La seguridad preventiva gana peso en los hogares españoles: qué medidas crecen y por qué

La seguridad preventiva gana peso en los hogares españoles: qué medidas crecen y por qué

 

La adopción de medidas preventivas en los hogares continúa al alza en España. Los últimos estudios publicados por el Observatorio de Seguridad y el INSST confirman que la ciudadanía está reforzando sus viviendas de forma progresiva, con especial atención a herramientas que permiten anticipar incidentes y gestionarlos con más rapidez. Los datos reflejan una tendencia clara: el 84% de los españoles ha aplicado ya alguna medida de protección en su vivienda, desde puertas blindadas (51%) hasta telefonillos con cámara (30%) o rejas en ventanas (26%).

La preocupación por posibles emergencias —no solo relativas a la seguridad patrimonial— se ha convertido en uno de los motores de este cambio. De hecho, la inquietud por incidentes como incendios, fugas o inundaciones afecta ya al 54% de la población, según Securitas Direct.

Crece la demanda de soluciones conectadas

Una de las estadísticas que mejor ilustra este avance es el aumento de las alarmas conectadas a centrales de emergencia, que en 2024 registraron un crecimiento superior a los cinco puntos porcentuales respecto al año anterior, según el estudio Radiografía de las emergencias sanitarias en los hogares españoles, también de Securitas Direct.

El interés por este tipo de sistemas responde, en parte, a su integración en un modelo de prevención más amplio. Las herramientas oficiales impulsadas por organismos públicos —como la plataforma Evalúa-t Hogar del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo— están ayudando a que cada vez más personas evalúen sus viviendas con criterios profesionales y adopten soluciones acordes a las recomendaciones técnicas.

Según datos del Observatorio Sectorial DBK de Informa, las alarmas para casas se posicionan como el principal impulso del sector de la seguridad privada. Es más, solo en 2024, el mercado de sistemas de seguridad alcanzó un volumen de negocio de 3.090 millones de euros.

Preocupaciones que cambian y medidas que se consolidan

Los informes del Observatorio de Seguridad muestran que la percepción ciudadana se ha diversificado en los últimos años. Aunque el 70% de la población sigue señalando los robos como su principal inquietud, el interés por reducir riesgos domésticos de otro tipo ha crecido con fuerza. Solo en 2024, la preocupación por emergencias sanitarias en el hogar aumentó un 17%, colocándose entre los factores con mayor incremento interanual.

Esa tendencia ha impulsado la instalación de soluciones que permiten monitorizar la vivienda en tiempo real y recibir avisos inmediatos ante situaciones anómalas. La evolución del mercado refleja una demanda orientada a herramientas que acompañen la vida cotidiana sin generar sensación de amenaza: sistemas fáciles de gestionar, que centralizan la información y permiten actuar con rapidez cuando algo no va bien.

Una tendencia sostenida para los próximos meses

El mercado de alarmas domésticas creció un 8% en el primer trimestre de 2025 comparado con el mismo período del año anterior, por lo que las últimas previsiones apuntan a que la adopción de medidas preventivas seguirá creciendo en 2026. Los organismos públicos continúan reforzando la importancia de evaluar los riesgos del hogar y de apoyarse en herramientas contrastadas, mientras que los usuarios muestran una disposición cada vez mayor a incorporar soluciones que les faciliten esa tarea