Efemérides de Juan Manzanares García del 19 de junio

Juan Manzanares

19 JUNIO

Incorporamos a las Efemérides de hoy una somera explicación de algún hecho, algún personaje, alguna institución o, alguna construcción, siempre relativa a Cartagena. Hoy: Isidoro Patricio Maíquez Rabay.

 

EFEMÉRIDES DE CARTAGENA DEL 19 DE JUNIO

©Juan Manzanares García

 

-1554. Da el Ayuntamiento cincuenta reales a dos porteros para que se compren medias y zapatos con que poder asistir decentemente a la procesión del Corpus.

Zapatos y medias o calcetines.

 

-1593. Ordena el obispo que el dinero que resulte sobrante en Cartagena sea llevado a Murcia. El Ayuntamiento escribe al Sr. obispo pidiéndole que no se repita este hecho sin antes haber satisfecho las mínimas necesidades para que los oficios religiosos se celebren con la decencia y la importancia que corresponde a ésta insigne ciudad, poseedora del nombre del obispado.

Obispo Sancho Dávila.

-1599. Con motivo de que los ganados lanares, cabríos, bueyes y otros, al pernoctar dentro de las murallas perturban las guardias y centinelas de la misma, el Ayuntamiento prohíbe que los ganados pernocten dentro de las murallas, bajo pena de mil maravedíes.

Ganado lanar y cabrío.

 

-1600. Habiendo quedado vacante la plaza de alcalde de Cartagena por fallecimiento de Santiago Cabeza de Vaca, el Ayuntamiento le ruega al corregidor que haga todo lo posible para que la persona que elija el rey para alcalde no sea hijo de Murcia, teniendo en cuenta las diferencias que de antiguo vienen sosteniendo ambas ciudades.

 

-1601. Procedente de Cádiz llega la fragata "Torre de Julia". Con motivo de la epidemia que está asolando aquella ciudad, el Ayuntamiento ordena al capitán de la fragata que inmediatamente salga del puerto, y para que no tuviese ninguna duda, posicionan cerca de la misma dos barcas con arcabuceros.

 

-1604. Existiendo un gran desorden en la conservación de los montes por el abuso que cometían los vecinos de la ciudad, cortando los árboles que les venía en gana, el Concejo prohíbe bajo multa de 600 maravedíes que se cortase cualquier tipo de leña.

 

Cortador de leña.

 

-1612. Paga el Ayuntamiento mil maravedíes al vecino Julián Martínez por una manada de cuatro lobeznos cazados en la Azohía.

 

-1780. Llega a Cartagena el embajador de Marruecos Talbe-Mahomet Ben-Otsman con el objeto de visitar y socorrer a los cautivos súbditos de su señor. El rey manda que además de los 30 moros que destinaba de regalo al sultán, se le entreguen todos los súbditos de aquel que se encontraren esclavos en el Arsenal.

 

Embajador de Marruecos.

 

-1819. Es desterrado a Ciudad Real el ilustre actor cartagenero, Isidoro Patricio Maíquez Rabay.

 

Isidoro Patricio Maíquez Rabay.

 

El cartagenero Máiquez era hijo de un gran aficionado al teatro, que abandonó su trabajo para probar fortuna en los escenarios. La tradición cuenta que aprendió sobre ellos los primeros rudimentos del arte de la interpretación. Esos mismos testimonios tradicionales señalan que su modo de interpretar no gustaba a la mayoría del público por ser frío y poco comunicativo. Fue en provincias donde conoció a Antonia Prado, importante actriz por entonces, mayor que él, con la que se casó.

Conviene señalar que las acusaciones de frialdad y distanciamiento, de voz que transmitía poco, han de ser puestas entre paréntesis o al menos matizadas, pues tanto se trata de rumores, como que se producen en una época en que el mundo de la actuación estaba cambiando, aunque la mayoría de los cómicos y del público prefería aún una interpretación amanerada y gesticulante, que poco tenía que ver con lo que décadas más tarde acabaría triunfando: un tipo de declamación verosímil, cercana a las emociones y sentimientos del personaje.

Isidoro Máiquez pasó a trabajar a Madrid, en la compañía de Manuel Martínez en el teatro del Príncipe, en 1791, tras rodar por ciudades como Valencia, Málaga y Granada. Desde muy pronto se manifestó su criterio independiente en enfrentamientos con los compañeros y con la administración municipal; enfrentamientos que se repitieron a lo largo de su vida, ya por celos de los colegas, ya porque el actor intentara elevar la consideración social y el respeto por su profesión, ya porque en los años finales de su vida se le hiciera pagar su condición de liberal. En varios momentos se opuso a decisiones arbitrarias de las autoridades que iban en detrimento de los derechos de los actores. Quizá el caso más claro de su actitud reivindicativa, de su consideración de que los actores eran útiles a la sociedad y, por tanto, habían de ser considerados en consecuencia, esté en la disputa con los músicos el año 1815, cuando éstos les consideraron indeseables, según la corriente tradicional, a pesar de que las Cortes de Cádiz les habían reivindicado de esa nota.

Sin embargo, como se sabe, nada de lo aprobado por las Cortes podía esgrimirse como argumento en aquellas fechas. El debate, en el que se implicó al Consejo de Castilla y a otras altas instancias, acabó concluyendo que los cómicos eran gente honrada.

Si en lo social Máiquez mostró su condición de reformista, en lo estético y artístico también. Tras proponer, sin éxito, al Ayuntamiento de Madrid, que entonces se encargaba de los teatros, varias medidas destinadas a mejorar lo material de los teatros, consiguió de Manuel Godoy el permiso para viajar a París y estudiar con Talma, el famoso actor trágico. Este viaje, entre 1799 y 1801, debe encuadrarse en aquella política borbónica de pensionar a alumnos o a profesionales aventajados, que viajaban a Europa para estudiar y perfeccionarse. Del mismo modo que Leandro Fernández de Moratín había recorrido parte del continente, en teoría, reconociendo sus teatros, el actor viajó al lugar donde se consideraba que estaba la vanguardia de la representación. Máiquez no sabía francés y, al parecer, sus primeros tiempos en la capital fueron difíciles, aunque contó con la ayuda de españoles, como Mariano Carnerero, que le introdujeron en los entornos adecuados, de manera que conoció a Talma y a otros actores, y, cuando volvió a España, traía perfeccionado un método de interpretación moderno, que integraba su gusto previo por la economía de medios, por la verosimilitud, junto a la declamación algo formal, “a la francesa”, de carácter esencialmente trágico, en la que Talma era especialmente hábil.

La manera de interpretar de Isidoro Máiquez, tras su paso por París, no imitaba al francés; según los testimonios de quienes le vieron trabajar (Moratín, Revilla y otros), había adaptado lo que le resultaba útil de la manera francesa a las características de la comedia española antigua y a la nueva de costumbres, así como a la tragedia, que, mientras él trabajó, tuvo una digna representación en las tablas españolas. En las tres fórmulas consiguió notables éxitos.

Su modo de representar implicaba convertirse en el personaje, y que no primara el actor sobre éste. Implicaba también ajustar la indumentaria, la iluminación y la escenografía a la situación que se interpretaba. La actuación debía responder a las condiciones del personaje, de la situación, etc., y debía ser lo que hoy llamamos natural, “realista”, teniendo en cuenta que los conceptos son convenciones históricas que cambian.

Máiquez manejaba muy bien los recursos para producir emoción y patetismo, y en este sentido queda constancia del partido que sacaba a los silencios, así como de la peculiar condición de su voz, muy apta para personajes graves. El también actor y más tarde profesor de la Escuela de Declamación Española, fundada en 1831, Andrés Prieto, así lo consigna en su libro de texto Teoría del arte dramático. Máiquez brillaba de modo especial al interpretar personajes extremados en sus pasiones, pero también en los caracteres de la comedia antigua española. La suya era una interpretación burguesa, no sólo en el sentido de incorporar los valores de esa naciente clase a su profesión, sino también en el hecho de ajustar sus maneras interpretativas a la reproducción del mundo moral y estético que la burguesía representaba. La naturalidad es lo que caracterizó su modo de interpretar.

La fuerte personalidad de este actor, así como su sentimiento y compromiso histórico, se manifestaron también en su posición política. Durante la Guerra de la Independencia trabajó en Madrid para José I, tras haber sido liberado de su prisión en Bayona. Sin embargo, Máiquez era un liberal que desde el teatro apoyó esa causa, mediante la puesta en escena de tragedias con mensaje, tanto patriótico como republicano. Tragedias que a menudo eran traducciones de Alfieri en las que el ideal constitucional se veía refrendado por su identificación con la república romana. Se trata de obras como Bruto, Roma libre (Vittorio Alfieri), Pelayo, de Quintana, Megara, La Numancia. Por ello, al acabar la Guerra, fue encarcelado junto con conocidos liberales, como Agustín Argüelles, Manuel José Quintana, Juan Nicasio Gallego, Antonio Sabiñón, Dionisio Solís, Bernardo Gil. Los últimos, hombres de teatro.

Cuando fue “purificado”, continuó trabajando y llegó a tener un grupo de actores a los que transmitió sus maneras de hacer, a pesar de que tradicionalmente se ha señalado que no dejó escuela. Varios de esos cómicos fueron luego profesores en la Escuela de Declamación, de manera que las enseñanzas y el ejemplo recibidos de él pasaron a las nuevas generaciones.

Puede decirse que, aunque otros lo habían intentado antes e incluso ejercieron en alguna ocasión, con él nació la figura del director de escena.

Murió en 1820 en Granada, enfermo y loco, donde se encontraba desterrado por sus enfrentamientos con las autoridades, que no olvidaban su pasado liberal.

 

Monumento a Isidoro Máiquez en Cartagena.

 

-1899. Dan comienzo las obras para la construcción en la calle Saura, del Patronato del Sagrado Corazón de Jesús.

 

Patronato del Sagrado Corazón de Jesús.

 

-1929. Se imprime "Brocal", el primer libro de la cartagenera Carmen Conde.

 

Brocal.

-1991. Carthagineses y Romanos. Se inscribe en el Registro de Asociaciones la Legión Romana, LEGIÓN ARA PACIS, constituida el 29 de mayo de 1991, siendo su primera presidenta Mercedes Bel Sala.

Ese mismo día, también se inscribe en el Registro de Asociaciones la Tropa Cartaginesa, TROPA BAAL HAMMON, fundada el 5 de octubre de 1990, siendo su primera presidenta Concepción Gil Cánovas.

Asimismo, se inscribe en el Registro de Asociaciones la Tropa Cartaginesa, TROPA DE NAVEGANTES DE BOMILCAR, fundada el 1 de mayo de 1991, siendo su primer presidente Francisco Gracia Alcaraz.

 

-2017. Cumpliendo el acuerdo entre Movimiento Ciudadano y el Partido Socialista para la gobernabilidad de Cartagena suscrito dos años antes, en el pleno del Ayuntamiento celebrado en esta fecha, presenta su dimisión el alcalde Don José López para dar paso al nombramiento como alcaldesa de Doña Ana Belén Castejón para los próximos dos años.

 

José López y Ana Belén Castejón.

 

-2020. La cartagenera Anabel Díaz, nueva directora general de Uber para Europa, Oriente Medio y África.

Nacida en Cartagena, ha sido designada para liderar el negocio de transporte de Uber en Europa, Oriente Medio y África.

Ésta cartagenera, con más de dos décadas de experiencia liderando organizaciones globales, aporta la excelencia operacional y la visión para llevar a Uber a las cotas más altas del mercado.

Asimismo, es nombrada presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la cartagenera Cani Fernández. En su toma de posesión del cargo, se marcó como señas de identidad, la independencia, el rigor jurídico, el deber de servicio público y el dinamismo y la eficacia.

 

 

Estas Efemérides y las del resto del calendario se podrán encontrar recopiladas en el libro EFEMÉRIDES DE CARTAGENA, de reciente publicación.

Si se desea adquirir, se puede pedir a través del siguiente correo electrónico:

efemeridesdecartagena@gmail.com

 

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