Desarticulada una de las mayores redes de tráfico de personas del Mediterráneo: introdujo más de 2.000 migrantes y movía droga entre España y Argelia
Desarticulada una de las mayores redes de tráfico de personas del Mediterráneo: introdujo más de 2.000 migrantes y movía droga entre España y Argelia
La operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil se salda con 78 detenidos, 27 de ellos en prisión, y la intervención de 18 narcolanchas valoradas en más de cinco millones de euros
La Policía Nacional y la Guardia Civil, en una operación conjunta con la colaboración de Europol y el apoyo de las policías de Francia, Portugal y Polonia, han desarticulado una de las mayores y más peligrosas organizaciones criminales dedicadas al tráfico marítimo de personas en el Mediterráneo.
La investigación, iniciada en 2023, ha permitido detener a 78 personas —77 en España y una en Argelia—, de las que 27 han ingresado en prisión provisional. Entre los arrestados figuran cuatro de los principales dirigentes de la organización, considerados Objetivos de Alto Valor por las autoridades, así como el responsable de la estructura financiera del entramado.
Más de 2.000 migrantes trasladados y 24 millones de euros en beneficios
Según la investigación, la organización criminal fue responsable de al menos 64 episodios de inmigración irregular, mediante los que habría introducido en España a más de 2.000 migrantes, obteniendo unos beneficios superiores a 24 millones de euros.
La red utilizaba un sistema de doble actividad. Las embarcaciones de alta velocidad transportaban drogas sintéticas, principalmente MDMA, desde España hasta Argelia. En el viaje de regreso trasladaban inmigrantes de forma irregular hasta las costas de Almería, Murcia, Cartagena, Alicante e Ibiza.
Cada migrante abonaba alrededor de 12.000 euros por la travesía, en embarcaciones que podían transportar hasta medio centenar de personas en cada viaje.
Una estructura criminal altamente organizada
La organización estaba asentada principalmente en Andalucía, la Región de Murcia, la Comunidad Valenciana e Islas Baleares, aunque mantenía ramificaciones operativas en Francia, Portugal, Italia y Polonia.
Los investigadores determinaron que el entramado contaba con una estructura perfectamente jerarquizada. Un líder dirigía toda la actividad criminal, financiaba las operaciones y coordinaba el tráfico de personas y drogas, mientras que el resto de miembros se distribuían entre pilotos de embarcaciones, transportistas, vigilantes, captadores, responsables logísticos, testaferros y gestores financieros.
La infraestructura incluía embarcaciones de gran potencia, vehículos de vigilancia, pisos de seguridad, teléfonos satelitales, sistemas de comunicación cifrada, dispositivos GPS y una amplia red logística repartida por varios países europeos.
Intervenidas 18 embarcaciones valoradas en más de cinco millones
Durante la operación fueron incautadas 18 embarcaciones de alta velocidad, de entre ocho y catorce metros de eslora y equipadas con tres y cuatro motores, cuyo valor conjunto supera los cinco millones de euros.
Además, los agentes intervinieron 15.000 pastillas de MDMA, 61 kilos de hachís, 500 gramos de cocaína, 40 gramos de metanfetamina, un revólver calibre .38, un subfusil simulado, abundante munición, cuatro vehículos, 725 litros de gasolina, antenas satelitales, dispositivos de geolocalización y diverso material especializado para la actividad delictiva.
También se procedió al bloqueo preventivo de cuentas bancarias, viviendas y vehículos vinculados a los principales responsables del grupo.
Viajes extremadamente peligrosos
Las investigaciones revelaron que los migrantes viajaban en condiciones de enorme riesgo. Las travesías se realizaban de noche, a gran velocidad, sin iluminación y, en la mayoría de los casos, sin chalecos salvavidas. En algunas ocasiones, los ocupantes eran incluso atados para evitar que cayeran al mar durante la navegación.
Antes de embarcar, muchos permanecían hacinados en infraviviendas próximas a la costa argelina, donde esperaban durante días o semanas el momento de iniciar la travesía hacia España.
Violencia contra migrantes y fuerzas de seguridad
Los investigadores también acreditaron el elevado grado de violencia empleado por la organización. El grupo mantenía un férreo sistema interno basado en amenazas, secuestros, agresiones y represalias tanto contra sus propios integrantes como contra los migrantes.
Asimismo, los pilotos de las embarcaciones recibían instrucciones para enfrentarse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con el fin de proteger las lanchas y la mercancía transportada.
Detenciones en toda España
En la fase final del operativo, en la que participaron más de 180 agentes, se practicaron 17 registros en inmuebles de Almería, Murcia, Cartagena y Alicante.
Las detenciones se llevaron a cabo en Almería (36), Murcia (13), Alicante (11), Ibiza (6), Cartagena (2), Palma de Mallorca (2), Palencia (2), Huelva (1), Córdoba (1), A Coruña (1), Sevilla (1), Lugo (1) y Argelia (1).
A los detenidos se les imputan delitos de organización criminal, tráfico de seres humanos, tráfico de drogas, tráfico de armas y municiones, contrabando, blanqueo de capitales, almacenamiento y transporte ilícito de combustible, robos con fuerza, amenazas, extorsiones y detenciones ilegales, entre otros.