Salud ofrece recomendaciones para evitar posibles casos de salmonelosis por el aumento de las temperaturas

Salud ofrece recomendaciones para evitar posibles casos de salmonelosis por el aumento de las temperaturas

Es importante comprar los alimentos en un lugar de confianza, su buena conservación en los frigoríficos y extremar la higiene personal y del espacio donde se manipulan los alimentos

La Consejería incrementó un 10 por ciento los análisis hasta alcanzar los 2.664 en 2025 para la vigilancia de la salmonela en alimentos

04.07.2026. La llegada de las altas temperaturas influye sobre la incidencia de la salmonelosis, causada por la bacteria de la salmonella, ya que encuentra su temperatura de crecimiento óptima entre los 35 y los 37 grados centígrados.

Por ello, en verano es todavía más importante realizar la compra de alimentos en establecimientos de confianza, además de vigilar su buena conservación en los frigoríficos y extremar la higiene personal y del espacio donde se manipulan los alimentos.

Ante el inicio de la temporada estival, la Consejería de Salud ofrece una serie de recomendaciones que debe seguir la población general para evitar casos de salmonelosis, entre las que destaca una correcta higiene de manos antes, durante y después de la preparación de alimentos.

Todos los alimentos de origen animal, especialmente carnes y productos a base de huevo, deben cocinarse adecuadamente.

Los alimentos preparados que no vayan a consumirse de inmediato deben refrigerarse entre 0 y 4 grados centígrados. Además, se recomienda evitar el uso de los mismos instrumentos, como cuchillos y tablas de cortar, para alimentos crudos y los que ya están cocinados, así como evitar que los alimentos crudos y los cocinados entren en contacto.

También se aconseja abstenerse del consumo de huevos crudos o poco cocidos y, en su lugar, usar derivados de huevo pasteurizados para recetas que impliquen huevo crudo, como algunas salsas.

Lavarse las manos minuciosamente después del contacto con animales, especialmente aquellos de alto riesgo como aves de corral, reptiles y anfibios es otra medida que hay que respetar.

La salmonelosis se caracteriza por la aparición repentina de diarrea, dolor abdominal, fiebre, náuseas y otros síntomas gastrointestinales, que pueden prolongarse durante varios días. Aunque habitualmente la enfermedad se resuelve sin incidencias, la diarrea puede producir una deshidratación grave, especialmente en lactantes y personas mayores frágiles.

Esta bacteria causa un gran número de brotes relacionados con restaurantes y otros establecimientos de hostelería, así como en hogares privados. El contagio se produce normalmente por alimentos contaminados en origen, típicamente huevos, aunque pueden ser otros alimentos de origen animal, como carne, que son tratados o cocinados inadecuadamente. También es posible la contaminación por manipuladores de alimentos que resultan portadores asintomáticos y no realizan una higiene de manos apropiada.

El contacto directo con animales puede ser otra fuente de infección: entre los más frecuentes se encuentran las tortugas y otros reptiles, los polluelos, patos y otras aves de corral domésticas, y las ranas.

Aumento de inspecciones

La Consejería de Salud realizó 2.664 análisis durante 2025 para prevenir, vigilar y detectar la presencia de salmonela en alimentos a lo largo de todo el procesado hasta el consumo final, dentro de su programa anual de control oficial, lo que supone un aumento del 9,4 por ciento sobre los efectuados en 2024, que ascendieron a 2.434.

Los análisis de esas muestras para la prevención y control del patógeno se realizaron en el Laboratorio Regional de Salud Pública, en colaboración con el Servicio de Seguridad Alimentaria y Zoonosis, que es el organismo que planifica, gestiona y toma esas muestras oficiales.

Según el último Boletín Epidemiológico de la Consejería de Salud, la salmonelosis experimentó un incremento en 2025 con 1.128 casos diagnosticados, 131 más que en 2024, situación que se explica en parte por el brote registrado en agosto en un establecimiento hostelero de la Manga del Mar Menor. En 2024 se registró un retroceso en el número de casos respecto a 2023.

La Región de Murcia dispone de uno de los sistemas de vigilancia epidemiológica más exhaustivos gracias a la incorporación a partir de 2020 del Sistema de Información Microbiológica, por el que en el sistema de notificación regional se incluyen tanto los brotes como los casos individuales. Esto ha permitido que se incremente la capacidad de detección de casos de esta enfermedad, con el consiguiente aumento del alcance de medidas de salud pública en casos individuales y en brotes epidémicos, que conllevan medidas de control específicas e inspecciones de establecimientos e instalaciones de elaboración de alimentos.