Pediatras de Ribera Virgen de la Caridad alertan del repunte del sarampión y llaman a revisar la vacunación infantil

Pediatras de Ribera Virgen de la Caridad alertan del repunte del sarampión y llaman a revisar la vacunación infantil

·       Los pediatras del hospital Ribera Virgen de la Caridad alertan del repunte de casos tras la pérdida del estatus de “país libre de sarampión” y recuerdan que la vacunación evita más del 95 % de los contagios

 

Cartagena, 10 de febrero de 2026- El sarampión es una enfermedad infecciosa causada por un virus del género Morbillivirus, altamente contagioso y potencialmente grave, que afecta principalmente a niños, aunque también puede presentarse en adultos no inmunizados. Aunque durante años su circulación estuvo prácticamente controlada gracias a la vacunación, el aumento de casos en Europa y España ha reactivado la alerta sanitaria, especialmente tras la reciente decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar a España el estatus de “país libre de sarampión”.

 

“El sarampión no es una enfermedad banal. Puede cursar de forma leve, pero también provocar complicaciones graves, especialmente en lactantes, personas no vacunadas o inmunodeprimidas”, explica Pablo García Montes, pediatra del hospital Ribera Virgen de la Caridad (Cartagena).

 

Por su parte, David Gil, coordinador del Servicio de Pediatría, subraya que se trata de “uno de los virus más contagiosos que existen: cada persona infectada puede transmitirlo a entre 15 y 20 personas si no están inmunizadas”. El especialista recuerda que el virus solo afecta a humanos, lo que hace técnicamente posible su erradicación si se mantienen coberturas vacunales superiores al 95 %.

 

Un virus antiguo, pero no erradicado

 

El virus del sarampión acompaña a la humanidad desde hace miles de años y ha provocado epidemias devastadoras a lo largo de la historia. Antes de la introducción de la vacuna en 1963, era una de las principales causas de muerte y discapacidad infantil en Europa. Según datos de la OMS, las campañas de vacunación han evitado más de 31 millones de muertes en el mundo.

 

En España, pese a que la cobertura vacunal sigue siendo elevada (superior al 93 %), se han detectado brotes en los últimos años, principalmente en personas no vacunadas o con pauta incompleta. “El descenso de coberturas tras la pandemia, los movimientos antivacunas y el aumento de casos importados han influido en este retroceso”, explica Gil.

 

Síntomas y complicaciones: más allá de un exantema

 

El sarampión comienza con fiebre alta, tos, mucosidad y conjuntivitis, seguido de una erupción que se inicia en la cara y se extiende al cuerpo. Sin embargo, “el problema no es solo el cuadro inicial, sino sus complicaciones”, advierte García Montes. Hasta un 30 % de los niños puede sufrir otitis, neumonía, diarrea o convulsiones febriles. En los casos más graves puede aparecer encefalitis, con riesgo de secuelas neurológicas o fallecimiento, especialmente en pacientes inmunodeprimidos. No existe tratamiento antiviral específico, solo medidas de soporte y control de complicaciones.

 

La vacuna, única herramienta eficaz

 

La vacuna triple vírica, que protege frente a sarampión, rubéola y parotiditis, es altamente segura y eficaz: dos dosis ofrecen una protección superior al 95 %, y en personas correctamente vacunadas la probabilidad de contraer la enfermedad es inferior al 3 %, cursando de forma leve en los raros casos en que aparece.

 

En la Región de Murcia, se administra una primera dosis a los 12 meses y una segunda a los 4 años, aunque el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomienda valorar adelantarla a los 24 meses. “Ante la duda de si se está vacunado, lo recomendable es consultar con el centro de salud y, si es necesario, revacunarse. Es seguro y no supone ningún riesgo añadido”, recuerda García Montes.

 

Qué hacer ante síntomas compatibles

 

El sarampión comienza con fiebre alta, tos, mucosidad nasal y conjuntivitis, seguidos de una erupción que se inicia en la cara y se extiende al cuerpo. Ante síntomas compatibles, los pediatras recomiendan contactar previamente con el centro de salud antes de acudir presencialmente para evitar contagios, así como mantener aislamiento domiciliario y uso de mascarilla durante el periodo de mayor infectividad, cuatro días antes y cuatro después del exantema.

 

Los especialistas recuerdan que el sarampión es una enfermedad prevenible y que mantener altas coberturas vacunales es una responsabilidad colectiva, ya que no vacunarse facilita la propagación del virus entre los más vulnerables. Desde el grupo sanitario Ribera insisten en que la situación no supone una alarma inmediata, pero sí una llamada a la responsabilidad compartida: mantener la vacunación al día es la mejor forma de proteger a los niños y evitar que una enfermedad prevenible vuelva a convertirse en un problema de salud pública.