Sumar acusa al gobierno regional de sostener un modelo de cribado de cáncer de mama en la región “que convierte decisiones clínicas en decisiones económicas”.
Sumar acusa al gobierno regional de sostener un modelo de cribado de cáncer de mama en la región “que convierte decisiones clínicas en decisiones económicas”.
La formación denuncia que el programa regional detecta menos cánceres, realiza menos pruebas complementarias y acumula más revisiones anticipadas que la media estatal, mientras el Gobierno de López Miras mantiene un modelo externalizado que no incentiva la calidad diagnóstica .
Murcia, 22/04/2026− Sumar Región de Murcia ha exigido al Gobierno regional explicaciones públicas y una revisión urgente del programa de cribado de cáncer de mama, tras la publicación realizada por la Comisión de Coordinación de la Alianza por la Transparencia, Calidad y Equidad en el Cribado de Cáncer de Mama en la Región, en la que se señalan posibles fallos estructurales en el funcionamiento del sistema regional de mamografías.
La secretaria de Salud de Sumar Región de Murcia, Adolfina Hervás, ha señalado que “los datos conocidos son lo suficientemente graves como para que el Gobierno regional deje de mirar hacia otro lado. Si existen indicios de retrasos diagnósticos, menor capacidad de detección, menos pruebas complementarias y falta de transparencia, López Miras tiene la obligación de dar la cara y explicar qué está ocurriendo”.
Sumar subraya que el cribado de cáncer de mama no puede entenderse como un trámite sanitario más. Es una política pública esencial, cuyo objetivo es detectar precozmente la enfermedad, reducir sufrimiento y evitar tratamientos más agresivos. Por eso, cuando el sistema no llega a tiempo, no solo falla un procedimiento: falla una política de cuidados.
La organización advierte de que los datos difundidos por la Comisión muestran un patrón especialmente preocupante. En 2023, la Región de Murcia registró una tasa de detección de 2,43 cánceres por cada mil mujeres cribadas, frente a una media estatal de 4,67. Al mismo tiempo, la tasa de pruebas complementarias fue de apenas 2,61%, por debajo de la media nacional, situada en 4,48%, y entre las más bajas de las comunidades autónomas.
Para Sumar, estos datos no pueden analizarse de forma aislada. La baja utilización de pruebas complementarias coincide con una tasa muy elevada de revisiones anticipadas: 7,69% en la Región de Murcia frente al 1,67% de media estatal. Es decir, demasiadas dudas diagnósticas no se estarían resolviendo en el momento con ecografías, proyecciones adicionales o biopsias, sino desplazándose a nuevas mamografías adelantadas.
La formación considera especialmente grave que el 15,79% de los cánceres detectados en Murcia aparezcan en revisiones intermedias, el porcentaje más alto entre comunidades autónomas y muy por encima de la media estatal, situada en torno al 6,7%. Para Sumar, este dato apunta a una pérdida de capacidad del programa para cumplir su función principal: detectar precozmente la enfermedad.
Sumar vincula este funcionamiento al modelo de externalización sostenido durante años por el Partido Popular en la Región de Murcia. La formación recuerda que el modelo contractual con proveedores privados se basa en un precio cerrado por mujer cribada, que incluye tanto la mamografía como las posibles pruebas complementarias. En la práctica, realizar una ecografía, una proyección adicional o completar el estudio diagnóstico incrementa el coste para el proveedor sin aumentar necesariamente el ingreso.
“Cuando el contrato paga igual se profundice o no se profundice en el diagnóstico, se introduce un incentivo perverso: hacer menos pruebas puede salir más rentable. Y cuando eso ocurre, una decisión que debería ser exclusivamente clínica puede acabar condicionada por una lógica económica. Ese es el corazón del problema”, ha explicado Hervás.
Para la formación, este modelo favorece una sanidad de volumen, no de cuidado. No basta con hacer mamografías si el sistema no resuelve bien las dudas, no detecta a tiempo y no acompaña a las mujeres durante el proceso. En lugar de completar el diagnóstico en el mismo acto cuando aparece una sospecha, el sistema desplaza la incertidumbre hacia una nueva cita meses después.
“El ahorro de costes no puede hacerse a costa de trasladar el miedo a las pacientes. Cada ecografía que no se hace cuando hay dudas, cada biopsia que se retrasa, cada revisión anticipada que sustituye a una respuesta clara, tiene un coste humano. Y ese coste lo pagan las mujeres, no los contratos”, ha denunciado Hervás.
En este sentido, Sumar destaca el caso del Hospital de Cieza, señalado por la Comisión de la Alianza como un ejemplo especialmente relevante dentro de la propia Región, donde la tasa de detección inicial alcanza el 6,96 y la tasa de estudios complementarios ante dudas diagnósticas llega al 10,03%, muy por encima de las unidades privadas o conveniadas.Para Sumar, el contraste de Cieza desmonta el discurso del Gobierno regional. “Cieza es la prueba de que el problema no está en los profesionales sanitarios. Está en el modelo. Allí donde el cribado se integra en una lógica pública, sin incentivos económicos a hacer menos pruebas, se realizan más estudios complementarios y mejora la capacidad de detección. La diferencia no es clínica: es organizativa y política”, ha defendido Hervás.
La formación denuncia además la falta de transparencia del Ejecutivo autonómico en relación con indicadores clave del programa. Sumar reclama que la Consejería de Salud publique de forma periódica, accesible y comprensible las tasas de detección, cánceres de intervalo, revisiones anticipadas, pruebas complementarias, pruebas invasivas, cobertura real, tiempos de espera, resultados por áreas sanitarias y evaluación de la experiencia de las mujeres usuarias.
“Sin datos no hay control democrático. Sin transparencia no hay mejora posible. Y en sanidad pública, ocultar o no publicar información relevante no protege a las pacientes: protege al Gobierno que no quiere rendir cuentas”, ha afirmado la secretaria de Salud.
Para Sumar, este caso vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias de un modelo sanitario impulsado durante años por el Partido Popular, basado en la externalización, la opacidad y la falta de control suficiente sobre servicios esenciales. La prevención del cáncer de mama debe estar en el centro de una política sanitaria feminista, pública y de cuidados.
En este contexto, la secretaria de Salud ha lanzado una apelación directa al presidente regional: “Señor López Miras, gobernar también es cuidar. Cuidar no es solo atender cuando la enfermedad ya ha avanzado. Cuidar es anticiparse. Cuidar es no dejar a una mujer meses esperando con miedo. Cuidar es garantizar que el sistema sanitario llega antes, no después. Cuidar significa mirar a los ojos de cada mujer que entra en este programa con miedo y garantizarle que el sistema va a estar a la altura. Hoy no lo está. Y eso exige decisiones valientes: poner la vida en el centro y dejar atrás un modelo que ha demostrado que no protege como debería- ha concluido Hervás.