El Gobierno regional impulsa en Cehegín una acción piloto para adaptar los pinares al cambio climático y reducir el riesgo de incendios

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El Gobierno regional impulsa en Cehegín una acción piloto para adaptar los pinares al cambio climático y reducir el riesgo de incendios

El consejero Juan María Vázquez visita el monte Coto Real, donde se desarrollan tratamientos selvícolas innovadores dentro del proyecto europeo Social Forest, cofinanciado con fondos FEDER

22.03.2026 El Gobierno de la Región de Murcia inicia en Cehegín una acción piloto de gestión forestal adaptativa en el monte público Coto Real con el objetivo de reforzar la resiliencia de los pinares mediterráneos frente al cambio climático y disminuir el riesgo de incendios forestales. El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, visitó la zona de actuación acompañado por la alcaldesa del municipio, Alicia del Amor.

“Esta actuación demuestra que la gestión forestal activa es una herramienta fundamental para anticiparnos a los efectos del cambio climático”, señaló el consejero, quien subrayó que “no se trata solo de conservar el monte, sino de gestionarlo con criterios técnicos y científicos para garantizar su futuro”. El consejero añadió que “nuestros pinares necesitan intervenciones planificadas que reduzcan su vulnerabilidad ante la sequía y el fuego, especialmente en un contexto de clima extremo”.

La intervención se desarrolla en el Monte de Utilidad Pública ‘Coto Real’, dentro del proyecto europeo Social Forest, incluido en el programa Interreg SUDOE 2021–2027 y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). La inversión asciende a 43.600 euros, con financiación mayoritaria europea y aportación autonómica.

El monte Coto Real, con más de 730 hectáreas, forma parte de la Red Natura 2000 y se integra en la ZEPA ‘Sierras de Burete, Lavia y Cambrón’, uno de los espacios protegidos más relevantes del Noroeste regional. La zona de actuación se localiza en el sector sur, en torno al Collado del Charco, donde predominan masas densas de pino carrasco sometidas a condiciones de fuerte sequía estival, lo que incrementa el estrés hídrico y el riesgo de incendios.

El proyecto contempla tratamientos de selvicultura adaptativa -clareos, claras selectivas y podas- en una superficie aproximada de 26 hectáreas. Estas actuaciones permitirán reducir la competencia entre árboles por agua y nutrientes, favorecer el desarrollo de los ejemplares más vigorosos y disminuir la continuidad del combustible forestal, tanto horizontal como vertical.

“Con estos trabajos mejoramos la estructura del bosque y reducimos la probabilidad de incendios de alta intensidad”, indicó el consejero. “Además, estamos generando conocimiento útil que podrá aplicarse en otros montes de la Región y del espacio SUDOE”.

Uno de los aspectos más innovadores de la acción piloto es su carácter demostrativo y el seguimiento científico asociado. Se han delimitado dos pequeñas cuencas hidrográficas colindantes con características similares: una será objeto de tratamiento y la otra permanecerá como área testigo. Esta comparación permitirá evaluar con datos objetivos los efectos reales de la gestión forestal sobre la humedad del suelo, la infiltración, la escorrentía y la carga de combustible.