Paloma Sánchez-Garnica defiende la lectura como instrumento revolucionario para afrontar el mundo

Paloma Sánchez-Garnica defiende la lectura como instrumento revolucionario para afrontar el mundo

Paloma Sánchez-Garnica defiende la lectura como instrumento revolucionario para afrontar el mundo

La autora de novelas como Sonata del Silencio, Últimos días en Berlín o Victoria afirmó en su charla en San Pedro del Pinatar que los libros alimentan el pensamiento crítico y son un arma ante la manipulación.


 

San Pedro del Pinatar, 16 de abril de 2026

La casa de la Cultura de San Pedro del Pinatar acogió el jueves, 16 de abril, un encuentro literario con la novelista Paloma Sánchez-Garnica, en el marco de la programación del mes del libro.

 

La autora, que se confesó “lectora y acumuladora de libros desde pequeña” compartió su trayectoria vital, como a los 40 años y después de vivir muchas vidas encontró en la lectura “el lugar donde quería estar”. Este oficio le llegó tras formar una familia, estudiar dos carreras universitarias, ser opositora y ejercer la abogacía. “Necesitaba esas experiencias para pergeñar personajes creíbles e historias veraces”, explicó la escritora.

 

Desde su primera novela “El Gran Arcano” en 2006, Sánchez-Garnica ha publicado nueve obras con las que ha conseguido una legión de lectores atrapados en sus historias y personajes, que transportan siempre a épocas y lugares que atraviesan momentos de transformación y cambio social.

 

Las novelas de Paloma Sánchez Garnica proponen el arco vital de personajes que afrontan el amor, la amistad, la pérdida o la maternidad en momentos históricos claves, en sociedades que sufren el totalitarismo o luchan por salir del terror, de la guerra y la represión.

 

Sánchez-Garnica compartió con sus lectores cómo es ese proceso creativo, cómo nacen esas historias y esos personajes que durante meses “la canibalizan” y dialogan con ella para orquestar un relato propio, un intenso diálogo que culmina en novelas como Sofía, su último trabajo, obra vencedora del prestigioso Premio Planeta 2024.

 

En relación a este hito en su carrera, la autora lo recuerda como “tocar el cielo”, la sensación de que todo el esfuerzo y el camino recorrido había tenido su recompensa. “Yo no he tenido ascensor, no tengo un medio detrás, o una gran novela previa que me haya dado reconocimiento, para mi fue el resultado de una carrera que crecía despacio pero firme y me di cuenta de que había llegado a la cima”, relató sobre el galardón.

 

La autora consiguió también atrapar a sus lectores en una generosa charla de más de dos horas, en la que habló de su pasión por las letras, de ese diálogo interior que articula el proceso creativo y del poder transformador de la lectura.  

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