Montanaro: DAVOS O LA ESPAÑA EN CHANCLAS
DAVOS O LA ESPAÑA EN CHANCLAS
En Davos no hubo cumbre, sino que hubo escarnio, pudimos presenciar una autopsia geopolítica en directo, con nieve suiza para conservar el cadáver y cámaras HD para que no quedara duda del diagnóstico espurio de una España y una Europa enferma de cáncer terminal. España apareció en pantalla, protagonista como siempre para lo peyorativo, pero lo hizo en camiseta interior, con chanclas y bocata de mortadela barata mientras el resto del mundo se probaba abrigos nucleares y se apoyaban en maquinaria industrial y de defensa. El reparto de poder arrancaba y a España le tocó el papel de figurante humillado, de personajillo de cartón piedra invitado de relleno y deseando su huida más que salida…
Pedro Sánchez llegó, como siempre con la carpeta equivocada: regulación de cookies para una guerra de acorazados, estúpido a rabiar... Un manual de urbanidad digital para una partida de póker estratégico, es o fue como presentarse a una pelea de diversas disciplinas mixtas como el boxeo, muay thai, jiu-jitsu brasileño, lucha libre con una charla sobre empatía de una persona incapaz de salir de su propio foco protagonista, Sánchez el figurinista, “el cuchara”, nos ahoga y nos extorsiona en España y fuera ni pincha ni corta, irrelevante.
Trump pasó lista. Estados Unidos. Aquí. Israel. Presente. Marruecos. Miembro fundador, con dos cojones y España, ausente y tan secundaria como nimia gracias al sanchismo. España estaba para hacer bulto amoral. Así aparece la Junta de Paz, la ONU sin floreros y manipulaciones wokistas o progresistas, una ONU sin discursos lacrimógenos, sin resoluciones inútiles y con datáfono en la puerta para cobrar…, mil millones en efectivo. Dress code o código de vestimenta, músculo, chequera y cero complejos. España llegó con valores inventados pero Marruecos con visado norteamericano llegó con tarjeta “black” geoestratégica y de dudosa procedencia legal, a lo que España ha contribuido como estúpido inversor sin nada a cambio. Resultado previsible, Mohamed VI dentro y España, en la sala de espera con un folleto sobre civismo digital y reciclaje emocional, imbéciles con certificado.
Rabat se sienta con Estados Unidos e Israel. No es una foto, es una hipoteca, es toda una declaración de intenciones de expansión. Inteligencia, tecnología militar y línea directa con la Casa Blanca. El Sáhara deja de ser expediente y pasa a ser hecho consumado mientras Argelia gruñe y es peligrosa porque Marruecos se descojona más que sonreír. España mira al suelo, como alumno sorprendido copiando en el examen de Historia, como el tonto de la clase al que hostigan y no sabe reaccionar.
“Todos menos España” como protagonista de un cartel de gorrones. Sin diplomacia, aviso a Sánchez, 5% del PIB en defensa o puerta. Traducción simultánea del intérprete, “parásitos comunistas”. Con eso basta para que, llegado el día, el Artículo 5 se vuelva opcional. Ceuta, Melilla o Canarias podrán esperar en la antesala del juzgado ante la ignominia de un gobierno corrupto y adúltero con la banalidad comunista, la factura no está pagada, el mensaje es claro, la OTAN es un club privado, no una ONG con bandera arcoíris o palestina..., según necesidades políticas del sanchismo.
Sánchez y su épico anuncio de las galletas María… Mientras el mundo decidía quién controla el Estrecho, nuestro presidente ensayaba su cruzada moral contra Elon Musk y el anonimato en redes, estúpido de vitola de puro cubano. Guerra cognitiva contra memes mientras la artillería real cambia de manos en una partida de póker con un manual de urbanidad. Bioseguridad digital frente a misiles reales donde el contraste roza la comedia negra por absurda de Godot.
Así el nuevo plan venidero donde Marruecos acelera internacionalmente, Europa incluido España le dan carta blanca para conquistar y contaminar con sus productos Europa, España se frena. Así las cosas y con una paradoja de fondo, Marruecos firma un Plan de Acción Militar con Israel. No compra, integra su producción local con la transferencia tecnológica para la fabricación propia. Drones, misiles, defensa aérea. España, en embargo autoimpuesto, rompe contratos y se queda sin repuestos ni futuro bélico, la industria española es incapaz por mucho que nos venda el INFO y el gobierno murciano mientras ya, Rabat fábrica, Moncloa redacta comunicados absurdos y da ruedas de prensa asépticas.
El “Escudo de Hierro” marroquí despliega Barak MX, avanzado sistema de defensa aérea y de misiles de fabricación israelí (IAI) que ha cobrado gran relevancia regional dotando de una burbuja aérea de 150 km. Canarias dentro del radar, así el Estrecho vigilado mientras nuestros cazas entran en detección antes de terminar el café, es como si nuestro control del cielo esté externalizado. Benslimane en Marruecos se ha consolidado como el epicentro de la nueva doctrina de defensa del Reino, caracterizada por la producción industrial de armamento y una retórica política de autonomía estratégica. Drones en serie, contra discursos estériles del sanchismo en serie resume la situación actual en esta localidad, La fábrica marroquí produce municiones merodeadoras SpyX, baratas, precisas y acumulables drones kamikaze y de vigilancia en colaboración con empresas israelíes. Drones suicidas fabricados como churros. Saturación por enjambre. Ceuta y Melilla miran al horizonte, nuestras fragatas, a sus sensores ciegos por falta de repuestos, mientras España produce comunicados, declaraciones institucionales y hashtags solidarios. Cortar con Israel por imperativo ideológico sin pensar en la seguridad de España es como aliarse con la tecnología china para desencarnar nuestra seguridad e inteligencia. Así las cosas, los Spike están sin mantenimiento, SILAM o Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad encallado y pendiente de empresas españolas; pods o módulos de puntería en cuidados paliativos, mineras Marruecos opera cohetes avanzados israelíes a 300 km. Nosotros operamos excusas y justificaciones.
Nos hemos convertido gracias al sanchismo y a la corrupción sistemática en una república bananera latinoamericana con bandera europea, dónde el régimen sánchista perfecciona su democracia tropical, la seguridad convertida en problema y la Guardia Civil un estorbo, los policías se han convertido en sospechosos mientras la delincuencia en un colectivo vulnerable. El ciudadano es culpable de todo por defecto. El Estado se ha convertido en una víctima perpetua y denunciarlo es un delito moral, hay que obedecer, como única virtud cívica. Así, con la extorsión permanente de un gobierno letal y nocivo, la ineptocracia se ha convertido en el denominador común y el protagonista destacado cuando el sistema mata, y lo hace.
Adamuz no ha sido un accidente, solo el aviso enésimo de nuestra decadencia. Las riadas de Valencia no fue mala suerte, sino una suerte de negligencia. Los trenes no descarrilan, son sistemas obsoletos y descuidados que colapsan ante la ineptitud de sus mantenedores. Hemos expulsado el mérito de nuestra sociedad para premiar la lealtad a pesar de la incompetencia, se han sustituido técnicos por comisarios políticos a lo KGB, gestores por ideólogos, expertos por “amigos de”. La ineptocracia ocupa y gobierna bajo las órdenes del dictador. Así en Europa en general y en España en particular la partitocracia no gestiona, solo nos extorsiona y nos saquea. Pruebas…, la Sanidad colapsa en silencio, con el grito del galeno acallado, las listas de espera son en muchos casos sentencias de muerte. La Seguridad se diluye, tal que la ley se vuelve opcional y a necesidad del Estado. La Educación iguala por abajo, manipula y gestiona una fábrica de siervos. La Economía paga la factura, paga la deuda hoy, con la consecuente ruina de mañana. Así la ineptocracia mata y la partitocracia la protege.
¿Esta España intervenida sin intervención? No hace falta invadirnos. Nos administran desde fuera y nos debilitan desde dentro. Extorsión desde Marruecos. Humillación desde Estados Unidos. Silencio desde Europa. Propaganda desde Moncloa. El país en chanclas. España ha perdido su estatus, somos como la muñeca vieja que se traslada de habitación en habitación por la casa a patadas y nadie recoge. España ha perdido el respeto y la relevancia internacional -la nacional es efímera, ingrávida y nada gentil-por mediocres. Mientras el mundo entra en la era del poder duro, España se refugia en el poder blando del discurso vacío. Las facturas no se pagan con valores ni discurso vacíos embusteros y traidores, no se pagan con valores inventados. Se pagan con soberanía y dureza, con lealtad al país y con determinación, sin ambages y sin alianzas miserables y espurias con comunistas, golpistas y asesinos terroristas. Davos, además de haber sido una humillación diplomática, ha sido un claro aviso. El mundo ya no se rige por hashtags de un animal de banana o bellota, tampoco por relatos gubernamentales ni seguiriyas, ni soleá o taranta de una prensa vendida al sustrato degenerado de la izquierda letal. Se rige por fuerza, dinero y poder real de lo que España hoy carece notablemente. España ha llegado a esta guerra en chanclas, tomando el sol y con una cerveza en la mano…