Desmantelada una trama que facilitaba obtener de forma fraudulenta el CAP en Murcia cobrando hasta 2.500 euros

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Desmantelada una trama que facilitaba obtener de forma fraudulenta el CAP en Murcia cobrando hasta 2.500 euros


La Guardia Civil investiga a 13 personas por falsedad documental y delitos contra la seguridad vial tras detectar el uso de dispositivos ocultos y la manipulación de registros de asistencia.

 

La Guardia Civil de la Región de Murcia y la Dirección General de Movilidad y Transportes de la Comunidad Autónoma han destapado una presunta trama delictiva dedicada a facilitar la obtención fraudulenta del Certificado de Aptitud Profesional (CAP), una acreditación obligatoria para los conductores profesionales de transporte de mercancías y viajeros.

La denominada operación 'Capybaramur' se ha saldado, hasta el momento, con la investigación de 13 personas como presuntas autoras de delitos continuados de falsedad documental y contra la seguridad vial.

La investigación se inició en mayo de 2025, cuando especialistas del Sector de Tráfico de la Guardia Civil comenzaron a coordinarse con la Dirección General de Movilidad y Transportes durante la celebración de los exámenes del CAP en el campus de Espinardo de la Universidad de Murcia. El objetivo era reforzar los controles para detectar posibles suplantaciones de identidad y el uso de medios electrónicos destinados a cometer fraude durante las pruebas.

Durante estos dispositivos fueron sorprendidos 23 aspirantes utilizando dispositivos de intercomunicación ocultos mediante los que recibían desde el exterior las respuestas correctas del examen. Los agentes comprobaron además que algunos de los candidatos detectados ni siquiera comprendían el idioma español, pese a que la prueba oficial únicamente puede realizarse en esta lengua.

Lejos de tratarse de hechos aislados, nuevas inspecciones realizadas en convocatorias posteriores, celebradas en enero de este año, confirmaron la continuidad de este sistema fraudulento.

Paralelamente, la Dirección General de Movilidad y Transportes alertó a la Guardia Civil de supuestas irregularidades detectadas durante inspecciones a centros de formación. Las sospechas se centraron en una autoescuela de Molina de Segura, donde presuntamente se manipulaban los registros biométricos de asistencia obligatoria para simular la presencia de alumnos que realmente no acudían a las clases.

Las investigaciones permitieron identificar a tres intermediarios encargados, supuestamente, de captar clientes y facilitar los dispositivos tecnológicos necesarios para superar los exámenes. Por estos servicios ilícitos cobraban cantidades que oscilaban entre los 2.000 y los 2.500 euros por aspirante.

La Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Sector de Tráfico de Murcia, en colaboración con la Dirección General de Movilidad y Transportes, ha identificado e investigado a 13 personas. Entre ellas figura el gerente de una autoescuela, considerado el presunto cabecilla de la organización; tres intermediarios o "conseguidores" responsables de la captación de clientes; y nueve empleados que habrían participado en la falsificación de los registros biométricos de asistencia a los cursos obligatorios previos al examen.

Los investigados se enfrentan a penas de prisión de entre seis meses y tres años por un presunto delito de falsedad documental, así como a penas de prisión de seis meses a dos años o multas económicas por delitos contra la seguridad vial.

En lo que va de 2026, se han realizado un total de 486 actuaciones inspectoras relacionadas con este tipo de pruebas. Además, se han endurecido los controles durante los exámenes, prohibiendo expresamente el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos. Los aspirantes sorprendidos haciendo uso de estos medios son expulsados inmediatamente y sancionados con la pérdida de dos convocatorias.

La Guardia Civil ha subrayado que este tipo de fraudes supone un grave riesgo para la seguridad vial, ya que permite que personas sin la formación ni los conocimientos exigidos puedan acceder a autorizaciones profesionales para conducir vehículos de transporte.

"Cuando una persona obtiene un permiso o una capacitación para conducir, ofrece a la sociedad la garantía de que conoce las normas de circulación y ha recibido la preparación necesaria para desarrollar una conducción segura", recuerdan desde el Instituto Armado.