Efemérides de Juan Manzanares García del 12 de julio

Juan Manzanares

12 JULIO

Incorporamos a las Efemérides de hoy una somera explicación de algún hecho, algún personaje, alguna institución o, alguna construcción, siempre relativa a Cartagena. Hoy: Proclamación del Cantón de Cartagena.

 

EFEMÉRIDES DE CARTAGENA DEL 12 DE JULIO

Juan Manzanares García

-1516. Se produce el bombardeo por los genoveses de Cartagena y la armada castellana que había llegado para socorrer a la ciudad, considerada como la acción corsaria más importante de la época hundiendo un galeón y una galera. Los genoveses y franceses se habían unido contra Castilla y Aragón.

-1569. En el Cabildo de esta fecha, el Ayuntamiento de Cartagena escribe al obispo para pedirle que, los curas párrocos que se nombren para esta ciudad sean naturales de ella y no forasteros. 

-1643. Recibe el Ayuntamiento una carta del rey, dando cuenta del angustioso estado en que se encuentran Orán y Mazalquivir, a causa del sitio a que estaban sometidas y rogaba a la ciudad que hiciera cuanto pudiera para socorrerlas. Se le contestó que ya habían enviado una compañía de infantería mandada Por el Regidor Don Lope Giner. 

-1772. En la Junta de Gobierno que celebra el Hospital de Caridad de Cartagena, se hace constar que para ayuda a las obras que se están realizando, dio 400 pesos el señor Don Pedro Trujillo, capitán de navío de la Armada, que recogió limosnas siendo comandante del navío "Astuto" en su viaje a Lima.

Hospital de Caridad.

-1781. El Sr. obispo con motivo de una carta que le dirigió el Hermano Mayor del Hospital de Caridad de Cartagena en demanda de socorro por el crecido número de enfermos que había en el hospital contesta que, nunca se había hallado con menos recursos que entonces por las muchas limosnas que había hecho, añadiendo que a pesar de eso y con la estimación que justamente hacía del hermano mayor y de su piadosa mediación, si en adelante se viese más desahogado enviaría con gusto alguna cantidad. Este era el obispo de entonces, ni un maravedí.

-1825. Los hermanos plateros, Gregorio y Juan Hernández envían al Ayuntamiento una instancia exponiendo que, con arreglo a la Real Orden que derogaba la prohibición de laborar en yacimientos mineros, desean hacer prospecciones en busca de minerales en el monte de San Julián. Les fue concedida dicha licencia. 

Lugar para hacer prospecciones mineras.

-1873. Se proclama el Cantón Murciano en Cartagena, eligiéndose una Junta Revolucionaria.
Posteriormente llega el diputado constituyente Antonio Gálvez Arce y es nombrado por la Junta Revolucionaria, comandante general interino del Cantón. Y a partir de ahí empezó todo.

Antonio Gálvez Arce.

 

CANTÓN DE CARTAGENA.

 

-Se denomina Cantón de Cartagena, a la insurrección federalista que, en el marco de la I República Española (1873-1874) acaeció en la ciudad de Cartagena con el objetivo de constituir un Cantón Federal. El epicentro de este movimiento cantonal estuvo en Cartagena, que fue donde los republicanos federales "intransigentes" iniciaron en julio de 1873 la rebelión cantonal y cuyo propósito era instaurar en España "desde abajo" la República Federal sin esperar a que las Cortes Constituyentes elegidas en mayo de 1873 elaboraran y aprobaran la nueva Constitución Federal.

-Algunas medidas adoptadas en Cartagena tenían similitudes con los acuerdos que se habían dado durante la Comuna de París en 1871.

-El hecho de que la sublevación cantonal acaecida en numerosos puntos de la actual zona del Sureste español durante el verano de 1873 tuviera como primer eslabón la ciudad de Cartagena, que fue la primera en proclamar el Cantón el 12 de julio de aquel año, y que la ofensiva del ejército centralista, como denominaban los insurgentes a las fuerzas gubernamentales, en agosto acabara por focalizar toda la resistencia cantonal tras los fortificados muros de la misma ciudad, base naval de la armada, hizo que la mayor parte del conflicto desarrollado (entre agosto de 1873 y enero de 1874) tuviera como escenario exclusivo a la referida ciudad y que, por lo tanto, se identificara como Cantón de Cartagena.

-La ciudad de Murcia, seguida de un considerable número de municipios, se sumó de forma entusiasta a la revolución, pero tan pronto llegaron las tropas centralistas, depusieron su actitud y sin disparar un tiro, los insurgentes más comprometidos se entregaron a las tropas centralistas. Cartagena continuó el levantamiento armado, y tras varios meses de resistencia en solitario, fue rendida por las armas.

-Tras el fracasado golpe de 23 de abril de 1873, el republicanismo federalista se afianzó. Por ello, las elecciones a las Cortes Constituyentes arrojaron aparte de una elevada abstención del 60%, una aplastante mayoría de los republicanos federales. Sin embargo, los federalistas estaban escindidos entre la mayoría benevolente, partidaria de un federalismo que debía organizar la descentralización desde arriba, desde las Cortes; mientras que la minoría intransigente quería un proceso desde abajo, esto es, establecer previamente los Estados y en la Cortes constituir la federación. En este sentido, los benevolentes eran partidarios de constituir los Estados de la federación según los antiguos reinos históricos, mientras que los intransigentes pretendían la formación de cantones según la división provincial.

-Recién constituidas las Cortes Constituyentes, fue proclamada la República federal el 7 de junio. El presidente del Poder Ejecutivo, Estanislao Figueras, huyó a Francia el día 10 y, al día siguiente, Pi y Margall fue designado como el nuevo presidente del Poder Ejecutivo. La ruptura con los intransigentes se produjo con la aprobación de una ley de medidas extraordinarias para frenar la insurrección carlista; pero no se aplicó a las regiones afectadas, sino a toda España, lo que produjo el abandono de los diputados intransigentes de las Cortes.

-Entonces, los intransigentes formaron en Madrid un Comité de Salud Pública, bajo la presidencia de Roque Barcia, para vigilar los intereses de la nación y llevar a cabo la insurrección cantonal. Inicialmente, el Comité pensó llevar a cabo la insurrección en Madrid, de modo semejante a la Comuna de París de 1871, pero dada su imposibilidad, se eligió Cartagena, porque ninguna ciudad poseía no sólo unas defensas naturales representadas por las características de su puerto, bien abrigado y defendido por una serie de fuertes y castillos poderosamente artillados que hacían de Cartagena invulnerable tanto por mar como por tierra, sino que a ellos se agregaba la escuadra".

-Para informarse de las posibilidades que tenía esta idea, el Comité envió a Cartagena a Manuel Cárceles Sabater, un cartagenero que estudiaba medicina en Madrid, que cuando regresó, presentó un informe muy optimista, además, durante su estancia en Cartagena había desplegado una intensa actividad propagandística en favor de la insurrección, lo que propició la ayuda del estudiante de Farmacia Eduardo Romero Germes.  Entonces el Comité de Salud Pública constituyó la Comisión de Guerra, presidida por el general Juan Contreras y de la que formaban parte Ruperto Chavarri, Andrés Lafuente y el coronel Guillermo Fernández. Estos se comprometieron a sublevar, además de Cartagena, Valencia, Barcelona, Sevilla y Murcia.

-La insurrección comenzó en Cartagena el 12 de julio, a pesar de que el presidente del Comité en Madrid, Roque Barcia, quería que se retrasase. El inicio de la sublevación se produjo cuando el regimiento de África que iba a proceder al relevo de la guarnición del fuerte de Galeras, compuesta por voluntarios, estos se negaron. Así, a las cuatro de la mañana del día 12 de julio, por iniciativa del enlace con el Comité de Madrid, Cárceles Sabater, se constituyó una "Junta Revolucionaria de Salvación Pública", presidida por Pedro Gutiérrez de la Puente y con José Bonet Torrens como vicepresidente. Los vocales eran Pedro Roca, teniente de la Milicia; José Ortega, dueño de un café; Pablo Meléndez, carpintero; Pedro Alemán, jefe de voluntarios, y José García Torres. Como secretario actuó Francisco Méndez Trigo. Una hora después, la señal para la sublevación fue dada desde el castillo de Galeras, que lanzó un cañonazo avisando que el regimiento de África, que iba a relevar a la guarnición de voluntarios, se había retirado.

-A esa misma hora, las 5 de la madrugada del 12 de julio, un grupo de voluntarios al mando de Cárceles invadió el ayuntamiento, instalando en los bajos la "Junta Revolucionaria de Salvación Pública", que se había constituido una hora antes, mientras otros grupos ocupaban las puertas de la muralla de la ciudad. Más tarde, se presentó el alcalde interino Leandro Samper, conminándoles a que desalojaran el edificio y, al no conseguirlo, convocó una reunión de la corporación municipal que debatió la reclamación de la Junta presentada por escrito para "que se lleve a efecto la formación del Cantón murciano". A las 11 de la mañana, el alcalde cursó un telegrama al presidente del Gobierno, en el que les exponía las "peticiones" de la Junta. La respuesta llegó pocas horas después a través del gobernador civil de Murcia, Antonio Altadill: «diga Vd. a la Junta en nombre mío y del Gobierno, que la Comisión de las Cortes tiene acordado el Cantón murciano; en breve será un hecho este acuerdo.- Yo salgo en tren exprés para esa.- Resista hasta donde pueda dimisión Ayuntamiento.- Evite apelar armas y derramamiento sangre». Altadill llegó a Cartagena acompañado del diputado federal Antonio Gálvez Arce, conocido como Antonete, y se reunió con la Junta a media tarde. Después de valorar que los insurrectos "tienen en su poder las fortalezas de Galeras, Atalaya y Moros" y "los principales puntos de la ciudad", aconsejó al Ayuntamiento que dimitiera, cosa que hizo "en presencia del gobernador de la provincia, por su consejo y bajo su presidencia". Esta decisión del gobernador civil de hacer dimitir al Ayuntamiento fue muy criticada por el Gobierno de Pi y Margall, como manifestó en la sesión de las Cortes del 14 de julio, en la que se debatió la actuación del Gobierno, porque había facilitado la proclamación del Cantón de Cartagena.

-Poco después, la Junta izó la bandera roja en el ayuntamiento y proclamó el Cantón Murciano, nombrando a continuación a "Antonete" Gálvez comandante general de las fuerzas del Ejército, Milicia y Armada. En el Manifiesto que hizo público esa misma tarde del 12 de julio la "Junta de Salud Pública", constituida "por la voluntad de la mayoría del pueblo republicano de esta localidad", justificó la proclamación del Cantón como un acto de defensa de la República Federal:

Proclamada como forma de gobierno para España la República Federal, el pueblo republicano, en su inmensa mayoría reclamaba, como imperiosamente exigían las circunstancias, que se organizase la Federación, estableciendo inmediatamente la división regional de los cantones y dando a estos y al municipio la autonomía suspirada hace tanto tiempo. Pero el pueblo, ansioso de estas reformas, sediento de esta redención tan deseada, veía prolongarse indefinidamente sus momentos de agonía, veía amenazada la República de un golpe de muerte y no veía, ni en el gobierno ni en la Cámara Constituyente una predisposición para la inmediata ejecución de estas reformas y cree que sin ellas... se perdería indudablemente para muchísimos años la libertad en esta tierra de España. Era llegada la hora de salvar, de constituir definitivamente la República Federal y que no hacer esto sería tanto como cometer una indignidad que no podemos suponer en ningún pecho republicano donde se albergue y lata un corazón de hombre.

A continuación, comandados por "Antonete" Gálvez y por el general Juan Contreras, presidente del Comité de Guerra que se había desplazado desde Madrid, el gobierno al conocer este hecho había ordenado su arresto, se apoderaron de los barcos de guerra de la base naval sin causar víctimas.

 ​ Al parecer fue la inflamada oratoria de Antonio Gálvez Arce "Antonete", que apasionó a la marinería, la clave para apoderarse de la escuadra fondeada en el puerto, que en ese momento se componía de lo mejor de la Armada.

Así pues, tras tomar el ayuntamiento de forma pacífica y apoderarse del arsenal, de las baterías de la costa y del puerto, los sublevados consiguieron que se sumara a la rebelión la flota española que tenía su base en Cartagena: entre otras, las fragatas blindadas Numancia, Tetuán, Vitoria y Méndez Núñez (cuatro de las siete fragatas blindadas que poseía en ese momento la República española), la fragata de hélice Almansa y el vapor Fernando el Católico, rebautizado como Despertador del Cantón. Más tarde sus tripulaciones serían consideradas por los "centralistas" como piratas según decreto del 26 de julio de 1873. Posteriormente se unieron otras, como el vapor El Vigilante, la fragata de hélice Villa de Madrid o el Isabel II. Estos dos últimos sin maquinaria, por lo que efectuaron labores de defensa del puerto y de la cárcel, respectivamente.

Siguiendo las instrucciones del presidente del gobierno Pi y Margall, el gobernador civil Altadill envió una comisión de republicanos federales a Cartagena para que intentaran disuadir a los insurrectos, pero los miembros de la comisión, tras entrevistarse con "Antonete" Gálvez, se sumaron a la rebelión.

-El general Contreras asumió el mando militar de las fuerzas sublevadas y los cantonalistas elegían jefe del Cantón a Roque Barcia. Los marineros y algunos oficiales decidieron unirse a la revolución, y a los que no lo hicieron se les dejó marchar libremente.

El 15 de julio, el general Juan Contreras hacía público un Manifiesto en que comunicaba que se acababa de levantar en armas al grito de ¡Cantones federales! y hace ostentación de las fuerzas que le apoyan, especialmente de la Armada, y pide a los jefes y oficiales de las fuerzas "centralistas", así llama a las que permanecen fieles al Gobierno de Pi y Margall y a la legalidad, que no disparen "ni contra el pueblo ni contra sus hermanos de armas". Además promete que:

No envainaré mi espada hasta que el pueblo tenga su soñada federación. Nuestra conducta será ayudar a los pueblos que deben ser libres.

Por su parte, la Junta de la ciudad de Cartagena proclamó:

-Cartageneros: los que por la voluntad de la mayoría del pueblo republicano de esta localidad, hemos constituido la Junta de Salud Pública de la misma, tenemos el deber de hacer una declaración categórica de nuestras miras, de nuestros principios y de los intereses que defendemos, y que tratamos de resguardar para bien de la República y para la salvación de la Patria.

-Lo que evidencia la intención de establecer un Estado federal y forzar a la República a establecer una federación desde abajo mediante la Constitución. En medio del levantamiento cantonal, el presidente Pi y Margall tuvo que dimitir, acusado de complicidad con la rebelión.

El Cantón, bien pertrechado gracias a las armas del Arsenal y a la posesión de la flota, acuñó moneda propia y resistió los ataques de las tropas del Gobierno, llegando incluso a diseñar planes educativos que nunca se llevarían a cabo. Se decretó el divorcio y se derogó la pena de muerte. Al igual que en otros cantones, se suprimieron los monopolios, se reconoció el derecho al trabajo, la jornada de ocho horas y se terminó con los impuestos sobre consumo (derecho de puertas). El Cantón dispuso de su propio periódico, llamado "El Cantón Murciano". También se creó una condecoración consistente en una medalla laureada entregada a aquellos que hubiesen demostrado su valor y su entrega a la causa cantonal.

-En Cartagena se encontraban en aquellos entonces antiguos participantes de la Comuna de París, como Antonio de la Calle.

La desaparición de las actas municipales de aquel periodo en muchos ayuntamientos impide hoy conocer el número exacto de municipios que en aquel verano de 1873 se adhirieron al Cantón. Recientes investigaciones demuestran que numerosas localidades de la zona central y sur de la actual Región de Murcia proclamaron Juntas Revolucionarias adheridas al poder ejecutivo del Cantón Murciano.

Aunque de muchos municipios no se conserva documentación, según el diario La Paz de Murcia del 20 de julio de 1873, también se sumaron al Cantón proclamando su respectiva Junta, los municipios de Abanilla, Alguazas, Beniel, Caravaca de la Cruz, Cehegín, Fortuna, Lorquí, Moratalla, Molina de Segura, Pliego,  Las Torres de Cotillas y La Unión.

-Como ya se ha mencionado, la incidencia cantonalista en la zona más interior fue sensiblemente menor debido al peligro carlista. También destaca el caso de la ciudad de Lorca, que convertida en refugio de autoridades centralistas, primeros contribuyentes y dignidades eclesiásticas (incluido el obispo de Cartagena), se mostró contraria a cualquier veleidad cantonalista.

Los cantonales organizaron expediciones por tierra y mar para extender la revolución cantonal. En tierra, se dirigieron marchas sobre numerosos puntos del sudeste, como Lorca, Hellín y Orihuela (en la que tuvo lugar la Batalla de Orihuela), y una marcha sobre Madrid que fue desbaratada en Chinchilla. Con la flota que quedó en su poder al proclamarse el Cantón, se dirigieron expediciones marítimas a Valencia, Málaga, Alicante, Torrevieja, Águilas, Mazarrón o Vera, con diferente suerte, para extender el cantonalismo y también conseguir financiación y víveres.

Las expediciones marítimas y terrestres que emprendió el "Cantón" desde Cartagena tuvieron dos objetivos esenciales. En primer lugar, extender la rebelión con lo que se conseguiría distraer fuerzas al enemigo y alejar la línea del presunto cerco al que podría ser sometido; y en segundo lugar, proveer de subsistencias a las fuerzas concentradas en Cartagena que pasaban de 9000 hombres ya que el Campo de Cartagena no podía proporcionar y proveerse del dinero necesario para hacer frente a los gastos de guerra, porque los recursos obtenidos en la propia Cartagena eran insuficientes.

A partir de este momento, la flota Cantonal inició una serie de acciones para conseguir que otras poblaciones se incorporasen a la idea Cantonal.

-El primer intento del gobierno de Castelar para acabar con la flota cantonal de Cartagena se puso en marcha en 5 de octubre cuando una flota al mando del contralmirante Miguel Lobo y Malagamba zarpó de Gibraltar, donde les habían sido entregadas las fragatas Almansa y Vitoria por las autoridades británicas, con rumbo a Cartagena. El 11 de octubre le sale al encuentro la flota cantonal al mando del general Contreras que avista a la flota "centralista" del contralmirante Lobo a la altura del Cabo de Palos, dando lugar al combate naval de Portmán que duró dos horas y media, en el que hubo 7 muertos y 38 heridos del lado cantonal, y 11 muertos y 32 heridos del lado gubernamental, y en el que intervino la fragata francesa Semíramis que se interpuso entre la fragata Vitoria y la Méndez Núñez para evitar que esta última, fuera espoloneada por la primera. "El resultado del combate naval fue indeciso y las consecuencias no modificaron la proporción entre ambas escuadras". Hubo un segundo encuentro entre las dos escuadras el 16 de octubre pero el contralmirante Lobo rehusó el combate y puso rumbo a Gibraltar, Lobo arguyó que la flota cantonal era muy superior y que temía la indisciplina de sus tripulaciones, pero fue inmediatamente destituido por el ministro de Marina que nombró en su lugar al almirante Chicarro.

-A finales de noviembre el general Ceballos inició el bombardeo de Cartagena por orden del gobierno de Emilio Castelar, y a principios de diciembre fue sustituido por el general José López Domínguez.  El 30 de diciembre tras un incendió que se sospechó fue obra de un saboteador, la fragata cantonal Tetuán se hunde en el puerto de Cartagena. El 6 de enero de 1874, no se sabe si debido a un proyectil, a un sabotaje o a una imprudencia, el Parque de Artillería, donde se refugiaba parte de la población civil (mujeres y niños principalmente), explotó matando y dejando sepultadas bajo sus escombros a más de cuatrocientas personas según los cálculos cantonalistas, o a más de dos mil según la prensa extranjera. Fue el suceso más devastador para la población civil de la historia de España hasta aquel momento.

-Los gobiernos extranjeros de Francia, Alemania o Inglaterra envían embajadas a Cartagena para actuar como intermediario entre el Cantón y el gobierno central de España.

-La situación es cada vez más insostenible, hay muertos en las calles y escasean los alimentos, por lo que se opta por desalojar a mujeres y niños. Así, después de seis meses de asedio de Cartagena, tras haber triunfado el 3 de enero el golpe de Estado de Pavía, el general López Domínguez consiguió la rendición de la plaza el 12 de enero de 1874, lo que supuso la condena a muerte de los rebeldes o su exilio, generalmente a Argelia. El 12 de enero de 1874 la Numancia zarpó con rumbo a Mazalquivir para llevar al exilio de Orán a unas quinientas personas, entre las que se encontraban los líderes cantonalistas Antonio Gálvez Arce y Juan Contreras y San Román.

-Tras el intenso asedio Cartagena fue devastada. Se calcula que, tras el bombardeo, más del 70 % de los edificios de la ciudad habían sido destruidos o presentaban graves daños; según otros cálculos 327 edificios fueron destruidos completamente y unos 1500 con grandes destrozos, entre ellos el ayuntamiento y la catedral, y solo 27 edificios en toda la ciudad quedaron intactos.

 

 

-1875. Tomás Valarino es nombrado por Real Decreto, Conde de Santa Lucia. 

Tomás Valarino.

-1905. Se realizan en cabo Tiñoso, pruebas de lanzamiento de torpedos desde el torpedero "Acevedo", para volar el casco del antiguo cañonero "Cocodrilo", desarmado y dado de baja.

Torpedero "Acevedo".

-1917. A las once de la mañana llegó el "Peral" frente a Cabo de Palos seguido del cañonero "Bonifaz". El "Peral se sumergió varias veces permaneciendo varios minutos bajo el agua y salió a la superficie. Hay que hacer constar que, este submarino no fue el construido por Isaac Peral, éste fue otro, llamado así en honor del inventor.

Cañonero “Bonifaz”.

-1941. En plena segunda guerra mundial, el Gobierno de Franco se vio presionado por Hitler, el cual pasaba factura por la ayuda prestada en la Guerra Civil española. Se formó una tropa de voluntarios que iría a luchar contra Rusia en el frente del Este. Aquel ejército recibió el nombre de "la División Azul" por el color de la camisa que la Falange usaba como uniforme, llegando a tener más de 40.000 soldados. Muchos de ellos salieron de Cartagena.

-1942. Es inaugurado en el barrio de los Dolores, el asilo de los Cuatro Santos para albergue de mendigos, a cargo de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.

-1996. La Unión Europea y la Fundación Europea de Educación Ambiental concedieron una Bandera Azul a la playa de Cala Cortina. El izado de la bandera azul en dicha playa se realizó el 12 de julio de 1996.

Bandera Azul concedida a Cala Cortina.

-2006. Se inaugura la réplica del Real Club de Regatas de Cartagena que, tiempo atrás fue destruido por un incendio.

Réplica del Club de Regatas.

 

Estas Efemérides y las del resto del calendario se podrán encontrar recopiladas en el libro EFEMÉRIDES DE CARTAGENA, de reciente publicación.

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efemeridesdecartagena@gmail.com