¡ LLEGÓ EL FIN DE SEMANA, NOS VAMOS A “ LA  CORTINA”!

¡ LLEGÓ EL FIN DE SEMANA, NOS VAMOS A “ LA  CORTINA”!

¡ LLEGÓ EL FIN DE SEMANA, NOS VAMOS A “ LA  CORTINA”!

Hoy han vuelto los recuerdos a mi memoria. Todo ha comenzado cuando mi hija, con sus recién estrenados 16 años, me ha pedido permiso para ir mañana con varios amigos a  Cala Cortina a bañarse, comer un bocata y pasar allí la tarde.

A Cala Cortina ha dicho. Vaya, vaya. ¡Qué finos son ahora! Porque a mí de pequeña me decían, “venga, ponte el bañador que nos vamos a La Cortina “

Y todavía no sé cómo, pero  me han salido un montón de preguntas que todavía estoy atónita de haberlas escuchado de mi propia boca:

“¿Desde por la mañana hasta las cinco de la tarde? ¿Y sin sombrilla? ¿Todo el día allí “aperreados?

¡Noooooo, por favor noooooo!, no he sido yo, yo me siento joven. Sólo que eso de estar allí todo el día “ asolaná”! Ja, ja.

Y entonces, bonitos recuerdos de mi infancia han despertado mi memoria dormida . Justo ahí, en ese momento en el que mi padre encendía las luces de su SIMCA 1000  para atravesar un túnel que entonces me parecía muy largo. Donde pasabas de la oscuridad, a la luz y el sol de este paraíso de la ciudad.