Ismael Orcero presenta ‘La cartografía celeste’, un regreso literario al barrio y a la precariedad cotidiana
Ismael Orcero presenta ‘La cartografía celeste’, un regreso literario al barrio y a la precariedad cotidiana
La presencia de la editorial Dyskolo en una nueva edición de la Feria del Libro de Albacete servirá para dar a conocer una de sus principales novedades de este año: ‘La cartografía celeste’, el nuevo libro de relatos del escritor cartagenero Ismael Orcero Marín.
Nacido en Cartagena en 1978, Orcero se ha consolidado en los últimos años como una de las voces más singulares de la narrativa murciana gracias a varias novelas y libros de cuentos centrados en los márgenes, la precariedad y los espacios cotidianos. Entre ellos destaca ‘Teatro Fantasma’, publicado en 2021 y finalista del XIX Premio Setenil al mejor libro de cuentos editado en España.
Cinco años después de aquella obra, el autor regresa con un volumen que vuelve a situarse en ese universo tan reconocible y personal que atraviesa gran parte de su literatura: el barrio.
Nueve relatos unidos por una misma derrota
‘La cartografía celeste’ está integrado por nueve relatos independientes que, sin embargo, terminan enlazándose entre sí hasta formar una especie de epopeya de la derrota cotidiana.
Los personajes que habitan el libro —Larry, Caramuerto, Tomás, Pepe, Felipe o el Parras— sobreviven en un entorno marcado por la precariedad, las oportunidades perdidas y la sensación de haber llegado a una vida distinta de la que imaginaron en su juventud.
El propio Orcero explica que existen determinados instantes durante la adolescencia que terminan marcando el camino hacia la vida adulta, una vida que rara vez coincide con aquello que se soñó.
Los protagonistas de estos relatos viven atrapados entre un pasado que sigue presente y un futuro incierto, obligados a enfrentarse cada día a una realidad áspera y, en ocasiones, incomprensible.
El barrio como territorio literario
Aunque cada relato funciona de manera autónoma, todos comparten escenarios, personajes y referencias comunes. Lugares como el Hard Saturday —convertido ya en un espacio casi mítico de la memoria— sirven de nexo entre unas historias atravesadas por la nostalgia, la frustración y la resistencia.
Orcero trabaja a partir de recuerdos, experiencias y elementos de la vida cotidiana para construir una ficción profundamente realista.
No se trata, sin embargo, de una literatura autobiográfica en sentido estricto, sino de una recreación imaginaria de un mundo reconocible, poblado por personajes que resultan tan verosímiles como cercanos.
El legado de ‘Teatro Fantasma’
La nueva obra llega después de la buena acogida obtenida por ‘Teatro Fantasma’, el libro con el que Orcero fue finalista del Premio Setenil.
Entonces, el profesor y filólogo Paco Paños definió aquel volumen como “una auténtica crónica de los últimos tiempos”, marcada por la precariedad y por la resignación como una forma de claudicación.
Ese mismo hilo continúa ahora en ‘La cartografía celeste’, donde la precariedad sigue condicionando la vida de unos personajes que ven reducidas sus posibilidades de futuro.
Defensa de las editoriales independientes
El escritor cartagenero vuelve además a publicar en una editorial independiente, una apuesta que considera inseparable de su forma de entender la literatura.
Orcero defiende el papel de los pequeños sellos frente a las grandes editoriales, al considerar que mantienen una relación más cercana y fiel con sus lectores.
“Los sellos pequeños tienen una guerra muy difícil que librar, ya que muchas veces se basan en la fidelidad de sus lectores al no tener la maquinaria de promoción de los grandes”, señala el autor.
A su juicio, estas editoriales ofrecen con frecuencia obras de mayor calidad y más arriesgadas que las que impulsan los grandes grupos.
Una generación que mira atrás
La sinopsis de ‘La cartografía celeste’ resume el tono del libro: el despertar de una generación que mira atrás y se pregunta qué fue de aquellos sueños juveniles ligados a la música, a las amistades o a la idea de una vida distinta.
“Las ilusiones y los sueños de juventud, anclados a las malas compañías o a una guitarra eléctrica, se convierten en fantasías cuando hay que fichar en una oficina, recoger a un niño de la guardería o participar en los eventos familiares de un domingo”, plantea la obra.
Con este nuevo libro, Ismael Orcero vuelve a explorar las grietas de la vida cotidiana y a dar voz a quienes cada mañana continúan enfrentándose a una realidad que nunca fue como habían imaginado.