El PP denuncia la falta de transparencia y el desequilibrio del acuerdo con Marruecos por su impacto en la agricultura europea
El PP denuncia la falta de transparencia y el desequilibrio del acuerdo con Marruecos por su impacto en la agricultura europea
- Preocupación por el aumento de importaciones de tomate y su efecto dominó sobre el sector hortofrutícola
- Carmen Crespo: “Este acuerdo no es equilibrado ni transparente y está generando un descontrol en el mercado”
Gabriel Mato denuncia el desequilibrio en la competencia y ausencia de controles, que afecta especialmente al tomate canario
Bruselas, 18 de marzo de 2026.- El Partido Popular ha denunciado la falta de transparencia y el desequilibrio del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos por su impacto negativo sobre el sector agrícola europeo, especialmente en la producción hortofrutícola. Por ello, reclamó a la Comisión Europea medidas que garanticen reciprocidad, control y competencia justa para los agricultores, asi como el cumplimiento estricto de las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE sobre el etiquetado de los productos procedentes del Sahara Occidental.
La eurodiputada del Partido Popular y vicecoordinadora de Agricultura del PPE Carmen Crespo argumentó su rechazo al Acuerdo en los términos actuales por la falta de transparencia y el desequilibrio que regido desde el comienzo de su aplicación y a su impacto negativo en el sector agrícola europeo.
Durante su intervención, dijo que este acuerdo se “ha sido opaco desde el principio y la transparencia ha brillado por su ausencia” y criticó lo dicho por la Comisión Europea respecto a “cambiar peces por tomates”, una afirmación que, a su juicio, refleja un planteamiento inaceptable. “Debemos hacer algún acuerdo que sea beneficioso para los pescadores y evidentemente también para nuestros agricultores”, reclamó. “Insistimos en la necesidad de revisar este acuerdo, de abrir los datos y de asegurar mecanismos reales de control y seguimiento. No se trata solo de cumplir formalmente, sino de actuar con honestidad y respeto hacia quienes representamos”, indicó Crespo.
La eurodiputada insistió en que los datos evidencian una creciente presión sobre el sector hortícola: “Se ha disparado un 18% el tomate y ha hecho un efecto dominó con otros productos hortícolas”. Además, destacó que “en España, por ejemplo, el tomate se ha caído en un 25% y además ha aumentado Marruecos sobre la Unión Europea un 42%, de 345.416 a 491.908 en un año”.
PROBLEMAS EN EL ETIQUETADO
Crespo subrayó que esta situación genera una presión creciente sobre los productores europeos: “Sí que hay más presión y, lógicamente, tiene un efecto dominó con los demás hortícolas”. Frente a ello, cuestionó el cumplimiento de las normas comunitarias: “¿Queremos bordear la sentencia del TJUE?”.
Precisamente respecto al etiquetado, denunció irregularidades al afirmar que “se identifican las regiones y no países, como dice el Tratado de la Unión Europea claramente identificando los países en el etiquetado y no regiones para eludir la sentencia del TJUE”.
Por otro lado, criticó que se están previendo ayudas europeas de apoyo en materia hídrica a Marruecos, mientras “se está limitando la capacidad de inversión en el sur de Europa, cercenando herramientas fundamentales para que nuestros agricultores puedan gestionar el agua y mantener su actividad en condiciones de equilibrio”.
El eurodiputado del Partido Popular Gabriel Mato ha advertido por su parte sobre el impacto creciente de las importaciones agrícolas procedentes de Marruecos en determinados sectores sensibles de la Unión Europea, tales como los tomates de Canarias.
Mato, que valora los beneficios del comercio bilateral, subrayó no obstante que el acuerdo con Marruecos ejerce una “enorme incidencia” sobre segmentos concretos del sector europeo, especialmente en la producción hortofrutícola. Puso como ejemplo el sector del tomate, donde —indicó— los productores de Canarias llevan tiempo alertando de los efectos de esta situación y del riesgo de que la presión sobre el sector continúe intensificándose.
El parlamentario señaló que, en los últimos años, los productores del sur de Europa han manifestado de forma reiterada su preocupación por el aumento de estas importaciones. Según explicó, la competencia es cada vez más difícil debido a las diferencias en las normativas fitosanitarias, laborales y medioambientales, lo que genera “una situación de desequilibrio”.
A esta problemática se suma la falta de controles suficientemente eficaces entre la producción europea y los productos que llegan desde terceros países, con especial mención a Marruecos.
REFORMA DEL POSEI
El eurodiputado canario subrayó también la relevancia del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI), especialmente para territorios como Canarias, donde este instrumento va mucho más allá de las cifras presupuestarias. “Detrás del POSEI hay miles de agricultores, empleo rural, cohesión territorial y la supervivencia de sectores que estructuran nuestras economías locales”, destacó.
En este sentido, recordó que el informe confirma una realidad que las regiones ultraperiféricas llevan años señalando: el POSEI ha sido clave para mantener la actividad agrícola en estos territorios. Sin este apoyo, muchos sectores no podrían competir frente a productores de terceros países que no están sujetos a las mismas exigencias.
Mato puso de relieve que, por ejemplo, el sector del plátano sostiene miles de empleos y desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del territorio y del tejido social. Para el tomate en cambio, tal y como reconoce la Comisión Europea, su declive responde principalmente a presiones competitivas externas y a factores estructurales. “Esto demuestra que el POSEI no es el problema; al contrario, ha sido un instrumento fundamental para amortiguar estos impactos y preservar la actividad agrícola”, afirmó.
Por ello llamó a la prudencia a la hora de analizar las conclusiones del informe. Aunque consideró positiva la reflexión sobre el futuro de los sectores tradicionales y la diversificación agrícola, insistió en que el objetivo del POSEI es “compensar desventajas estructurales permanentes”. La diversificación, dijo, debe entenderse como un complemento y no como un sustituto de los sectores tradicionales.