Efemérides de Juan Manzanares García del 8 de mayo

Juan Manzanares

8 MAYO

Incorporamos a las Efemérides de hoy una somera explicación de algún hecho, algún personaje, alguna institución o, alguna construcción, siempre relativa a Cartagena. Hoy: Cervezas El Azor.

 

EFEMÉRIDES DE CARTAGENA DEL 8 DE MAYO

©Juan Manzanares García

-589. Comienza la celebración del III Concilio de Toledo, dirigido por el cartagenero San Leandro.

Cuadro representativo del III Concilio de Toledo. Expuesto en el Museo del Prado.

-1601. Anuncia el pregonero por toda la ciudad que el Ayuntamiento ha determinado no conceder durante dos años ninguna licencia para cortar madera ni leña en los montes pertenecientes a la ciudad.

Pregonero.

-1615. El farmacéutico Don Carlos Arcas demanda judicialmente al Ayuntamiento para que le pague las medicinas que tiene dadas al Hospital de Santa Ana. 

Farmacéutico.

-1618. Recibe el alcalde una carta Real en la que se le comunica que el capitán de artillería de la ciudad, de las armas que tiene a su cargo, dará las que necesiten los vecinos que carezcan de ellas.

Capitán de Artillería.

-1735. La Junta de Gobierno del Hospital de Caridad de Cartagena, acuerda no recibir enfermos esclavos, porque la mayor parte de sus dueños no querían satisfacer los gastos ocasionados en su curación cuando eran dados de alta en el establecimiento.

-1781. Perteneciendo el navío de 74 cañones San Genaro botado al agua en el Arsenal de Cartagena en 1766, a la escuadra del Excmo. Sr. José Solano, marques del Socorro, en la que iban también cuatro navíos franceses al mando del general Montel, se halló en la conquista de Panzacola y de la Florida occidental en América, cuya plaza se rindió en la antedicha fecha después de un largo y porfiado bloqueo y de una grande resistencia por parte de los ingleses que la defendían.

Popa del navío San Genaro. Maqueta expuesta en el Museo Naval de Madrid.

-1823. Ante la amenaza de los cien mil hijos de San Luis, Cartagena se prepara para la defensa. Se ordena que los clérigos hagan guardias en las puertas de la ciudad, respetando que no puedan empuñar armas.

 

 

-1903. Con una concurrencia extraordinaria, tuvo lugar en el populoso barrio de Santa Lucía, la inauguración de una escuela nocturna para obreros de todas las edades, creada por el Ayuntamiento de Cartagena. 

 

-1905. Se coloca una lápida de mármol en la plaza del Ayuntamiento, recordando a Miguel de Cervantes en el III centenario del Quijote.

Placas en la Plaza del Ayuntamiento.

-1940. Son botadas las Barcazas petroleras de 100 toneladas, PB-15 y PB-16, de 250 toneladas, PB-17 y PB-18, y el Barco Puerta para el Dique Seco, construidos en el Astillero de Cartagena del Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares. 

Barco Puerta del Dique Seco.

-1946. Tiene lugar en el Teatro Circo la presentación de la Masa Coral Tomás Luis de Victoria, formada en el seno del Consejo Ordenador de Construcciones Navales y Militares.

-1960. Se recibe la visita del Vespa Club de Lorca, invitados por la fábrica de cervezas El Azor.

   

Miembros del Vespa Club de Lorca.             Botellas de cervezas El Azor.

Almería y Cartagena han mantenido siempre vínculos estrechos. De todo tipo, como por ejemplo, cuando el 25 de enero de 2007, tuvo lugar la apertura al tráfico de la autopista de peaje que enlaza Vera y la localidad de Cartagena.

La proximidad, sobre todo con la comarca del Levante, ha permitido el intercambio económico, social y poblacional. Una relación mutua que ha tenido su reflejo hasta en la cerveza. Porque los hermanos Ángel y Jesús Bernal Gallego, empresarios de El Palmar de Murcia, fueron los impulsores en 1956 de la fábrica de cerveza “El Azor” de Cartagena, muy consumida en la provincia de Almería hasta 1985.

Decidieron instalarla en Cartagena por la buena calidad del agua del Río Taibilla, con la que se abastecía la ciudad. La matriz era la cerveza “El Águila” que decidió asociarse con inversores locales para crear en determinados ámbitos geográficos diferentes marcas, todas ellas con nombres de aves rapaces: “El Neblí” en Alicante, “El Gavilán” en Mérida y “El Azor” en Cartagena.

La fabricación y comercialización comenzó en 1958 en sus instalaciones de la “Carretera del Hondón”. Ese invierno, la agencia de publicidad “Montoro”, redactó diferentes cartas de presentación dirigidas a los comerciantes detallistas y a los consumidores en general. “Completadas sus instalaciones, decía el texto: “Cervezas El Azor” pretende ofrecerles una calidad y un servicio directo que tienen derecho a disfrutar por ser una fábrica de la Región”. Efectivamente, la sociedad propietaria de la marca hablaba de Cartagena, Lorca, Murcia y Almería como “una región” y en sus grandes cartelones de publicidad en los márgenes de las carreteras lo dejaba claro: “El Azor. Cerveza del Sureste”.

La campaña de promoción de “Montoro” no se olvidó de los hosteleros locales. Fueron los destinatarios de otra larga misiva. En ella, la S.A. manifestaba su propósito de “crear un servicio eficaz, disciplinado, con personal idóneo que les visitará cada día. Pretendemos hacerles sentir la satisfacción de contar con una marca suya con una fábrica de esta Región, que es la nuestra, y que les da derecho a disfrutar de un servicio directo”, decía.

Para demostrar “in situ” lo que se exponía, los Bernal Gallego invitaron a los propietarios de bares y restaurantes a visitar, junto con sus familias, las instalaciones industriales donde trabajaban 180 personas y el cómodo sistema para servir cerveza de barril. No repararon en gastos ni en atenciones y en la comida de hermandad, el director de la fábrica, Juan Bernal Aroca (1911-1965), mostró su indudable compromiso con el consumidor para que dispusiera de un servicio rápido de distribución, a pesar de las dificultades administrativas con las que contaron al inicio del proyecto de expansión.

La labor de los comerciales se complementaba con diversas acciones de puro “marketing”. Patrocinó el concurso musical “Cantando se va a la fama” que se retransmitió radiofónicamente. En mayo de 1961, con motivo del “Día Internacional sin accidentes de Tráfico” repartió botellines gratis a los conductores de una gran caravana automovilística y festiva que recorrió la comarca del Sureste. El 21 de febrero de 1962 los camiones de “El Azor” circularon a marcha lenta haciendo sonar sus potentes bocinas y exhibiendo diversos carteles con el logo de la marca que, lógicamente, era un azor.

También efectuó generosas donaciones a las campañas de Navidad destinadas a mejorar las condiciones de la población más vulnerable. En la de 1963-64 aportaron 2.000 pesetas, cifra muy superior a otras grandes marcas de la provincia, y entre 1.000 y 1.500 pts. durante varios años más.

No debemos olvidar que, hasta bien avanzada la década de los setenta, la cerveza era considerada como un producto terapéutico; como un medicamento. Se le hacía beber a los niños y a los enfermos. Y ahí fundamentó “El Azor” otra de sus campañas. Era la llamada “cerveza, fuente de salud”, en la que instaba a los doctores a recetarla a sus pacientes inapetentes y escuchimizaos: “…contiene alcohol, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, potasio, calcio y fósforo. A la persona desganada, a la que le repugnan estos principios vitales, el médico le facilita el camino al disponer de la cerveza y el enfermo acepta siempre y más fácilmente un vaso de cerveza que cualquier otro alimento”.

La introducción en el mercado se diseñó de forma diversa. En las provincias de Murcia y Alicante patrocinaban entradas y eventos vinculados con los toros. En Almería, el fútbol fue el gran aliado de la marca. Además de sufragar la instalación del nuevo marcador manual del estadio que fue inaugurado el domingo 21 de octubre de 1962, el nombre de la cerveza era bien visible en las torretas de los focos de iluminación. El Hispania F.C., por ejemplo, alimentaba a sus futbolistas con bocatas recién hechos y quintos fresquitos de “El Azor”. Era habitual que los botellines de quinto rodaran por las mesas de madera en los ambigús de varios equipos locales. Elaborada con lúpulo gallego, su sabor era seco y amargo y la tostada de barril “inigualable”, según recuerdan quienes la probaron. La fábrica consiguió en Múnich tres premios por la calidad del producto.

La cerveza cartagenera se vendía, y mucho, en los bares, pero también en los ultramarinos y comercios de barrio. En aquella época se estilaban las botellas de un litro, las que popularmente se conocieron después como “litronas”. Una de ellas, en envase de cristal, costaba 9,90 pesetas en las tiendas de la cadena “SPAR”, durante el verano de 1966. Hoy, en las páginas de coleccionismo, se cotiza a 20,00 euros.

La sociedad propietaria de la marca hablaba de Cartagena, Lorca, Murcia y Almería como “una región”.

La caja para 24 botellines era de madera, fabricada por los mismos dueños de la cervecera, y costaba en 1963 unas 75 pesetas. La sociedad llegó a contratar a treinta conductores para trasladar la mercancía desde Cartagena a los depósitos de Lorca, Murcia y Almería y regresar con los cascos vacíos, pero con el nombre serigrafiado. También entregaban a los bares, en depósito, frigoríficos botelleros y en las tiendas expositores de hierro con capacidad para 60 botellas de litro. Llegó a venderse en Úbeda, Albacete, Alicante, Valencia e incluso Melilla.

En muchos establecimientos, el letrero luminoso del bar lo pagaba la cervecera a cambio, eso sí, de que su logotipo estuviera bien visible. El bar “El Churrero” de Purchena fue uno de ellos y en otras latitudes también tuvieron el suyo “El Túnel”, “Michigan”, “La Uva Jumillana”, etc.

Los pequeños regalos promocionales, lo que los modernos llaman ahora el “Merchandising”, los puso en práctica desde su fundación. “El Azor” llenó el sureste de llaveros amarillos con el lema “la cerveza del sureste español”, barajas con el reverso promocional, cajas de cerillas, vasos de cristal con la imagen del ave rapaz, calendarios de pared con la foto de la fábrica, almanaques, insignias de solapa, servilleteros de plástico, abridores de chapas con el nombre grabado, banderines e incluso neveras de madera.

Pero todo llega a su fin. En 1985, la multinacional holandesa “Heineken” que, se hizo con el control de la empresa y la región del Sureste dejó de tener su propia cerveza.

 

Antigua Fábrica de Cervezas El Azor.

 

-1983. Tienen lugar las segundas elecciones municipales obteniendo el PSOE la mayoría al conseguir 14 concejales por los 7 del PP, 5 del PCAN y 1 del PCE.

-1995. La Corporación Municipal con su alcalde José Antonio Alonso Conesa al frente y estando en campaña electoral, conceden las siguientes Medallas de Oro de la ciudad a: Federación de Tropas y Legiones de Cartagineses y Romanos; Agrupación Musical Santa Cecilia de Pozo Estrecho; Junta de Cofradías de Semana Santa y Cofradías de los Marrajos, de los Californios, del Resucitado y del Cristo del Socorro.

   
        

Cartagineses y Romanos.   Agrupación Musical Santa Cecilia. Junta de Cofradías.

Asimismo se nombra Hijo Adoptivo de Cartagena a Monseñor Javier Azagra Labiano, Obispo de Cartagena.

Monseñor Javier Azagra Labiano.

 

Estas Efemérides y las del resto del calendario se podrán encontrar recopiladas en el libro EFEMÉRIDES DE CARTAGENA, de reciente publicación.

Si se desea adquirir, se puede pedir a través del siguiente correo electrónico:

efemeridesdecartagena@gmail.com

 

Portada Efemérides de Cartagena de Juan Manzanares