Desarticulada una red con base en Murcia que estafó más de 300.000 euros haciéndose pasar por empleados de bancos

Foto Zeta  policía 2023
Foto Zeta policía 2023
Desarticulada una red con base en Murcia que estafó más de 300.000 euros haciéndose pasar por empleados de bancos

Desarticulada una red con base en Murcia que estafó más de 300.000 euros haciéndose pasar por empleados de bancos


La Policía Nacional ha detenido a 23 personas en Murcia y Barcelona por integrar una organización criminal especializada en estafas bancarias mediante técnicas de smishing y vishing. La red logró obtener más de 300.000 euros y se le atribuyen 48 denuncias en distintos puntos de España.

 

La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal dedicada a cometer estafas bancarias a través de internet y llamadas telefónicas fraudulentas. La operación se ha saldado con la detención de 23 personas, de las que dos han sido identificadas como los presuntos cabecillas del entramado y fueron arrestadas en Murcia, donde la banda tenía instalado un centro de operaciones desde el que realizaban gran parte de las estafas.

La investigación, desarrollada por agentes especializados en ciberdelincuencia, ha permitido esclarecer 48 denuncias presentadas en distintos puntos del territorio nacional y determinar que el fraude supera los 300.000 euros. A los arrestados se les atribuyen delitos de estafa, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales.

Mensajes y llamadas para ganarse la confianza de las víctimas

La organización utilizaba dos de las modalidades de fraude más habituales en el ámbito digital: el smishing, basado en el envío de mensajes de texto fraudulentos, y el vishing, mediante llamadas telefónicas en las que los delincuentes se hacían pasar por empleados de entidades bancarias.

Los estafadores enviaban mensajes con enlaces que dirigían a páginas web falsas que imitaban a las de bancos reales. Una vez que las víctimas introducían sus claves de acceso, los delincuentes obtenían información detallada de sus cuentas bancarias. Posteriormente contactaban telefónicamente con ellas simulando pertenecer a departamentos de seguridad de las entidades financieras.

Para aumentar la credibilidad de la estafa, los autores disponían de datos reales obtenidos previamente de forma fraudulenta, como movimientos recientes, saldo disponible o tarjetas asociadas a la cuenta. Con esa información convencían a las víctimas de que existían transferencias sospechosas y les indicaban los pasos necesarios para supuestamente bloquearlas, cuando en realidad estaban autorizando movimientos de dinero hacia cuentas controladas por la organización.

El papel de los “muleros”

Dentro de la estructura criminal también actuaban los conocidos como “muleros”, personas que recibían en sus cuentas bancarias el dinero procedente de las estafas para posteriormente transferirlo a otras cuentas designadas por los responsables de la red, obteniendo una comisión por cada operación realizada.

Tras nueve meses de investigación, los agentes identificaron a los integrantes del grupo y llevaron a cabo las detenciones en diferentes localidades de Barcelona y Murcia. Durante los registros fueron intervenidos más de 2.200 euros en efectivo, una tableta electrónica, un ordenador, un dispositivo USB y cuatro tarjetas SIM utilizadas presuntamente para la actividad delictiva.

De los 23 detenidos, 13 contaban con antecedentes policiales. Los dos presuntos cabecillas fueron puestos a disposición judicial, mientras que el resto quedó en libertad con la obligación de comparecer cuando sean requeridos por la autoridad judicial.

La Policía Nacional recuerda la importancia de desconfiar de mensajes o llamadas que soliciten datos bancarios, claves de acceso o autorizaciones de operaciones, y recomienda contactar siempre directamente con la entidad financiera a través de canales oficiales ante cualquier sospecha de fraude. 

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