El servicio regional de Teleasistencia incluye un protocolo de actuación para prevenir cualquier riesgo de maltrato entre casi 18.000 usuarios
El servicio regional de Teleasistencia incluye un protocolo de actuación para prevenir cualquier riesgo de maltrato entre casi 18.000 usuarios
Política Social mantiene activo el seguimiento de 148 posibles casos, de los que el 58 por ciento corresponde a un nivel bajo de riesgo, por negligencias
En el Día Mundial de Toma de Conciencia del Maltrato y el Abuso en la Vejez, la Consejería promueve el buen trato con una campaña de prevención y sensibilización ciudadana
15.06.2026 El servicio regional de Teleasistencia incluye un protocolo de actuación para prevenir cualquier riesgo de maltrato entre los cerca de 18.000 usuarios. La Consejería de Política Social, Familias e Igualdad mantiene activo este protocolo de detección e intervención, que contempla, además, los recursos y la formación necesaria para que los profesionales de este servicio del Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) puedan garantizar una respuesta efectiva.
Con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Maltrato y el Abuso en la Vejez, la consejera de Política Social, Familias e Igualdad, Conchita Ruiz, visitó las instalaciones del servicio de Teleasistencia, desde donde se gestionan las llamadas de control a los usuarios. Allí destacó que “cuando hablamos de maltrato, no sólo nos estamos refiriendo a un daño físico, pues en numerosas ocasiones se trata de algo invisible, un daño emocional que se pueda hacer de forma no intencionada por familiares o cuidadores. Gestos que afectan psicológicamente a las personas mayores, que pueden ver dañada su autoestima”.
“El protocolo contra el maltrato a las personas mayores promueve la formación continua de los profesionales para que detecten cualquier indicador de alerta, que pueden advertir a partir de cambios en la conducta del usuario o en su estado emocional. Esa detección permite activar de forma inmediata los mecanismos necesarios para una intervención precoz”, señaló Ruiz.
En el marco de este protocolo, la Comunidad atiende, en la actualidad, 148 casos de posible maltrato, de los que el 58 por ciento corresponden a un nivel de riesgo bajo, por negligencias como un escaso cuidado de las condiciones higiénicas de la vivienda en la que reside el usuario. En el nivel de riesgo intermedio se encuentra el 30 por ciento de los casos, en el que se clasificarían indicios como que los usuarios presenten signos de falta de higiene o que le censuren la correspondencia y las comunicaciones. En nivel de riesgo elevado se encuentran los posibles casos de agresiones físicas o verbales, que suponen un 12 por ciento del total.
Los profesionales evalúan la situación detectada a fin de valorar el nivel de riesgo y coordinar la actuación, proporcionando seguridad, acompañamiento y asesoramiento especializado en los casos que puedan indicar sospechas de maltrato. Tras constatar que existe un posible caso, se inicia un seguimiento activo de la situación mediante llamadas y visitas domiciliarias, en casos de riesgo medio o elevado, para realizar una valoración presencial. Estas actuaciones derivan en un plan de intervención personalizado, según las necesidades de cada caso.
Campaña para sensibilizar a los ciudadanos y promover el buen trato
Durante la visita, la consejera presentó la campaña de sensibilización ‘El maltrato no siempre se ve’, dirigida a promover el buen trato hacia los mayores, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de respetarles y proteger sus derechos. Esta campaña incluye material en lectura fácil, que permite identificar conductas que pueden suponer un maltrato.
“En la mayoría de los casos, tal y como queda reflejado en las cifras, el maltrato no es visible, pero la concienciación de la sociedad puede contribuir a detectar posibles casos, siendo los ciudadanos agentes detectores, para actuar así a fin de evitar un riesgo a las personas mayores”, añadió la consejera.
En cuanto al perfil de la presunta víctima, destacó que la mayoría, un 89 por ciento, son mujeres, y el perfil del presunto agresor, en un 77 por ciento de los casos son hombres, y el 55 por ciento son hijos o hijas de las personas mayores.