Detenidos tres trabajadores por robar tonelada y media de cable de cobre del alumbrado de la A-30 en Murcia
Detenidos tres trabajadores por robar tonelada y media de cable de cobre del alumbrado de la A-30 en Murcia
La Guardia Civil investiga la sustracción de más de 1.500 kilos de cobre durante unas obras de reposición del alumbrado. Los daños superan los 45.000 euros y uno de los arrestados también está acusado de poner en riesgo la seguridad eléctrica de la instalación.
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha detenido a tres trabajadores de una empresa encargada de la reposición del alumbrado público de la autovía A-30, en el término municipal de Murcia, por su presunta implicación en el robo de una tonelada y media de cable de cobre perteneciente a la instalación eléctrica.
La actuación, desarrollada dentro del Plan contra el robo de cobre, ha sido llevada a cabo en el marco de la operación 'Panobra', que comenzó tras detectar numerosas ventas de cable de origen sospechoso en distintos centros de gestión de residuos metálicos de la Región.
Un trabajador aprovechó su puesto para sustraer el cable
Las investigaciones apuntan a que el principal sospechoso, encargado de revisar el correcto funcionamiento de la instalación eléctrica, aprovechaba su responsabilidad para retirar el cable de toma de tierra una vez comprobado que el sistema funcionaba correctamente.
Posteriormente, las arquetas donde se encontraban las conexiones eran selladas con hormigón, una circunstancia que, presuntamente, utilizaba para ocultar la desaparición del material y dificultar que el robo fuera descubierto.
Aunque la manipulación no impedía el funcionamiento del alumbrado público, sí eliminaba la protección eléctrica de la instalación, generando un importante riesgo de derivaciones y posibles descargas eléctricas.
Por este motivo, además de los presuntos delitos de apropiación indebida y daños, al principal investigado también se le atribuye un delito contra la seguridad colectiva.
Más de 50 ventas de cobre en chatarrerías
La investigación comenzó cuando agentes del Equipo ROCA de la Guardia Civil realizaban inspecciones rutinarias en centros de reciclaje y recuperación de metales para controlar la venta de material susceptible de haber sido sustraído.
Durante estas comprobaciones detectaron que un mismo vendedor había realizado entre los meses de febrero y mayo un total de 39 operaciones de venta de cable de cobre que superaban la tonelada de peso.
Las pesquisas permitieron confirmar que el hombre trabajaba en la empresa responsable de las obras de sustitución del cableado del alumbrado en la A-30. Tras conocer los hechos, el responsable de la mercantil presentó la correspondiente denuncia al desconocer la presunta actuación de su empleado.
Posteriormente, la investigación permitió relacionar también a otros dos trabajadores con la sustracción de aproximadamente 500 kilos adicionales de cable, equivalentes a más de 3.600 metros de instalación eléctrica.
En total, los agentes han detectado 52 operaciones de venta de cable de cobre robado en diferentes centros de gestión de residuos metálicos de la Región de Murcia.
Los daños superan los 45.000 euros
La empresa adjudicataria de las obras ha valorado los perjuicios ocasionados por la desaparición del material y los trabajos de reposición en más de 45.000 euros.
Con esta actuación, la Guardia Civil da por esclarecida la sustracción de cerca de una tonelada y media de cable de cobre, una investigación que ha permitido frenar una actividad delictiva que, además del importante perjuicio económico, comprometía gravemente la seguridad de la infraestructura eléctrica del alumbrado público de la autovía A-30.