La Región vigila el estado del Mar Menor con 22 puntos de control, ocho boyas y un gemelo digital

La Región vigila el estado del Mar Menor con 22 puntos de control, ocho boyas y un gemelo digital

El último informe regional sitúa la laguna en una situación estable, con valores de salinidad, oxígeno, clorofila, transparencia y temperatura similares a los del verano pasado

El Gobierno de la Región de Murcia mantiene un sistema de monitorización ambiental para conocer la evolución del Mar Menor en tiempo real, detectar posibles situaciones de riesgo y evaluar los resultados de las medidas aplicadas para recuperar el ecosistema.

El presidente regional, Fernando López Miras, ha participado en una de las actuaciones de supervisión junto a científicos, técnicos e investigadores. Durante la expedición afirmó que la Región dispone actualmente de una capacidad de conocimiento y seguimiento del Mar Menor “sin precedentes”.

También participaron el consejero de Medio Ambiente y Mar Menor, Juan María Vázquez; el catedrático de Ecología de la Universidad de Murcia Ángel Pérez Ruzafa; el director del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental, Andrés Martínez, y especialistas en informática y telecomunicaciones.

El Mar Menor permanece estable, según las últimas mediciones

El último informe elaborado con los datos recogidos en la laguna indica que el ecosistema se encuentra estable. Los valores de salinidad, oxígeno, clorofila, transparencia y temperatura son similares a los registrados durante el mismo periodo del año anterior.

La información acumulada durante más de una década ha permitido crear una amplia base de conocimiento sobre el comportamiento ambiental del Mar Menor.

Estos datos alimentan el denominado gemelo digital de la laguna, una herramienta capaz de reproducir virtualmente su funcionamiento. Su finalidad es desarrollar modelos predictivos, anticipar escenarios ambientales y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles episodios críticos.

Mediciones en 22 puntos georreferenciados

Una de las principales herramientas de seguimiento son las sondas oceanográficas CTD. Las campañas se realizan durante todo el año en una red formada por 22 puntos georreferenciados distribuidos por el Mar Menor.

Las sondas recogen información durante su descenso a través de la columna de agua, desde la superficie hasta el fondo. De esta forma, permiten estudiar las variaciones de los parámetros ambientales en función de la profundidad.

Los resultados son procesados posteriormente mediante algoritmos que ponderan la masa de agua representada por cada punto. El objetivo es obtener una imagen global de la laguna y evitar que las conclusiones dependan exclusivamente de mediciones realizadas en zonas concretas.

Ocho boyas registran datos continuamente

La Comunidad también mantiene ocho boyas científicas situadas en diferentes puntos del Mar Menor. Estas estaciones automáticas registran de manera continua la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto y la clorofila a distintas profundidades.

La red ha sido desarrollada en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena y permite observar la evolución diaria y estacional de las condiciones ambientales.

A este dispositivo se añade el trabajo del grupo de Ecología y Ordenación de Ecosistemas Marinos Costeros de la Universidad de Murcia, que analiza la calidad del agua, los nutrientes, los materiales en suspensión y las comunidades biológicas. En verano se activa, además, un programa específico para vigilar las zonas más superficiales del litoral.

Control de nutrientes y aguas subterráneas

La vigilancia presta especial atención a los nitratos, nitritos, amonio y ortofosfatos, ya que el exceso de nutrientes está considerado por la comunidad científica como uno de los principales factores de los desequilibrios ecológicos sufridos por la laguna.

El sistema incluye una red de 19 sondeos piezométricos alrededor del Mar Menor. Estos dispositivos miden continuamente el nivel freático, la salinidad y la temperatura del acuífero cuaternario.

También se controlan periódicamente las principales ramblas que desembocan en la laguna para determinar tanto el caudal de agua como la carga de nutrientes transportada.

Más de 6.000 toneladas de biomasa retiradas

Paralelamente, continúa el dispositivo ordinario de retirada de biomasa en el perímetro del Mar Menor. El operativo está integrado por 80 trabajadores que desarrollan tareas diariamente.

Según los datos ofrecidos por el Gobierno regional, desde comienzos de año se han retirado más de 6.000 toneladas de biomasa de las orillas de la laguna.