CCOO exige cambios reales en el sector de menores en el primer aniversario del asesinato de Belén Cortés
CCOO exige cambios reales en el sector de menores en el primer aniversario del asesinato de Belén Cortés
La Federación de CCOO Enseñanza ha participado esta mañana en la concentración convocada ante la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad para recordar a la compañera María Belén Cortés Flor, trabajadora del sector de menores, asesinada en Badajoz hace ahora un año
CCOO denuncia que la precariedad del sigue poniendo en riesgo la vida de las plantillas del sector de Reforma Juvenil y Protección de Menores
Murcia, 10 de marzo de 2026
En el primer aniversario del asesinato de María Belén Cortés, trabajadora social de un centro de menores de Badajoz, CCOO Región de Murcia, en acto conjunto con los sindicatos UGT, USO, Redes y la Asociación de Trabajadoras/es de Protección de menores y Reforma juvenil de la Región de Murcia, ha querido recordar a la compañera y denunciar públicamente que, un año después, persisten las mismas carencias estructurales que hicieron posible una tragedia que nunca debió ocurrir.
La concentración convocada esta mañana, 10 de marzo, a las 11:00 horas, ante la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad de la Región de Murcia, no es solo un acto de memoria. Es también una denuncia colectiva frente a una realidad que sigue marcada por la falta de personal, ratios insuficientes, sobrecarga de trabajo, inseguridad y ausencia de medidas eficaces de protección para quienes sostienen un servicio esencial.
CCOO considera que la muerte de María Belén Cortés no fue un hecho aislado ni imprevisible, sino la consecuencia de un modelo precarizado en el que las personas trabajadoras del sector de menores continúan desarrollando su labor en condiciones que comprometen tanto su seguridad como la calidad de la atención prestada.
La organización sindical reitera que estamos ante un servicio público, financiado con dinero público, y que, por tanto, las administraciones no pueden desentenderse de su responsabilidad. A juicio de CCOO Enseñanza, no basta con declaraciones o compromisos genéricos, hacen falta decisiones concretas, recursos suficientes, plantillas adecuadas, formación, prevención y reconocimiento profesional para un sector que lleva demasiado tiempo invisibilizado.
Tal y como CCOO ya denunció el pasado año, la externalización y la infrafinanciación del sector han consolidado un escenario en el que no se garantiza ni el cumplimiento de condiciones laborales dignas, ni la protección efectiva de las plantillas y los menores a los que atienden, frente a situaciones de violencia, agresiones, amenazas y graves riesgos psicosociales, ni en conjunto la prestación del propio servicio en condiciones adecuadas de atención a los menores. Un año después, la sensación entre las trabajadoras y trabajadores es clara: nada ha cambiado.
Por ello, CCOO reclama a la Administración regional y a las entidades gestoras que dejen de mirar hacia otro lado y adopten, de manera urgente, medidas reales para transformar el sector. Entre ellas, el refuerzo inmediato de las plantillas, la revisión de las ratios, la mejora de los protocolos de seguridad, el reconocimiento de los riesgos laborales y psicosociales asociados a estos puestos, y la apertura efectiva de espacios de negociación que permitan abordar el problema de fondo.
La organización sindical insiste además en la necesidad de retomar de forma seria una mesa regional del sector de menores en la Región de Murcia, con participación de la Administración, las entidades gestoras y la representación sindical, para afrontar de manera integral una situación que no puede seguir cronificándose. Esta reclamación ya venía siendo sostenida por CCOO en su anterior pronunciamiento público y hoy resulta aún más urgente.
Esta mañana hemos vuelto a concentrarnos vestidas y vestidos de negro para recordar a María Belén Cortés, para acompañar a quienes siguen trabajando en condiciones inaceptables y para exigir que su muerte no caiga en el olvido.
Porque no se trata solo de un homenaje, sino de un compromiso colectivo para que nunca vuelva a ocurrir.
La precariedad mata. No te olvidamos, María Belén