JATINOX, nuevo patrocinador del FC Cartagena: una historia de emigración, raíces y sentimiento albinegro

JATINOX, nuevo patrocinador del FC Cartagena: una historia de emigración, raíces y sentimiento albinegro

JATINOX, nuevo patrocinador del FC Cartagena: una historia de emigración, raíces y sentimiento albinegro

La empresa brasileña, líder en acero inoxidable en Sudamérica, une su nombre al Efesé en un acuerdo que rinde homenaje a la memoria del cartagenero Bonifacio Rosso y a toda una familia que nunca olvidó su ciudad

No todos los patrocinios nacen de una estrategia empresarial. Algunos tienen detrás una historia capaz de cruzar océanos y generaciones. Es el caso de la alianza entre el FC Cartagena y la empresa brasileña JATINOX, un acuerdo que encuentra su origen en el esfuerzo de una familia cartagenera que emigró a Brasil en busca de un futuro mejor sin perder jamás el vínculo con su tierra.

La compañía, especializada en el sector del acero inoxidable y considerada una de las referencias de Sudamérica, se incorpora desde esta temporada como nuevo patrocinador oficial del club albinegro.

Una historia que comenzó en Cartagena

Todo empezó en 1953, cuando Bonifacio Rosso Ros, trabajador de la entonces Empresa Nacional Bazán, y su esposa, Dolores García Gonzales, tomaron la difícil decisión de abandonar Cartagena para emigrar a Brasil.

Los primeros años estuvieron marcados por las dificultades económicas. La familia agotó rápidamente los escasos ahorros con los que había viajado y atravesó una etapa complicada en la que incluso regresar a España era imposible por falta de recursos.

Con esfuerzo y perseverancia, Bonifacio consiguió abrirse camino en su nuevo país. Su capacidad de trabajo y su espíritu emprendedor le permitieron crecer profesionalmente hasta sentar las bases del proyecto empresarial que cambiaría el destino de toda la familia.

De un sueño familiar a un referente industrial

Con el paso de los años nació su hijo Ramón Rosso García, quien continuó el legado familiar. La familia comenzó su aventura empresarial hasta incorporarse al accionariado de JATINOX, incrementando progresivamente su participación hasta hacerse con el control total de la compañía.

Actualmente, la empresa está dirigida por los hermanos Ramón, Raúl y Rafael Rosso Garcia, nietos de Bonifacio, que han consolidado a JATINOX como una de las principales compañías del sector del acero inoxidable en Sudamérica.

Tras el fallecimiento de Ramón Rosso hace cinco años, sus hijos asumieron la dirección manteniendo intactos los valores que definieron la trayectoria familiar: esfuerzo, humildad, compromiso y trabajo.

Un sentimiento que nunca desapareció

Aunque la familia desarrolló su vida en Brasil, Cartagena nunca dejó de formar parte de su identidad.

Bonifacio regresaba siempre que tenía oportunidad para visitar su ciudad natal y aprovechaba cada viaje para acudir al estadio Cartagonova y animar al Efesé. Aquellas visitas sirvieron también para transmitir esa pasión a sus nietos, que crecieron conociendo la ciudad de la que su abuelo siempre hablaba con orgullo.

Ese vínculo volvió a cobrar fuerza el pasado mes de junio, cuando Ramón Rosso Garcia Filho visitó Cartagena. Durante su estancia recorrió el Estadio Cartagonova y la tienda oficial del club, donde adquirió varias camisetas del FC Cartagena como recuerdo de un viaje especialmente emotivo.

Fue precisamente tras ese viaje cuando surgió la idea de convertir el sentimiento familiar en un homenaje permanente a Bonifacio Rosso.

El nombre de JATINOX ya luce en la camiseta albinegra

Fruto de ese deseo, la empresa brasileña se ha convertido en patrocinador oficial del FC Cartagena y su logotipo figura ya en el lateral vertical de la primera equipación del conjunto albinegro.

La nueva imagen pudo verse por primera vez durante el amistoso de pretemporada disputado el pasado fin de semana, simbolizando una unión que trasciende el ámbito deportivo para convertirse en un homenaje a quienes tuvieron que emigrar sin renunciar nunca a sus raíces.

Un homenaje a quienes nunca olvidaron su origen

Desde el FC Cartagena destacan que este acuerdo representa mucho más que un patrocinio comercial. Es el reencuentro entre una familia y la ciudad que marcó su historia, un reconocimiento al sacrificio de miles de emigrantes españoles que buscaron oportunidades lejos de casa y un tributo a la memoria de Bonifacio Rosso, cuyo cariño por Cartagena y por el Efesé ha terminado convirtiéndose en un legado para las nuevas generaciones.

La relación de la familia con Cartagena continúa además muy presente a través de su primo Javier Olmos Campillo, uno de los socios del Centro de Estudios Quantico, que mantiene vivo ese vínculo con la ciudad.

Con esta alianza, el FC Cartagena suma un nuevo patrocinador, pero también incorpora una historia de identidad, memoria y pertenencia que demuestra que, incluso a miles de kilómetros de distancia, hay sentimientos que nunca dejan de ser albinegros.

 

 

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