El Cebé se volatiliza (64-78)
El Cebé se volatiliza (64-78)
El conjunto cartagenero muestra una buena versión hasta el intermedio (40-32), para después descomponerse (24-46). Faverani no fue suficiente y los tiros libres siguen siendo una lacra para el equipo. Quedan tres jornadas para acabar la liga y el margen de error para no descender ya es mínimo.
Carlos Illán / Marian García
Partido de la jornada 29 de Primera FEB de baloncesto disputado en el Palacio de Deportes de Cartagena, donde la megafonía sigue siendo horrenda. Unos mil quinientos espectadores. Arbitraron Morales, Gómez y Hanhermelando, que fueron muy protestados por jugadores y afición local. Señalaron dos técnicas al entrenador local, Roberto Blanco. Alberto Martín fue eliminado por 5 faltas personales en el minuto 36.
MARCADOR CADA 5 MINUTOS: 10-10, 21-14 (primer cuarto), 27-23, 40-32 (descanso), 46-43, 53-56 (tercer cuarto), 55-68 y 64-78.
PARCIALES DE CADA CUARTO: 21-14, 19-18, 13-24 y 11-22.
¿Cómo un equipo que va ganando por 12 puntos de ventaja se puede poner 16 abajo? Lo ha hecho del Caesa FC Cartagena CB, que pasó de ser 'el doctor Jekyll' en el primer tiempo a convertirse en 'el señor Hyde' en el segundo, con lo que ahora la permanencia está realmente complicada, pues hay 5 equipos para 2 plazas cuando sólo quedan 3 jornadas: Mallorca Palma (9 triunfos), Cartagena (8) y Tizona Burgos, Melilla y Palmer Mallorca con 7. Incluso, ganando dos partidos podría no estar garantizada, pues habría que ver los marcadores particulares con otros equipos.
La situación es peliaguda y todo por caer esta noche en un partido que encarriló bien, pues en la primera mitad, salvo las ventajas iniciales de Zamora (0-4 y 2-6) pronto volteó el marcador tras triples de los muy luchadores Harguindey y Svejcar y del base Javi López, además de la aportación de un Faverani colosal frente a un rival que en esta fase estaba mal, como reflejan que durante casi 10 minutos sólo anotó 8 puntos.
El Cebé utilizó en los dos cuartos del primer tiempo a diez jugadores, pero con mejor nivel ofrecido por los que habían sido como titulares. Por ello, cuando el tanteador se apretó (27-23), volvieron a pista Alberto, Svejcar y Faverani, consiguiendo el equipo entonces la máxima ventaja con 37-25 tras triples de Rivera y de un Faverani que era el amo del rebote y el mejor anotador. La ventaja no fue a más por dos más que discutibles decisiones arbitrales, llegándose al descanso con 40-32. Lo preocupante es que jugando bien sólo se llevaban 8 puntos de ventaja ante un rival que si va por encima del Cebé en la tabla será por algo, con lo que no había espacio para la tranquilidad. Otro factor que ya entonces cabreaba a la afición local era el de los tiros libres, donde el equipo sigue con promedios más propios de 'mini basket', con lo que bastantes ataques culminan con escaso beneficio.
Nadie pensaba lo que vendría después. Ambos equipos empezaron 'al ralentí' anotador y sólo anotaron un triple cada uno en los primeros tres minutos. Zamora fue el primero en despertar con Roberts como estilete. Cartagena, por su parte, aún sigue dormido.
Aún así, el Cebé estuvo con ventaja, aunque en varias ocasiones empataron los zamoranos, que con un triple desde 8 metros de distancia en el último segundo de Josep Peris se ponían por delante (53-56). El parcial de este cuarto ya había activado la luz roja, cuya intensidad aumentaba si se veía que en los rebotes también mandaban los visitantes.
Y se llegó al decisivo capítulo final, que resultó horroroso para los intereses locales, pues la voluntad sin acierto no suele servir mucho. En tres minutos sólo se anotó un punto (54-61). El equipo estaba totalmente desdibujado y, encima, el arbitraje echaba, con sus errores, más sal sobre la herida. Alberto Martín fue eliminado a base de rigurosas (algunas muy discutibles) faltas y el entrenador local recibía dos técnicas. Ya se sabe que muchos árbitros del deporte son como muchos agentes de Tráfico, con lo que si consideras que se han equivocado, más daño recibes, en este caso a base de tiros libres. También hay que dejar claro que no debe levantarse una cortina de humo. El equipo estaba mal y desquiciado porque no le salía nada, pero de eso no había tenido culpa el arbitraje, aunque algo pudiese colaborar en el estado anímico. Así, con 54-68 el desánimo ya recorría toda la grada. Hubo un pequeño arreón, pues este equipo del Cebé no se rinde, pero al corazón le faltó cabeza. El marcador se puso 60-71, pero al Zamora le entraba todo, incluso un lanzamiento triple 'a la remanguillé' de Nasplear. Con 60-74 hubo desbandada de buena parte del público. Sólo quedó tiempo para poner la máxima diferencia del partido (62-78) y acabar con 64-78.
¿Qué pasó? Se puede hablar de la eterna lacra de los tiros libres, que sólo se anotó uno de cada cinco lanzamientos triples efectuados, que se fue perdiendo capacidad reboteadora, que faltaba (por lesión) Domenech, que Garuba no estuvo lúcido, que faltaron más puntos de Webster, que el pobre Faverani tiene que estar más tiempo del que debería en pista (así no llega fresco a final), que si el entrenador debió hacer esto o lo otro que... Da igual. A estas alturas lo que cuenta es el marcador. Hay que ganar a Fuenlabrada o Palencia, y si es posible a los dos, y en la jornada final hacerlo con Tizona, un rival directo. Lo mejor del Cebé es que es tan fácil que se venga abajo cuando ilusiona como que resurge cuando nadie apuesta por él. ¿Por qué no vamos a confiar?