Cartagena Folk consolida su éxito con cerca de 7.000 asistentes y tres días de música de raíz
Cartagena Folk consolida su éxito con cerca de 7.000 asistentes y tres días de música de raíz
El festival Cartagena Folk volvió a convertir el Parque de la Rambla en el gran punto de encuentro de la música tradicional y la cultura popular durante un intenso fin de semana que reunió a cerca de 7.000 asistentes. La decimosexta edición del certamen, organizada por el Ayuntamiento de Cartagena, confirmó la consolidación de una cita que ya forma parte del calendario cultural de referencia en la Región de Murcia.
Entre el 5 y el 7 de junio, miles de personas disfrutaron de una programación que combinó conciertos, talleres, gastronomía, artesanía y actividades familiares, en una apuesta por acercar al público las nuevas corrientes de la música de raíz y la recuperación de las tradiciones populares.
Uno de los momentos más destacados del festival llegó el sábado con la entrega del Premio Cartagena Folk 2026 al músico gallego Xabier Díaz, una de las figuras más reconocidas en la renovación y difusión de la música tradicional española. El artista recibió el galardón antes de ofrecer su actuación junto a Adufeiras de Salitre, uno de los conciertos más esperados de la programación.
El escenario principal acogió también las actuaciones de algunas de las propuestas más destacadas del panorama folk actual. Entre ellas sobresalieron De Ninghures, una de las bandas emergentes con mayor proyección dentro de la escena gallega; Barrio Mudéjar, liderado por Carlos Soto, exintegrante de Celtas Cortos; Casa Palma, referente en la reinterpretación del folclore del norte peninsular; y Mixtura, formación especializada en la fusión entre tradición y sonidos contemporáneos.
La representación regional también tuvo un importante protagonismo con las actuaciones de grupos como Pájaro Guía, Camino Sur, D’Akokán, Celtícue y Sedo DJ, que mostraron la riqueza musical y creativa de la Región de Murcia.
Más allá de la música, Cartagena Folk volvió a destacar por su carácter participativo. Durante las tres jornadas se desarrollaron talleres de baile tradicional, esparto, bolos cartageneros y actividades infantiles, además de exhibiciones artesanales y demostraciones de alfarería en vivo. El recinto contó igualmente con un mercado de artesanía y espacios dedicados a la gastronomía local.
Como principal novedad de esta edición, el festival incorporó la IV Feria de la Biodiversidad Cultivada, organizada dentro del proyecto AgrosimbiosisLab y coordinada por la Universidad de Murcia con la colaboración del CEBAS-CSIC. La iniciativa acercó al público la riqueza agrícola y biocultural del Campo de Cartagena mediante talleres de semillas, actividades culinarias y charlas divulgativas.
El éxito de participación y la diversidad de propuestas vuelven a situar a Cartagena Folk como uno de los festivales más singulares del sureste español, consolidando su apuesta por la difusión de la cultura tradicional y su adaptación a los nuevos lenguajes artísticos.































