El Rosell apuesta por la aerotermia para reducir su consumo energético y evitar 37 toneladas de CO₂ al año

Aerotermia Rosell

El Rosell apuesta por la aerotermia para reducir su consumo energético y evitar 37 toneladas de CO₂ al año

El Hospital Santa María del Rosell invierte más de 182.000 euros en un nuevo sistema que cubrirá el 70% de la energía necesaria para producir agua caliente sanitaria y permitirá ahorrar más de 12.000 euros anuales en gas

El Hospital General Universitario Santa María del Rosell de Cartagena continúa avanzando en la modernización y sostenibilidad de sus instalaciones con la incorporación de un nuevo sistema de aerotermia destinado a la producción de agua caliente sanitaria.

La nueva tecnología, que aprovecha el calor presente en el aire exterior, permitirá suministrar aproximadamente el 70% de la energía necesaria para producir el agua caliente sanitaria del hospital, reduciendo de manera significativa el consumo de combustibles fósiles.

La actuación permitirá además evitar la emisión a la atmósfera de unas 37 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) cada año, reforzando las medidas implantadas durante los últimos años para mejorar la eficiencia energética del recinto sanitario cartagenero.

Más de 182.000 euros de inversión

El suministro, instalación y puesta en funcionamiento del nuevo equipamiento ha supuesto una inversión superior a los 182.000 euros.

El sistema de aerotermia funcionará de manera paralela a las actuales calderas de gas natural y permitirá conseguir un ahorro estimado de más de 12.000 euros anuales en consumo de gas.

A este beneficio económico se suma una reducción del uso y desgaste de las calderas existentes, lo que contribuirá a disminuir los costes de mantenimiento y mejorar la seguridad y fiabilidad energética de las instalaciones.

La nueva infraestructura estará además integrada con el sistema de energía solar fotovoltaica del Rosell, favoreciendo el autoconsumo de la electricidad generada por el propio hospital y aumentando el rendimiento conjunto de ambas tecnologías.

Un sistema hasta cinco veces más eficiente

Una de las principales ventajas de la aerotermia reside en su elevado rendimiento. Por cada unidad de energía eléctrica consumida, el nuevo equipamiento puede producir casi cinco unidades de energía térmica, alcanzando una eficiencia cercana a cinco veces la de un sistema convencional.

La actuación se suma al proceso de modernización del Rosell y a las inversiones realizadas para incorporar nuevos servicios, renovar las instalaciones y reforzar su capacidad asistencial.

Durante la última década se han invertido más de 17 millones de euros en el hospital, según los datos facilitados por la Consejería de Salud.

Entre las principales actuaciones figura la renovación integral de los quirófanos, con especial relevancia para el área de Oftalmología, además de diferentes proyectos destinados a disminuir el consumo energético y el impacto ambiental del centro.

828 placas solares y un importante ahorro de emisiones

La aerotermia se incorpora a una estrategia de eficiencia energética que ya ha permitido desarrollar importantes actuaciones tanto en el Rosell como en el Hospital Santa Lucía.

En 2024 concluyó la instalación de las plantas fotovoltaicas de ambos hospitales. En el caso del Santa María del Rosell se colocaron 828 paneles solares sobre una superficie de 2.500 metros cuadrados, capaces de cubrir más del 12,5% del autoconsumo eléctrico del centro.

La instalación permite evitar aproximadamente 400 toneladas de emisiones de CO₂ al año y contribuye a que el complejo hospitalario de Cartagena alcance un ahorro energético conjunto de entre 2 y 3 gigavatios hora anuales.

Cerca de 11.000 luminarias sustituidas por LED

Las medidas adoptadas abarcan también los sistemas de climatización. El hospital ha optimizado su funcionamiento mediante la secuenciación inteligente de las enfriadoras y la incorporación de variadores de frecuencia que permiten adaptar el consumo eléctrico a las necesidades reales de refrigeración.

A ello se suma la sustitución progresiva de unas 11.000 luminarias convencionales por tecnología LED, junto con la instalación de detectores de presencia en aquellas dependencias donde resulta técnicamente posible.

El Rosell también ha avanzado en la domotización de sus pasillos, incorporando sistemas automáticos de iluminación. Esta tecnología permite mantener apagadas aproximadamente el 75% de las luminarias cuando no existe tránsito de personas, reduciendo el gasto eléctrico y prolongando la vida útil de los equipos.

Además, se ha implantado un sistema de monitorización continua de la calidad del agua potable almacenada en los depósitos del hospital, destinado a reforzar la seguridad de las instalaciones y mejorar su gestión.

Con la entrada en funcionamiento de la aerotermia, el Hospital Santa María del Rosell añade una nueva pieza a su transformación energética, combinando energía solar, reducción del consumo de gas, iluminación eficiente y sistemas inteligentes para avanzar hacia un recinto sanitario más sostenible y con menores costes energéticos.