Rincón Literario de Paco Marín: "Cadáveres con código QR"

Cadáveres con código QR
Cadáveres con código QR
Rincón Literario de Paco Marín: "Cadáveres con código QR"

TÍTULO:     Cadáveres con código QR

AUTOR:      Antonio Rubio

EDITA:       Círculo Rojo (2025, enero)

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 15x21 cm. Número de páginas: 368. PVP: 21,95 €. ISBN: 978-84-1097-888-1

Muy interesantes las historias que se relatan en “Cadáveres con código QR”. Totalmente creíbles de la mano de un profesional forense (lean la entrevista, más abajo) y con un curioso “juego”, pues pueden acompañar a los protagonistas, y ser uno más, interactuando en los códigos QR que aparecen a lo largo de la novela.

Una auténtica delicia leer “Cadáveres con código QR”.

La tranquila y rutinaria vida de un vocacional y cansado médico forense, junto a una joven profesora universitaria de criminología que está realizando su tesis doctoral en el Instituto de Medicina Legal de Murcia, se ve alterada por la aparición de unos cadáveres cuya causa de muerte no despierta inicialmente sospecha alguna. Todos presentan una etiología natural, suicida o accidental, pero tienen en común un elemento inquietante: cada uno de ellos lleva un código QR.

A través de estos códigos se accede a unos extraños vídeos que despiertan la sospecha de la existencia de un asesino en serie. Sin quererlo, ambos se ven envueltos en una extraña investigación, llena de creciente tensión y misterio.

Una novela que integra códigos QR, vídeos y un juego de misterio que actualizan el relato, haciéndolo relevante para el lector contemporáneo. Las descripciones detalladas de los procedimientos forenses y de la investigación aportan un aire de realismo que atrapará a los lectores que disfruten de los thrillers médicos y científicos.

Antonio Rubio Díaz (Requena, Valencia, 1958). Actualmente reside en Las Torres de Cotillas (Murcia). Licenciado en Medicina, realizó sus estudios en la Universidad de Murcia y es especialista en Medicina Legal y médico forense.

Ha desempeñado sus funciones laborales en el Instituto de Medicina Legal de Murcia. Compaginando su trabajo con la docencia, ha sido profesor universitario en la UCAM. Actualmente, se encuentra en situación de jubilación, dedicándose a una de sus grandes aficiones: la escritura. Esta es su primera novela.

Bienvenido a este Rincón Literario… Gracias…

P.- Por favor presente a Antonio Rubio.

R.- Mi nombre es: Antonio Rubio Díaz. Aunque soy de familia murciana, nací hace casi 68 años en Requena (Valencia). He vivido la mayor parte de mi vida en Murcia capital, aunque actualmente lo hago en Las Torres de Cotillas. He estudiado en la Universidad de Murcia (soy licenciado en Medicina) y después me especialicé en Medicina Legal. Soy médico forense titular. He ejercido esta profesión durante 33 años; comencé en Cartagena y después en Murcia, concretamente en el Instituto de Medicina Legal de la Región de Murcia. También he compaginado este ejercicio profesional con la docencia. He sido durante algo más de 20 años profesor universitario (UCAM), primero en el grado de Criminología y más tarde en Medicina y Odontología, siendo el profesor responsable de mis asignaturas.

En la actualidad y desde el 2024, me encuentro en situación de jubilación, dedicándome a una de mis aficiones, la escritura.

P.- ¿Desde cuándo escribe y por qué?

R.- Si bien siempre me ha gustado escribir y, de hecho, al realizar informes médicos forenses en el contexto de mis quehaceres profesionales lo hacía, era otra cosa. Si tengo que hablar de un inicio, fue cuando comencé a ponerles ejercicios a mis alumnos. Cansado de aburridos trabajos y queriéndolos motivar, me puse a crear relatos cortos, textos novelados semejantes a situaciones laborales mías en donde incluía los datos necesarios para resolver el problema, por ejemplo: cálculo de la data de la muerte o identificación de restos óseos a través del estudio dental. Quizás me gustó a mí más que a ellos, porque fue el germen de lo que llegó a ser «Cadáveres con código QR». Comencé más o menos en la época de la pandemia y la tenía esbozada unos años después, pero era preciso un empujón final. Con la jubilación en el año 24, tuve el tiempo necesario para dicho empuje y en el 25 vio la luz.

P.- ¿Cuándo, cómo y por qué nace "Cadáveres con código QR"?

En parte ya está contestada en el apartado anterior.

¿Cuándo? Durante la pandemia

¿Cómo? Convirtiendo esas tareas en forma de relatos cortos creados para mis alumnos en una novela en donde pudiera expresar experiencias y casos reales de mi carrera profesional. Contar lo que es la vida de un médico forense. De hecho, los protagonistas son un médico forense y una profesora de criminología, mis dos mundos laborales. Solo faltaba un nexo que lo uniera todo, y ahí están los códigos QR.

¿Por qué? Porque siempre he deseado escribir una novela y la experiencia de crear esos relatos cortos me resultó ser muy gratificante.

P.- ¿Todo es producto de su imaginación o hay una base documental?

R.- Todo es producto de mi imaginación. Pero siendo así, todos los cadáveres que aparecen están «inspirados» en cadáveres reales que he tenido. Cambiados y/o modificados para que no haya problema alguno. También hay anécdotas y experiencias personales, en un intento de que parezca la novela lo más veraz posible. La base documental son mis conocimientos después de más de 30 años de ejercicio profesional, aunque reconozco que en ciertas ocasiones he recurrido a algún libro de texto para recordar pequeños detalles.

P.- A lo largo de la lectura estamos acompañados de un fondo musical ¿por qué? 

R.- Sobre todo, y principalmente porque me gusta la música, y a veces pienso con banda sonora. Siempre he trabajado con ella presente. Lo primero que hacía cuando llegaba a mi despacho y dejaba la mochila era ponerla. Y si en la novela quería reflejar la vida de un médico forense debía de incluirla, sobre todo porque estaba inspirándome en mí. En ocasiones, cuando podía, que por lo habitual era únicamente los fines de semana, con la tranquilidad necesaria y sin el bullicio de la semana, donde solo estaba el auxiliar de autopsia y yo, poníamos música (por lo general clásica) mientras hacíamos las autopsias. Esta circunstancia que para mí ha sido muy normal, cuando la he contado en alguna tertulia les ha llamado mucho la atención, razón por la que la he querido incluirla en la novela y de hecho comienza así, realizando una autopsia escuchando música clásica. Nunca lo he leído en un manuscrito.

P.- Usted es médico forense. A lo largo de su carrera ¿qué es lo que más le ha podido llamar la atención y que es lo más raro que ha tratado?

R.- Que en ocasiones la realidad supera la ficción.

La Región de Murcia en este sentido es bastante tranquila, aunque a veces aparecen casos que no das crédito. Lo que más me ha llamado la atención por desagradable han sido los cadáveres de niños muertos por maltrato. No he querido incluir ninguno en esta novela. No sé si lo haré en un futuro. No creo. Por lo menos recreándome en ello. Pero hay otros preciosos, como el último cadáver que se describe en la novela, un caso de los de Agatha Christie. Disfruté mucho con él. Otros realizando extrañas prácticas sexuales (asfixias sexuales, arnés de esparto en contacto con la piel…)

Lo que más me ha gustado hasta el último momento, por raro o curioso, eran los levantamientos de cadáveres. Quizás no tenían interés judicial, pero el hecho de investigar, meterte en su vida, el modo de vivir, sus casas, sus rarezas, lo veía superinteresante. Algunas las reflejo en la novela. Ya lo decía nuestras abuelas «nene, de casa hay que salir con los calzoncillos limpios, por lo que pueda pasar»

P.- ¿Como ha sido recibido el libro, entre el público, según las noticias que le llegan?

R.- Por parte de amigos, conocidos, muy bien. Muchos mensajes de ánimo diciendo que les había encantado. Curiosamente, los más efusivos han venido de compañeros forenses. Se ve que se han visto reflejados. A mí me ha servido para comprobar que lo que pretendía: una novela negra enfocada desde una perspectiva forense, que muestre el quehacer habitual de este profesional, estaba conseguido.

Pero por parte de ventas, mal. Al ser autoedición, con pocos seguidores, no me he sabido vender. No es lo mío. Aunque si es cierto eso que dicen, que casi el 50% de los libros publicados no venden ningún libro en librerías y un 5% vende más de 100 ejemplares, me puedo dar por contento. Mal de muchos, consuelo de tontos.

P.- ¿Cuáles son sus géneros y autores favoritos?

R.- Sin lugar a duda el género negro.

Mis autores favoritos: César Pérez Gellida y Arturo del Burgo (en este orden)

P.- ¿Qué está leyendo ahora mismo? Recomiende, por favor, un par de títulos.

R.- Mi lectura actual: “El misterio Hannah Larson” de Alexandre Escrivà (recomendable)

Recomendaciones:

-       «No Mientas» de Arturo del Burgo

-       Cualquiera de Pérez Gellida, pero si tengo que decir alguno en concreto, los dos últimos: «Bajo tierra seca», «Nada bueno germina»

P.- En algún momento alguno de los personajes ¿se le ha rebelado?

R.- Sí, sin lugar a dudas. Yo, como escritor y profesional en ejercicio, prudente a la hora de contar ciertas cosas. En la novela, el protagonista forense, es un profesional experimentado, un tanto huraño, de trato áspero que no soporta a la gente. Quería decir y hacer cosas que me comprometían a mí como persona (aunque estaba de acuerdo con él) y nos enfrentábamos continuamente.

P.- ¿Qué manías tiene a la hora de escribir?

R.- Pocas. Tener música de fondo.

Cuando comencé, como no tenía tiempo para hacerlo, porque como he dicho antes todavía ejercía, me encantaba el ritual de levantarme los sábados y domingos a las 6 de la mañana, prepararme un café, abrir los ventanales de mi despacho, y de noche con la música floja puesta, ponerme a escribir. Un auténtico placer.

P.- ¿Qué opinión le merece los festivales de novela negra?

R.- La verdad es que no tengo una opinión formada. En realidad, es la primera vez que participo en uno. En general, creo poco en los premios, y los festivales los veo como una manera de darse a conocer. Pero con «Cadáveres con código QR» tengo una grata experiencia. Ya he comentado que es autopublicada a través de la editorial Círculo Rojo. Mi relación con ellos ha sido correcta y no tengo nada que decir en su contra. Esta editorial en su publicidad vende que todos los años hay unos premios que se entregan en una gala al más puro estilo «Los Goyas». En ningún momento pensé en ello y no fue el motivo que me decidió a contratar sus servicios, sino más bien fue la recomendación de un amigo y que quería ver mi libro entre mis manos. Mi sorpresa fue cuando un día me llamaron diciendo que había sido nominado finalista. No gané, pero el hecho de ser finalista entre más de 3.000 libros publicados, sin haberme presentado, me animó mucho para seguir escribiendo y ver los concursos literarios de otro modo.

P.- Relate alguna curiosidad literaria personal que le haya ocurrido y no ha desvelado hasta ahora...si la hubiere

R.- Se me viene a la memoria un hecho que no se lo he contado a nadie, ni siquiera a mi mujer. Me ha sucedido recientemente. Una reseña en Amazon. Me daba 5 estrellas y la titulaba apasionante. No ponía su nombre, solo pseudónimo. No quería que supiera quién es. Es posible que la conozca. Pero lo curioso es que la reseña iba acompañada de una foto. En ella se veía la portada de la novela; a su lado, una cinta donde se leía «Policía Nacional» y los dedos de una mano. Daba a entender, o por lo menos así lo vi yo, que esa lectora que le había gustado mi novela hasta el punto de darle la máxima puntuación y calificarla como apasionante, no quería identificarse, solo jugar. Le gusta la intriga, al igual que a mí. Es policía nacional; por los dedos y las uñas, se trata de una mujer; es más, las llevaba pintadas de morado. ¿Quién es? Es una pena que me encuentre jubilado porque jugaría, iría en ese trabajo conjunto policía-forense, en busca de esa mano, en un intento de resolver la intriga de ¿quién es?

P.- Venda su libro ¿por qué hay que leer “Cadáveres con código QR"?

«Cadáveres con código QR» es una novela de género negro distinta, En primer lugar, porque está enfocada desde el punto de vista de un médico forense, y esto no es habitual. En donde se describen actuaciones y procedimientos forenses totalmente científicos, como no se ven en novelas de este género, entre otras cosas porque está escrita por un médico forense, lo que le da realismo. En segundo lugar, porque todos los cadáveres que aparecen están inspirados en casos reales; la novela discurre por el quehacer habitual de un médico forense. En tercer lugar y en este mismo sentido, toca temas de criminología y psicología forense, basados en literatura científica.

Por último, están los códigos QR. A través de ellos los protagonistas de la novela ven unos vídeos que se describen en el libro, pero si el lector lo desea también los puede escanear y ver lo mismo que los protagonistas. Es, por tanto, interactivo, haciéndolo ameno y entretenido. Asimismo, lo convierte en único en este género de literatura.

P.- Sus planes a corto y medio plazo ¿son?

R.- Como la experiencia de esta primera novela está siendo positiva, he decidido continuar con la escritura. Recientemente he terminado la segunda novela. Se encuentra en fase de revisión, busca de editorial tradicional y esas cosas. Espero que durante este año o primero del que viene vea la luz.

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