Aunque hoy dirige una empresa, admite que el emprendimiento está muy lejos de la imagen de éxito que muchas veces se muestra en redes sociales. "La incertidumbre constante de que este año está bien, pero el año que viene no", explica al resumir una de las mayores dificultades de dirigir un proyecto propio. Una presión que, asegura, forma parte del día a día de cualquier emprendedor.
Aunque trabajar con grandes marcas pueda parecer sinónimo de éxito, Lucía asegura que pocas veces habla de todo lo que ha conseguido con su entorno más cercano.
Hoy, el proyecto que comenzó junto a Marta Ortells y Adriana Durà mientras estudiaban en la universidad se ha convertido en una agencia de comunicación que trabaja con empresas nacionales e internacionales. Sin embargo, Lucía insiste en que el verdadero éxito no está únicamente en el crecimiento de la empresa, sino en haber construido un proyecto propio sin renunciar a los valores con los que creció en Cartagena.